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Manifestación del 20 de octubre

Manifestación del 20-O en Canarias: un grito por la sostenibilidad y el cambio real

Las movilizaciones de este 20 de octubre trasladan las protestas a los núcleos turísticos, exigiendo medidas concretas ante la falta de respuestas del Gobierno

DIRECTO | Manifestación 'Canarias tiene un límite' en Gran Canaria / Flora Marimón

Las Palmas de Gran Canaria

Las manifestaciones del 20-O en Canarias este domingo suponen el segundo hito de este 2024 en la lucha contra el modelo turístico de masas en el archipiélago. Los colectivos ecologistas y ciudadanos, que en abril reunieron a más de 100.000 personas en las manifestaciones del 20-A en todo el territorio, reanudan las movilizaciones ante la falta de acciones concretas por parte del Gobierno de Canarias. Esta vez, el enfoque de las marchas se ha trasladado de las capitales insulares a los núcleos turísticos más afectados, como una estrategia que busca presionar con mayor efectividad.

Los motivos de esta segunda protesta, que aspira a ser multitudinaria, parten de la base de que existe una percepción generalizada de que las promesas gubernamentales son vacías y que las medidas para un desarrollo sostenible se han limitado a la creación de comisiones sin resultados concretos. Los organizadores esperan que estas manifestaciones, más focalizadas en los lugares donde el impacto ambiental y social es más visible, generen un cambio inmediato.

El origen de las manifestaciones: un movimiento ciudadano en crecimiento

Las protestas en Canarias no son nuevas, pero su fuerza ha aumentado en los últimos meses. La movilización contra el turismo insostenible surge de un movimiento ciudadano que busca un cambio en la gestión de los recursos del archipiélago. Este movimiento se consolidó en abril cuando miles de personas salieron a las calles para denunciar lo que califican de explotación de los recursos naturales y sociales de las islas sin que los beneficios lleguen de manera equitativa a la comunidad.

La protesta de este 20 de octubre es un eco de esas demandas iniciales. Vienen a demostrar que el descontento ciudadano sigue vigente y que los colectivos han ganado terreno en su capacidad de organización y convocatoria.

El cambio de estrategia: de las capitales a los núcleos turísticos

Una de las novedades de la manifestación del 20-O es el cambio de ubicación. En lugar de las capitales insulares, las protestas se trasladan a centros turísticos como Maspalomas en Gran Canaria; Adeje en Tenerife; Puerto del Carmen en Lanzarote; y Corralejo en Fuerteventura. Esta decisión estratégica persigue visibilizar los efectos negativos del turismo masivo, como la sobreexplotación de infraestructuras locales y la degradación del entorno natural.

El objetivo es implicar a las comunidades locales que viven y trabajan en estos núcleos turísticos, movilizándolas para que participen y se sumen a la llamada de un modelo económico sostenible.

Manifestación 20A 'Canarias tiene un límite' en Las Palmas de Gran Canaria

Manifestación 20A 'Canarias tiene un límite' en Las Palmas de Gran Canaria / Juan Carlos Castro / LPR

Reacciones del Gobierno de Canarias: ¿respuestas o promesas vacías?

El Gobierno de Canarias ha respondido a las manifestaciones mediante la presentación de un documento con propuestas para un desarrollo sostenible y la creación de grupos de trabajo. Sin embargo, los colectivos ciudadanos valoran estas acciones como insuficientes y consideran que responden a tácticas dilatorias.

Para las organizaciones, las medidas no abordan de manera efectiva la urgencia climática y social que enfrentan las islas. A su vez, entienden que las comisiones gubernamentales solo buscan apaciguar las protestas sin ofrecer soluciones reales.

Impacto del turismo de masas en Canarias: una visión desde las comunidades

El turismo masivo ha generado importantes problemas socioeconómicos y medioambientales en Canarias. Desde la saturación de servicios públicos hasta la destrucción de paisajes naturales, las comunidades locales sufren cada vez más las consecuencias negativas de este modelo de desarrollo.

Los manifestantes del 20-O se proponen destacar estos efectos y exigir un reparto equitativo de los beneficios generados por el turismo, así como una transición hacia un modelo sostenible que garantice el bienestar de las futuras generaciones.

Pancarta de la Fundación César Manrique en la manifestación del 20A 'Canarias tiene un límite', en Arrecife.

Pancarta de la Fundación César Manrique en la manifestación del 20A 'Canarias tiene un límite', en Arrecife. / La Provincia

El papel de los colectivos ecologistas en la organización y movilización

Los colectivos ecologistas han jugado un rol clave en la organización de las protestas, tanto de las últimas como de las primeras del 20 de abril, desarrolladas bajo el lema Canarias tiene un límite. Los convocantes han actuado como catalizadores y educando a la población sobre la importancia de un turismo responsable. A través de campañas informativas y eventos, han logrado consolidar un movimiento que no solo busca visibilizar problemas, sino también proponer alternativas viables para un desarrollo más justo.

¿Hacia dónde se dirigen las protestas del 20-O en Canarias?

El futuro de las protestas dependerá en gran medida de la respuesta gubernamental en las próximas semanas. Si las medidas concretas no se materializan, los organizadores de las manifestaciones aspiran a que el movimiento continúe creciendo, alcanzando una mayor dimensión tanto dentro como fuera de las islas.

Las manifestaciones del 20-O ponen de relieve que la sociedad canaria está dispuesta a movilizarse hasta lograr un cambio real en el modelo económico, transformando el turismo en una fuerza positiva y sostenible.

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