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Lo que Canarias se juega en los despachos de Bruselas

Valido exige a Sánchez que se pronuncie ante Ursula von der Leyen en defensa de las Islas como ha hecho Macron con sus RUP

Fernando Clavijo y el viceconsejero Octavio Caraballo, ayer con la presidenta de la Asamblea de la Comisión de Islas, Marie Antoinette Maupertuis.

Fernando Clavijo y el viceconsejero Octavio Caraballo, ayer con la presidenta de la Asamblea de la Comisión de Islas, Marie Antoinette Maupertuis. / LP / DLP

Julio Gutiérrez

Julio Gutiérrez

Las Palmas de Gran Canaria

Canarias se juega «4.500 millones de euros» en el periodo presupuestario 2028-2034 de la Unión Europea (UE). La cifra la lanzó esta misma semana el presidente de Canarias, Fernando Clavijo. Al dar ese número, estaba dibujando un escenario catastrófico en el que se esfumarían la mayor parte de los fondos que recibe el Archipiélago provenientes de Bruselas. Es imposible saber a estas alturas la cifra que perderían las Islas que, en todo caso, aspiran a quedarse al menos como están situadas en el actual presupuesto (2021-2027) en virtud de su condición de región ultraperiférica (RUP) consagrada en el artículo 349 del Tratado de funcionamiento de la unión europea (TFUE).

La única representante que Coalición Canaria tiene en el Congreso de los Diputados, Cristina Valido, lo explicó ayer sin ambages: «Para nosotros es más grave». Aludió de ese modo a la desaparición de la Política Agraria Común (PAC), instrumento que ha permitido que los agricultores, ganaderos y pescadores de las Islas salgan adelante y garanticen una cuota de productos frescos en los mercados del Archipiélago. Valido tiene claro que si la PAC se esfuma, la soberanía alimentaria lo hará con ella.

Incógnita

Si no es posible conocer el impacto exacto que tendrían en la comunidad autónoma las pretensiones de la Comisión Europea (CE), es porque la aplicación exacta de estas es también una incógnita. Pueden estructurarse en tres iniciativas, a cual peor que la anterior. Por un lado, pretende reducir los más de tres centenares de programas actuales a tan solo 27, uno por cada estado miembro. Es decir, en el caso de Canarias el dinero llegaría a Madrid y sería el Gobierno central el que decidiría cuánto y cuándo corresponde a las Islas. Además, sería una entrega única, con lo que la Política Agraria Común (PAC) quedaría totalmente diluida. Y, por último, el dinero remitido a los países miembros sería la mitad del que reciben ahora.

Intermediario

La experiencia dicta que cuando el dinero pasa por las manos de la Administración central, la llegada a los perceptores –agricultores, ganaderos o pescadores, por ejemplo– se ralentiza. Además, Ursula von der Leyen apuesta por meter la tijera en virtud de unos informes que demuestran que las políticas de convergencia acercaron en un primer momento a la media a los países menos ricos –España entre ellos– pero ha llegado un momento en el que no hay mayor aprovechamiento. Eso hiere de gravedad a fondos vitales para Canarias como el Feder (Fondo Europeo de Desarrollo Regional) y el FSE (Fondo Social Europeo).

Sector primario

El Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad (Posei) es el muro maestro que mantiene en pie el edificio que habitan agricultores, ganaderos y pescadores. «Este marco financiero dinamita todos los programas que han logrado hacer sobrevivir a tantos de ellos», afirmó Cristina Valido en la Cámara Baja. En el actual marco presupuestario, el Posei está dotado con 268 millones de euros anuales, igual cantidad que tuvo en el periodo anterior. Canarias se conformó con esa suma pero dejando claro que su aspiración era la de alcanzar el umbral máximo de 357 millones de euros a partir de 2028. A estas alturas, quedarse de nuevo igual empieza a parecer un resultado menos malo.

Inversión y gasto social

Fernando Clavijo también se refirió al golpe que sufrirán los programas que «permiten ir generando las infraestructuras para tener calidad de vida». De ahí que haya exigido que el Gobierno de España se pronuncie en contra de la pretensión de la CE y en defensa de su RUP, es decir, de Canarias. Así lo ha hecho ya el presidente francés, Emmanuel Macron, en una carta remitida a Von der Leyen. Entre 2021 y 2027, Canarias habrá recibido 5.075 millones de euros, sumadas las cantidades llegadas vía Feder y FSE. Cierto es que este último estaba en esta ocasión inflado porque fue el vehículo escogido para atender en un primer momento las necesidades derivadas de la pandemia. Aun restando esa demasía, un hachazo que divida en dos la suma no es soportable.

Esperanza

La buena noticia es que prácticamente nadie ha recibido de buen grado las intenciones de la presidenta de la CE. Los grupos más numerosos de la Eurocámara –socialistas, populares y liberales, entre ellos– se han dirigido a ella pidiéndole que recapacite. De todos modos, entienden que la postura de la alemana es de máximos y no pretende aplicar en toda su dimensión lo que pregona. Es un serio toque de atención en torno a lo que está por venir, porque a lo que no renuncia la UE es a aumentar el gasto en Defensa tal y como exige Donald Trump, y el dinero tiene que salir de algún lado.

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