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Sociedad

Radiografía de la pobreza en Canarias: ni cine, ni vacaciones, ni zapatos nuevos

Uno de cada diez canarios se encuentra en situación de exclusión social severa, una condición que les impide pensar en actividades de ocio, en el cuidado personal o en renovar el armario

Reparto de alimentos en Santa Cruz.

Reparto de alimentos en Santa Cruz.

Santa Cruz de Tenerife

La pobreza golpea a quienes la padecen de muchas formas diferentes. Uno de cada diez canarios la sufre ya en su forma más extrema, el dato más alto de toda España, y tres de cada diez están al borde de padecerla. El Archipiélago se sitúa entre las cinco regiones más pobres del país y, como consecuencia, un buen porcentaje de su población no puede permitirse pensar en ocio, comprarse ropa o muebles nuevos, ni conectarse a internet.

La red europea EAPN, con su tasa Arope, mide el riesgo de pobreza y exclusión social de un territorio a través de tres componentes: las rentas por hogar, la intensidad del empleo y las carencias materiales y sociales severas. Este último indicador recoge trece cuestiones como no poder comprarse ropa o irse de viaje. Una persona se encuentra en situación de pobreza severa si cumple con siete de los trece ítems, un requisito que reúnen 225.000 isleños. «La pobreza no es solo una cuestión económica, hay otros elementos que muchas veces pasan desapercibidos pero que son igual de importantes», destaca el vicepresidente de la entidad en Canarias, Fernando Rodríguez.

Para más de un millón de canarios, las vacaciones son algo impensable. En concreto, el 45,4% de la población canaria no puede permitirse una escapada ni siquiera durante una semana al año, según datos del último informe El estado de la pobreza en Canarias, de EAPN. Se trata de un porcentaje bastante más abultado –doce puntos por encima– que el de la media nacional, que se sitúa en el 33,4%.

Precios imposibles en la propia isla

Al respecto, Rodríguez apunta que en las Islas, pese a tener el famoso descuento de residente, muchas personas no tienen capacidad siquiera para salir del municipio. «El alojamiento, por ejemplo, es un sobrecoste importante, mucho más cuando hay menores a cargo. A pesar de tener trabajo e ingresos estables, muchos de los encuestados manifiestan que las opciones de su propia isla están más dirigidas al turismo extranjero, por lo que sus precios son inasumibles para quienes viven a menos de una hora del hotel», argumenta.

Las actividades de ocio, en general, también están fuera del alcance de dos de cada diez canarios. El 17,3% no tiene suficiente dinero para ir al cine, para disfrutar de un concierto o para pagar una cuota mensual en un gimnasio. Desconectar es un lujo al que cada vez tienen acceso menos personas. Aunque el Archipiélago está lejos del 29,7% que registró en 2015, en los últimos tres años el número de isleños que no puede permitirse realizar alguna de estas actividades en su tiempo libre ha ido en aumento. Asimismo, también ha crecido el porcentaje de isleños que se queda sin vacaciones, pasando del 40,2% de 2022 al 45,4% de 2024.

En una línea similar, el 14,5% no puede reunirse con amigos y familiares para comer o tomar algo ni siquiera una vez al mes. Para el vicepresidente regional de EAPN, la pobreza excluye a quienes la padecen de tener una vida digna y les aísla incluso de su propio entorno.

La mitad no llega a fin de mes

En Canarias, más de la mitad de la población (57,4%) tiene problemas para llegar a fin de mes, la tasa más alta de todo el país. De ellos, el 12,4% indica afrontar el mes con mucha dificultad. Con este panorama, las familias priorizan cubrir las necesidades básicas y a veces ni siquiera llegan a eso: un 17,7% se retrasa en el pago de los gastos relacionados con la vivienda o con compras a plazos, un 6,9% no tiene coche porque no es capaz de costeárselo y un 10,3% no puede permitirse comer carne, pollo o pescado al menos cada dos días.

El cuidado personal pasa a un segundo –y tercer– plano para dos de cada diez canarios, que no gastan en sí mismos ni siquiera una pequeña cantidad de dinero semanal. Sustituir la ropa estropeada (10,2%) o los muebles viejos (33,2%), tener al menos dos pares de zapatos (3%), contar con conexión a internet (2%) o con calefacción en invierno (18,1%) son otras cuestiones que no puede permitirse una buena parte de la población canaria.

Sin margen para imprevistos

En realidad, la mitad de los ciudadanos (48,9%) no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos durante el mes. «Al final estamos hablando de derechos fundamentales; al ocio, a la salud, al descanso, etc. Alrededor de una persona no solo giran los elementos más básicos, hay muchas otras actividades que enriquecen la vida y, no tener acceso a ellas, tiene un impacto directo en la salud mental y física de quienes sufren la pobreza en primera persona», resalta.

Lo más preocupante, según advierte, es que, tras cuatro años consecutivos de bajada en la tasa Arope –que mide riesgo de pobreza y exclusión social–, la pobreza severa aumente con respecto al ejercicio anterior. En el primer indicador, el territorio insular logró la cuarta mejor reducción de España y, sin embargo, en su forma más extrema ostenta el peor dato por comunidades. «Estas carencias materiales y sociales son las que están impidiendo que la población con menos ingresos salga de ese estatus».

Canarias, entre las regiones más pobres

De hecho, el Archipiélago supera la media nacional en todos y cada uno de los trece ítems. «Muchos de estos medidores han empeorado, lo que explicaría que Canarias se haya mantenido entre las regiones con más pobreza durante los últimos 15 años», subraya el representante de la red europea.

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