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La hostilidad de Génova con la agenda de Clavijo pone a prueba el pacto de gobierno

Los populares suman a su boicot al traslado de menores inmigrantes el rechazo a la limitación de viviendas a extranjeros que defiende Canarias

Fernando Clavojo y Manuel Domóguez antes de una reunión del Consejo de Gobierno de Canarias en Santa Cruz de Tenerife

Fernando Clavojo y Manuel Domóguez antes de una reunión del Consejo de Gobierno de Canarias en Santa Cruz de Tenerife / Ramón de la Rocha/Efe

Joaquín Anastasio

Joaquín Anastasio

Madrid

«Hartazgo», «cabreo» y «frustración» son las expresiones que mejor resumen en este momento las sensaciones del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, y de la parte nacionalista del Gobierno regional, sobre las posiciones de la dirección nacional del PP, el otro socio del Ejecutivo, con relación a diversos temas que el líder de CC tiene en su agenda de prioridades. La creciente hostilidad con la que desde la calle Génova se está respondiendo, por la vía de los hechos, a algunos asuntos que el propio Clavijo trabaja personalmente en Madrid o en Bruselas, está convirtiéndose en una rémora para el pacto de gobierno en las Islas y poniendo a prueba su cohesión, por mucho que ambas partes prediquen que prevalece la «sintonía». 

Desde el entorno del presidente y desde la dirección de CC se apunta muy claramente a la cúpula del PP nacional y al propio Alberto Núñez Feijóo, su máximo líder, como principal responsable de esta situación, que puede abrir una brecha en el funcionamiento del Ejecutivo y en la propia estabilidad del mismo. 

El líder nacionalista ha elevado el tono en sus críticas a la cúpula nacional popular, con la que están rotos todos los puentes de comunicación y sin que ninguna de las partes esté pensando en la convocatoria de algún encuentro para coordinar las relaciones y homologar objetivos. 

Menores migrantes

Parece claro que CC y el PP, que Clavijo y Feijóo, tienen prioridades muy distintas en el actual contexto político nacional, y que lo que ambas formaciones diriman como socios en Canarias está al margen de la dinámica y de la estrategia de los populares en Madrid. No hay además previsto ningún órgano de seguimiento de ese pacto, mientras que han cesado todas las llamadas que en algún momento se producían entre cada uno de los actores. Lejos queda la foto conjunta de cuando Feijóo aspiró a la investidura, se comprometió con la agenda canaria y CC le dio su apoyo. Y para ambas partes queda como un borroso recuerdo la firma estampada por sus respectivos líderes de aquel documento conjunto sobre política migratoria. 

La principal causa del malestar de Clavijo y del socio nacionalista del Ejecutivo es obviamente el boicot que consideran que el PP nacional y la totalidad de sus barones territoriales están practicando contra el real decreto ley que regula el mecanismo de reparto entre todas las comunidades autónomas de menores migrantes no acompañados, empezando por los 4.000 que tienen que ser derivados desde las Islas. La parálisis del proceso se ha agravado tras la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia del lunes en la que se tendría que haber señalado ya el cupo de plazas mínimas de las que debe disponer cada territorio, y por tanto el número de niños que puede recibir cada uno de ellos, en base a los criterios previamente establecidos.

Desde la parte nacionalista del Ejecutivo regional se entiende que las comunidades del PP están respondiendo a una consigna implícita por parte de Génova, más allá de que la mayoría de ellas estén por sí mismas en contra del decreto y del reparto, y de que en la cumbre sectorial del lunes todas ellas se coordinaran para, utilizando «triquiñuelas», en expresión del propio Clavijo, evitaran la puesta en marcha inmediata del decreto ley. 

El presidente canario mantiene, en este sentido, al vicepresidente regional y líder del PP canario, Manuel Domínguez, al margen de esta ofensiva popular contra el reparto de menores, pero no ha gustado nada en CC que el socio minoritario del Ejecutivo siga sin reclamar a sus compañeros territoriales y a la propia dirección del partido que arrimen el hombro con Canarias.

Nuevo frente abierto

Y no acaba ahí el desencuentro. Clavijo y CC volvieron a comprobar el día siguiente de la reunión sobre el reparto de menores que el PP tiene otras materias de agenda del Gobierno regional a las que les está haciendo la ‘guerra’ desde Madrid. Y también en compañía de Vox como socio. Es el caso de la propuesta de limitación de la adquisición de vivienda por parte de los ciudadanos extranjeros en Canarias, una de las cuestiones que el propio Clavijo está gestionando desde distintos ámbitos en Bruselas y tratando de aprovechar la nueva estrategia de la Comisión para las regiones ultraperiféricas.

En este caso, el PP se desmarcó de una moción presentada por ASG en la Comisión Mixta de Insularidad, y en la que la dirección de Génova ordenó votar en contra sin entrar en la cuestión de fondo sobre el problema de la vivienda en territorios insulares, sino únicamente apelando a sus críticas de carácter general contra la política en este ámbito del Gobierno de Pedro Sánchez.

La posición el PP la defendió un senador mallorquín pese a que en la comisión estaban presentes los cinco parlamentarios canarios del PP de ambas Cámaras y pese a que la moción se refería fundamentalmente a la situación en Canarias. «Hubo una clara decisión de eludir participar en el debate por parte de los senadores y diputados canarios del PP», señala uno de los intervinientes. 

La moción fue rechazada con los 19 votos que sumaron el PP y Vox, frente a los 15 del resto de los grupos presentes, PSOE, CC y ASG (Izquierda Confederal). Aunque la propuesta no partía de las filas nacionalistas, sino del senador de ASG, Fabián Chinea, tanto el voto contrario del PP como los argumentos que utilizó su portavoz causan extrañeza y malestar en el socio mayoritario de Gobierno regional, que ve cómo en un asunto en el que se está volcando Clavijo la sintonía de posiciones en las Cortes la ofrecieron los socialistas, pero no los populares.

Desde el PP de Canarias se sostiene que en este tema no hay una posición definida si bien reconocen que la votación en la Comisión Mixta estaba marcada por la dirección del grupo parlamentario y, consecuentemente, por las directrices sobre esta materia por parte de la cúpula de la calle Génova. 

Desde el entorno de Clavijo y pese al malestar del presidente con las hostilidades del PP hacia asuntos de su agenda, se asegura que la limitación de la adquisición de vivienda por parte de los extranjeros «es una acción impulsada por CC y asumida por el Gobierno canario», sin explicitar si se está incluyendo al PP en esa dinámica. En todo caso, ambos partidos tratan de quitar hierro a los desencuentros y su posible afectación a las relaciones del pacto en Canarias, pero reconocen que otra cosa son las relaciones con la calle Génova y la dirección nacional, que están rotas y sin atisbo de recomponerse.

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