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Espías americanos y alemanes se midieron en Canarias bajo la supuesta neutralidad española

Sus actividades y presencia en las islas son el objeto de estudio de dos artículos académicos publicados por Marta García Cabrera, investigadora posdoctoral del Departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC)

Imagen de recurso de un espía.

Imagen de recurso de un espía. / Unsplash

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Cristina Magdaleno (Efe)

Santa Cruz de Tenerife

De un lado Edmund Nehrkorn, alias Niemann, espía alemán de la Abwehr, la organización de inteligencia militar alemana; del otro, Thomas Alfree Weir, ingeniero estadounidense que trabajaba para la Oficina de Estudios Estratégicos (OSS, en inglés). Son los dos principales espías que operaron y se midieron en Canarias bajo el manto de la supuesta neutralidad española durante la Segunda Guerra Mundial.

Sus actividades y presencia en las islas son el objeto de estudio de dos artículos académicos publicados por Marta García Cabrera, investigadora posdoctoral del Departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). A través de una compleja labor de investigación, García Cabrera ha descifrado y aglutinado nombres, actividades y presencias de ambos bandos en el archipiélago.

En una entrevista con EFE, García Cabrera expone que, en Canarias, pese a ser un emplazamiento neutral no directamente involucrado en las contiendas, las actividades de inteligencia, espionaje y contrainteligencia se llevaban a cabo de forma encubierta y clandestina bajo tapaderas diplomáticas y empresariales, a través de compañías portuarias, marítimas y comerciales.

Actividades navales y uso del petróleo, intereses de EEUU

Especialmente para los estadounidenses, el puerto de La Luz en Las Palmas de Gran Canaria y la refinería de Tenerife centraban buena parte de los intereses y esfuerzos en materia de inteligencia. Los estadounidenses consiguieron establecer en Canarias la figura del observador de petróleo, que ejercía el propio Thomas Weir, autorizado por el gobierno español a cambio de que Estados Unidos siguiera suministrando petróleo a España. A través de este puesto, Weir ejercía de manera indirecta actividades de inteligencia y espionaje.

"La historia de Weir es de película, con un final nada feliz", explica García Cabrera. Weir contrajo una enfermedad en Tenerife en 1944, por la que tuvo que ser evacuado. Fue despedido de la isla de forma heroica y, tras su muerte en 1945 en Estados Unidos, fue condecorado póstumamente con una medalla de mérito.

También operó el oficial norteamericano Harry Clifton Jordan, quien, como observador naval en el Puerto de La Luz, cumplía un rol estratégico para controlar las actividades navales alemanas y los movimientos de petróleo, evitando que llegaran a manos alemanas.

Nehrkorn, Niemann, Nemo o 'Nadie'

Por el lado alemán, el espía Niemann, cuyo nombre en alemán significa "Nadie", también conocido como 'Nemo', era un experto en redes de subversión y espionaje. Controlaba un entramado de agentes y colaboradores que operaban desde Canarias hasta el norte de África, en lugares como Cabo Juby, Ifni o Fernando Poo. "Se encargaba de espionaje, subversión y sabotaje, funciones que normalmente asumirían varias personas", subraya la investigadora.

Estados Unidos mostró especial interés en detener las actividades de Niemann, especialmente a partir de 1944, dada su influencia en el Atlántico y el norte de África. Aunque no lograron cortar completamente el suministro alemán, las actividades de inteligencia estadounidense redujeron considerablemente las facilidades con las que los alemanes operaban en Canarias.

Hubbard y el rol de las mujeres en la inteligencia

En esta batalla destaca el caso de Lillie Mae Hubbard, secretaria y asistente personal del cónsul estadounidense en Las Palmas de Gran Canaria, Clifton Reginald Wharton. Bajo su cobertura diplomática, Hubbard estableció contactos y redes sociales que favorecieron la recopilación de información para las operaciones estadounidenses.

"El papel de Hubbard es único porque, como mujer afroamericana, rompió con el estereotipo de Matahari", señala García Cabrera. No era una espía que usara su cuerpo, sino su intelecto, logrando tejer una amplia red de contactos en Canarias.

La ventaja competitiva de los alemanes

García Cabrera señala que los alemanes contaban con una comunidad extranjera histórica que les daba una ventaja sobre los estadounidenses, cuya presencia en Canarias era mínima. Sin embargo, Estados Unidos hizo esfuerzos considerables para superar estas desventajas y posicionarse como líder en la gestión de inteligencia.

Apoyo institucional a la investigación

Las investigaciones de Marta García Cabrera, publicadas en las revistas 'War in History' y 'German History', han sido posibles gracias a las ayudas “Margarita Salas” para la Recualificación del Personal Docente e Investigador, financiadas por el Ministerio de Universidades y el Fondo Social Europeo – Next Generation

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