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La cara B del turismo: roba plantilla al resto de sectores y frena los salarios

El aumento en la llegada de visitantes hace crecer el empleo en los servicios, pero provoca una caída en el número de ocupados en el resto de actividades

Turistas en una terraza del Archipiélago

Turistas en una terraza del Archipiélago / Yaiza Socorro

Sant

Santa Cruz de Tenerife

Que el turismo es el adalid de la economía canaria nadie lo pone en duda. Y que esta actividad ha contribuido al desarrollo de la región tampoco. Pero lo que se considera como la locomotora de la generación de riqueza en las Islas tiene también una cara B y supone, al mismo tiempo, un lastre, sobre todo en lo que tiene que ver con el mercado laboral del Archipiélago. Si se ahonda en qué tipo de puestos de trabajo y con qué condiciones, puede comprobarse cómo el sector servicios no solo funciona como una trituradora de vacantes en el resto, sino que también pone freno al incremento salarial medio en el Archipiélago.

Que el desarrollo de la actividad turística no contribuye per se a un incremento y mejora del empleo es una de las principales conclusiones del estudio titulado: ¿Más turistas promueven el empleo local?, realizado por las investigadoras Libertad González Tanya Surovtseva, del Instituto de Economía de Barcelona. En esta investigación, concluyen que el mayor impulso de la actividad turística no supone un aumento significativo del empleo total ni de la participación laboral, ya que el incremento en el sector servicios se compensa con una caída en el resto. Es decir, las actividades tradicionalmente vinculadas al turismo cada vez absorben a una mayor masa laboral y, por consiguiente, acaba robando personal a los demás.

En Canarias, si se ponen las luces largas y se analiza el comportamiento del mercado laboral en los últimos años puede comprobarse que ha sido exactamente así. De acuerdo con los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), en el Archipiélago hay más gente trabajando ahora que en 2008, sí, pero este incremento no se ha repartido de manera equitativa en todos los sectores de actividad.

En el tercer trimestre de 2025, el mercado laboral de Canarias daba cobijo a 1.007.900 ocupados. En ese mismo periodo de 2008 la cifra era 840.900 personas. Ahora como entonces, el sector servicios era el que aglutinaba a una mayor parte de ellos. Pero el porcentaje sobre el total de ocupados de las Islas sí que ha variado. En la actualidad, los trabajadores del sector servicios son casi nueve de cada diez, un 86% del total. Hace 17 años ese mismo porcentaje solo llegaba al 78%.

Por consiguiente, el sector servicios es el único que ha ganado trabajadores desde entonces, mientras que tanto la agricultura, la industria como la construcción cuentan con menos ocupados que antes. El sector primario pasa de 22.000 trabajadores a poco más de 19.000. La caída también se nota en el sector manufacturero, señalado por el estudio como uno de los, en general, que más se ve afectado por el trasvase de trabajadores. En Canarias, el descenso es de 5.200 trabajadores en estos años. Pero, sin duda, el sector que más ha traspasado trabajadores ha sido el de la construcción. A finales de 2008 rozaba los 100.000 ocupados, mientras que ahora no llega a los 66.000. En este último caso su adelgazamiento no se debe estrictamente a la atracción que genera el sector servicios, sino también al estallido de la burbuja inmobiliaria que arrasó con buena parte del empleo en el sector. Pero, es lógico pensar, que buena parte de aquellos trabajadores hayan encontrado en estas actividades más enfocada a los servicios una alternativa laboral.

El turismo ejerce igualmente una gran atracción del talento joven. Ahora trabajan menos jóvenes de entre 20 y 24 años que en 2008, pero quienes ya están en el mercado laboral a esa edad lo hacen de manera abrumadoramente mayoritaria en el sector servicios. En él está ocupado el 93,2% de los jóvenes que trabajan a esa edad, cuando en 2008 el porcentaje de los que se dedicaban a esta actividad era del 85,2%

El gran peso que tiene el sector turístico en el mercado laboral, que es visto por muchos como una tabla de salvación para las Islas, despierta por otro lado las críticas sobre si está adquiriendo unos niveles todavía más desproporcionados con el paso de los años. Un sector que cada vez acapara más mano de obra, generando empleo y crecimiento económico, pero en un sector demasiado frágil ante un cambio de coyuntura. Un aspecto que no es baladí como ya quedó demostrado durante la pandemia, donde la importante dependencia del turismo de la economía isleña ocasionó una parálisis de la actividad sin precedentes en el Archipiélago. Ahora, con el mercado laboral en plena efervescencia y unas cifras turísticas por las nubes, cabría preguntarse si no se está volviendo a cometer el mismo error.

El desarrollo turístico tiene efecto también en los salarios. El estudio constata que un incremento del 10% de la actividad supone una reducción del 0,5% en el sueldo medio del resto de sectores. El lastre que los servicios han supuesto para el crecimiento salarial en el Archipiélago está ampliamente constatado. Las Islas son una de las autonomías con mayor dependencia del turismo y, asimismo, los canarios son los segundo españoles con peores sueldos. El motivo hay que buscarlo precisamente en esta dependencia, ya que los salarios son en el sector servicios sustancialmente más bajos que en actividades como la industria. De media, se gana 1.688 euros al mes, por 1.836 en las actividades industriales. El mayor peso de trabajadores canarios en el primer grupo tira hacia abajo de los sueldos, frente a comunidades donde la industria representa un mayor porcentaje de su economía y, por consiguiente, de personas ocupadas.

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