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De familia irlandesa y sangre isleña: así es como un canario se convirtió en presidente de España cuatro veces

El divulgador de historia de Canarias Aydan Woodward rescata la figura del político tinerfeño que gobernó el país en el siglo XIX entre luces y sombras

Leopoldo O'Donnell, 1867

Leopoldo O'Donnell, 1867 / Museo del Prado

Johanna Betancor Galindo

Johanna Betancor Galindo

Las Palmas de Gran Canaria

Las calles empedradas de Santa Cruz de Tenerife fueron el escenario donde nació un joven destinado a escribir parte de la historia política y militar de España. Su apellido, extranjero y difícil de pronunciar para algunos, no impidió que se convirtiera en una de las figuras más poderosas del siglo XIX.

Leopoldo O’Donnell, hijo de una familia irlandesa asentada en Canarias, alcanzó la presidencia del Gobierno en cuatro ocasiones, en un vaivén político donde la gloria y la sombra se entrelazaron.

El divulgador canario Aydan Woodward, conocido en redes como @historyaydan, lo resume en su vídeo: “¿Sabías que en España tuvimos un presidente irlandés? Leopoldo O’Donnell fue el primer presidente del Gobierno nacido en Canarias, concretamente en Santa Cruz de Tenerife”.

Ramón María de Narváez

Ramón María de Narváez / Vicente Lopez 1772 1850

De Tenerife a los campos de batalla

O’Donnell nació en 1809 en el seno de una familia marcada por la tradición militar. Su padre, Carlos O’Donnell, llegó a ser capitán general de Canarias y un ferviente defensor del absolutismo de Fernando VII. Los hermanos del futuro presidente se unieron al bando carlista, pero él tomó un rumbo diferente, pues abrazó las ideas liberales y luchó del lado isabelino en la Primera Guerra Carlista.

En 1836, tras demostrar su valentía en el norte peninsular, fue ascendido a brigadier. Apenas unos años después ya era mariscal de campo. Su meteórica carrera militar lo convirtió en un personaje clave en el convulso tablero político español.

Woodward lo explica así: “En 1854 lideró la Vicalvarada, un pronunciamiento militar que puso fin a diez años de gobierno moderado, consiguiendo el puesto de ministro de Guerra en el nuevo gabinete progresista”.

Presidente intermitente y ambicioso

Su primera llegada a la presidencia del Consejo de Ministros se produjo en 1856, tras un golpe contra el gobierno progresista que él mismo había apoyado. Así comenzó una alternancia constante con su rival político, el moderado Ramón María Narváez. Durante más de una década, ambos se turnaron en el poder en una especie de pulso interminable por dominar el rumbo del país.

Leopoldo O’Donnell fue también el artífice de la llamada Unión Liberal, un partido que buscaba un punto intermedio entre progresistas y moderados, y que logró dar cierta estabilidad al reinado de Isabel II.

Bajo su mandato, España vivió uno de sus periodos más brillantes en términos de modernización: la construcción de la red ferroviaria y reformas económicas marcaron la época.

En 1859 dirigió la guerra de África contra Marruecos. La victoria española en la batalla de Tetuán lo elevó a la categoría de héroe nacional. Isabel II lo recompensó con el título de duque de Tetuán, uno de los más prestigiosos del siglo XIX. Fue una de las pocas guerras en las que España no luchó contra sí misma, y la victoria dio a O’Donnell una enorme popularidad.

Punishing Slaves in Cuba.tif

Punishing Slaves in Cuba.tif / Feedeeioks

El lado oscuro: Cuba y la represión

Pero no todo en su legado fueron gestas militares y modernización. Para los cubanos, su nombre sigue ligado a uno de los episodios más oscuros de la historia colonial española: el “Año del Cuero” de 1844. Durante su etapa como capitán general de la isla, miles de esclavos y afrocubanos libres fueron torturados y ejecutados tras una supuesta conspiración para abolir la esclavitud.

Fue el mismísimo Leopoldo O’Donnell el que estuvo detrás de los acontecimientos del Año del Cuero, recuerda Woodward. Este hecho empaña su figura y lo convierte en un personaje profundamente contradictorio: reformista en la península, represor en las colonias.

Un canario entre gigantes del siglo XIX

En la memoria colectiva, O’Donnell comparte espacio con otros grandes caudillos militares y políticos del XIX: Espartero, Narváez, Prim. Sin embargo, su historia guarda un matiz único, ya que fue el primer presidente del Gobierno nacido en Canarias, un archipiélago hasta entonces distante de los centros de poder.

Su biografía combina la ambición política, el talento militar y una dosis de oportunismo que lo llevó a alternar entre el liberalismo y el conservadurismo según las circunstancias. Murió en 1867 en Biarritz, retirado y desencantado, pero con un lugar asegurado en los libros de historia.

Leopoldo O’Donnell encarna las luces y sombras del siglo XIX español. Héroe en África, modernizador en la península, represor en Cuba y eterno rival de Narváez. Para Canarias, su figura es símbolo de que incluso desde una isla alejada del centro del poder era posible llegar a lo más alto. Como concluye Woodward en su vídeo: “Un personaje complejo, irlandés, canario, político, militar… Un auténtico espadón del siglo XIX español”.

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