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"Me lancé sin pensarlo": el héroe del mar en Puerto de la Cruz que salvó a tres turistas en Tenerife

El camarero Pedro López narra cómo se tiró al agua este sábado para rescatar a tres de las personas que fueron arrastradas por un golpe de mar en el muelle de Puerto de la Cruz

Tragedia en el Puerto de la Cruz: así rescató Pedro López a tres personas en el espigón del Puerto de la Cruz

Andrés Gutiérrez

Leticia Dorta Lemus

Santa Cruz de Tenerife

"Me lancé al mar sin pensarlo. Vi que caían unas ocho personas que estaban encima del espigón del muelle". Es Pedro López, un joven tinerfeño que trabaja como camarero en el bar La Fragata en Puerto de la Cruz y que se convirtió en el héroe de este sábado 8 de noviembre, una jornada negra que tardará en olvidarse en las costas de Tenerife.

Un impulso indescriptible

La Fragata tiene un gran ventanal desde el que se ve todo el frente del espigón del muelle del Puerto de la Cruz. Desde allí, López vio "una primera ola que chocó contra el muro y una segunda que se los llevó", cuenta mientras trabaja a un ritmo frenético un día después de la tragedia. En ese momento, salió corriendo. Sintió un impulso indescriptible. "Yo soy así; no sé los demás, pero yo soy así", subraya sin poder definir exactamente lo que le llevó a salvar la vida de tres de los turistas que cayeron tras el golpe de mar.

Además de camarero, es pescador profesional, gran conocedor de la mar y tiene un curso de primeros auxilios avanzado que le facilitó las tareas de rescate. Junto a él, se tiró otra persona para ayudar, pero no sirvió de nada porque estuvo a punto de ahogarse.

Un valiente para un día trágico

Pedro López es el valiente protagonista de este sábado 8 de noviembre. Un día trágico que se saldó con la vida de tres personas en el litoral tinerfeño. En el incidente del muelle portuense, en el que la actuación del joven camarero fue crucial para no registrar más muertes, perdió la vida una turista. La mujer, de 79 años y nacionalidad holandesa, pertenecía a un crucero que atracó, esa misma mañana, en el puerto de Santa Cruz. El resto de accidentes mortales de esta jornada se registraron en la costa de La Guancha, en el charco de El Viento, donde un vecino de La Orotava de 43 años cayó al mar; y en el litoral de Granadilla de Abona, donde apareció flotando el cuerpo de un pescador en la playa de El Cabezo (El Médano).

En cuanto a los heridos, la cifra del pasado sábado ascendió a 15. En el Puerto de la Cruz, tres de los nueve afectados sufrieron heridas de gravedad. Por otro lado, en Taganana, seis personas de nacionalidad francesa, fueron arrastradas por un golpe de mar en la playa del Roque de las Bodegas. En este último caso, los turistas se saltaron un balizamiento que impedía el paso. La prealerta por fenómenos costeros se activó el pasado viernes 7 de noviembre y seguirá activa, previsiblemente, hasta el lunes 10 de noviembre en la costa norte de Tenerife.

"Un día terrorífico"

Lo de este sábado 8 de noviembre es lo habitual en un día de temporal marítimo en la costa de Puerto de la Cruz. La plantilla de camareros de La Fragata están hartos de ver cómo los turistas cometen imprudencias. Antonia, compañera de Pedro y quien considera que solo con su nombre es suficiente, lleva toda la vida detrás de la barra del bar portuense. "Lo de ayer - sábado 8 de noviembre - fue terrorífico", califica. Para la camarera, lo peor de todo es que "esa gente estaba paseando por el espigón. La mayoría de veces que ha pasado algo así, han sido extranjeros. La gente de aquí no va a acercarse si el mar está así. Al mar hay que tenerle un respeto", sentencia.

Información en los hoteles

"Lo que tienen que hacer es poner en los hoteles algo que avise a los turistas del estado de la mar", considera el héroe de La Fragata. En ese momento, un cliente, que prefiere permanecer en el anonimato y que también vio el accidente, propone que se coloquen "pictogramas o señales que alerten del estado del mar en la bahía. Igual que existen para la velocidad en las carreteras", lanza a modo de iniciativa de seguridad. Entonces, todos, alrededor de la barra, recuerdan otro suceso parecido al de este fin de semana. Fue a finales de los noventa, hace casi treinta años, pero en el mismo lugar y también con turistas como protagonistas de la tragedia.

Siete de cada diez

En este sentido, el dato evidencia una realidad: siete de cada diez personas fallecidas en las costas de Canarias son extranjeros. Es una cifra que ofrece el presidente de la asociación 'Canarias 1.500 kilómetros de costa', Sebastián Quintana. "Los turistas vienen aquí en modo avión, relajados y sin información", refiriéndose, por ejemplo, al desconocimiento de la prealerta sobre fenómenos costeros adversos que estaba decretada para el litoral del norte de Tenerife.

Perfiles

Para Quintana, el gran problema es que "los avisos no llegan a la población flotante del Archipiélago. Irónicamente, son los más que se hunden en Canarias", declara. A este perfil lo llama imprudente inconsciente: "Es el turista, normalmente europeo, que desconoce por completo el funcionamiento del mar, que va por series", explica. Las olas más fuertes vienen agrupadas. Seis o siete rompen con fuerza para dar paso a la calma durante unos minutos. "En estos momentos, donde el turista se acerca para ver el mar y hacerse fotos, a traición, comienza la serie con fuerza", relata.

"Luego está el imprudente consciente", prosigue el presidente de la entidad que estudia los ahogamientos en Canarias. Esta persona cree "controlar el mar porque lo conoce, se ha criado en la costa y también tiene cierto síndrome de inmortalidad", enumera Quintana y señala que "el pescador aparecido muerto en El Médano podría cumplir con este segundo perfil". La prudencia y la información "son el mejor flotador" para no morir en las costas de Canarias, según el experto.

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