Calixto Herrera, de soñar con mapas a explorar la geografía del alma humana
El maestro y psicopedagogo recibe la Medalla de Oro de Canarias por sus más de 40 años de entrega al ámbito educativo, en los que ha desarrollado una inmensa labor para acompañar y tratar situaciones difíciles y dolorosas

Calixto Herrera. / LP/DLP

Todos los días, excepto cuando las clases por las tardes se lo impiden, Calixto Herrera visita en el Hospital Insular de Gran Canaria al pequeño Ousman (nombre ficticio para preservar su identidad). "Lo conozco desde julio del año pasado y ya se ha metido mi alma. Llegó desde Gambia en un cayuco. Tuvo un accidente en Fuerteventura y está tetrapléjico, está solito. Es un chico maravilloso", señala. A Osuman le encantan los mapas y la geografía y a Herrera le recuerda a su yo de la infancia, cuando se perdía en los dibujos de sus libros de texto y soñaba con viajar a lugares ignotos.
"Siempre me gustó la geografía y esos mapas representaban el mundo que yo tenía ganas de conocer, pero era imposible en aquella época; simbólicamente, esa ansia me llevó a otro tipo de geografía, que es el corazón y el espíritu de la gente, para estar en su dolor, para estar en momentos de dificultad", reflexiona. A sus 65 años, Herrera recibe la Medalla de Oro el próximo 30 de mayo del Gobierno de Canarias por una trayectoria de 43 años dedicado al ámbito educativo, en los que ha desarrollado una inmensa labor para fomentar y fortalecer la salud mental en las aulas.
"Recibir esta condecoración tiene un valor simbólico y emocional enorme. La siento como algo colectivo, porque está hecha y amasada de tantos niños, de niñas, de familias, de profesorado, que a lo largo de todos estos años, hemos ido acompañando en situaciones de dolor. Pero también de la esperanza, de la generosidad. Y sobre todo, de escuela, de maestros y maestras que muchas veces hacen un trabajo invisible y no se ve, a los que también se la dedico", expone Herrera.
Docente y psicopedagogo, desde 2013 coordina el proyecto Orugas y mariposas de colores en los pupitres de nuestra escuela, con el que encauza al tratamiento de situaciones difíciles y dolorosas en los centros educativos. Su labor también ha sido reconocida por el Rey Felipe VI con la Orden del Mérito Civil. Y actualmente desarrolla desde el 1 de enero de este año en la Dirección General de Protección a la Infancia y a la Adolescencia una escisión de esa iniciativa denominada Migraciones y odiseas de colores en las escuelas de Canarias, con el que trata de sensibilizar la mirada hacia los menores extranjeros no acompañados que llegan a las islas.
Sus maestros
De padres dedicados a la agricultura, Herrera nació en Santa María de Guía en el año 1960 como el cuarto de seis hermanos. A los cinco años, su familia se trasladó a Las Palmas de Gran Canaria, al barrio de Las Rehoyas. Abandonó aquella zona verde entre llantos y ese desarraigo fue su primer contacto con la palabra emigración. Su itinerario en los estudios comenzó en el Colegio Nacional Calvo Sotelo, durante la época franquista, del que lo único bueno que le viene a la memoria es el reparto de comida como gofio o leche en los recreos que llegaban desde Europa para disminuir la desnutrición. "Era como el donut de ahora", añade, riendo.
Fue cuando ingresó en el actual IES Poeta Tomás Morales, que entonces solo tenía alumnos masculinos, cuando su rumbo comenzó a tomar forma gracias a unos docentes "que estimulaban a pensar" y al descubrimiento de la Biblioteca Pública de Las Palmas de Gran Canaria, de la que se enamoró. Pero Herrera no tiene dudas, sus padres fueron sus maestros más importantes, sobre todo, su madre. "Fue mi contacto hacia ese nivel espiritual, simbólico y recuerdo muchos momentos de desánimo en los que ella me dio la mano", agrega, emocionado.
De Magisterio a Psicopedagogía
Tras estudiar Magisterio, en la rama de Ciencias Humanas, Geografía e Historia, y pasar por el Servicio Militar (que comenzó el mismo día del Golpe de Estado de Tejero), accedió como número uno de su promoción a las plazas que entonces se otorgaban sin oposiciones. Su primer destino fue el Colegio Público León en el Lasso, en el que actualmente se acoge a personas migrantes. "No creo en las casualidades, sino en las causalidades", reconoce antes de contar que en ese centro entró para sustituir a una docente fallecida y fue su primer contacto profesional con la muerte. "Llegué a un escenario emocionalmente tocado y con el tiempo se convirtió en un eje de trabajo", remarca.
Durante 20 años dedicado a la docencia, también pasó por los centros Manrique de Lara y el Tinguaro. En ese periodo se dio cuenta de que su formación era insuficiente para afrontar el diálogo constante que requería enfrentarse a la realidad de las aulas. Entonces decidió especializarse en Psicopedagogía, lo que le permitió ampliar su perspectiva y le abrió las puertas a trabajar en programas de la Consejería de Educación, donde ha desempeñado labores de promoción de la Salud o en servicios de comedores y residencias escolares.
Un día de 2013, la entonces directora General de Promoción Educativa e Innovación le llamó su despacho y le propuso que elaborara un proyecto para dar respuesta a realidades silenciadas en las escuelas, como el tratamiento de procesos de duelo. "Y ahí surgió Orugas y Mariposas de colores”, indica Herrera, quien detalla que el nombre simboliza la metáfora del insecto que pasa de un estado sombrío a una liberación.
Formación
"En aquel momento constatábamos que había dolor en niños, niñas, había aulas que sangraban, pero no se escuchaba ese dolor. Se nos mueren niños, se mueren adolescentes, padres, madres, mascotas y hay que saber estar ahí", señala Herrera. El proyecto facilita herramientas psicopedagógicas y educativas de formación para que los docentes pudieran acompañar al alumnado.
"Por ejemplo, recuerdo el caso de unas niñas a las que les ocultaron que su mamá estaba en una fase de cáncer avanzado y que estaba a punto de morir en el hospital. Y dos años después de esa muerte, ellas estaban cargadas de frustración y de rabia, porque se enteraron después. Dijeron que les habían arrebatado un tiempo para estar con su madre, para despedirse bien de ella", ilustra Herrera.

Calixto Herrera. / LP/DLP
En estos casos, el psicopedagogo explica que no se trata de superar nada ni de olvidar, sino de convivir y caminar junto a ello. "Ha sido todo un proceso de trabajo, de cambio de cultura, de mirada y afortunadamente, de sembrar semillitas que han crecido como auténticos bosques", reivindica Herrera. La labor del proyecto también generado un nuevo servicio de la Consejería de Educación conformado por docentes especializados, para la gestión del duelo y la prevención del suicidio en los centros educativos de las islas.
"Hay una frase que dice que el suicidio no es culpa de nadie, pero sí es responsabilidad de todos. Y en esta tarea, es importante, más que apabullar con datos, llevar el mensaje, una mirada humanizadora, de decir que todos y todas somos agentes de promoción de la vida y que podemos hacer muchísimo en esa prevención", subraya Herrera.
Compromiso
Durante más de dos décadas, Herrera ha conocido de cerca escenarios de dolor y heridas profundas por todo tipo de situaciones imaginables por el ser humano. Casos de suicidio, asesinatos, desapariciones o adolescentes que lo han perdido todo de un día para otro, como ocurrió durante la erupción del volcán en La Palma. Ese sufrimiento ajeno, lejos de endurecerlo o hacerle tomar distancia, se transforma en un compromiso inquebrantable.
Lo muestra con su nuevo proyecto socio-educativo de sensibilización sobre las situaciones que traen consigo las personas migrantes, que en ocasiones cargan con "un dolor y un sufrimiento enorme que es necesario acompañar". Y lo demuestra con su ejemplo. Durante una de sus visitas a Ousman, le confesó que mantendrá su compromiso "hasta que me muera" y espera que "la vida le dé fuerzas para seguir batallando".
Suscríbete para seguir leyendo
- Multado con 200 euros y pérdida de 6 puntos por llevar la baliza V16 en la guantera pero conducir con este dispositivo de distracción: la Guardia Civil vigila a los conductores canarios
- Multado por llevar la baliza V16, pero no contar con este recibo: la Guardia Civil vigila las guanteras de los conductores canarios
- Lejos de casa para encontrarse: jóvenes canarios que hicieron del mundo su lugar
- La Aemet advierte de 'lluvias intensas y extraordinariamente persistentes' por la borrasca Leonardo: ¿cómo afectarán a Canarias?
- La Guardia Civil vigila a todos los conductores canarios por no respetar la nueva señal: multas de 200 euros y pérdida de 4 puntos
- El personal laboral se equipara en derechos a los funcionarios
- La Aemet avisa de cielos nubosos y lluvias débiles al amanecer en Canarias este domingo
- La Aemet pronostica algo más de calor para el miércoles en Canarias
