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25N | Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

El machismo, una lacra al alza: 31 denuncias al día en Canarias

El acceso al mercado laboral es un salvavidas para que las víctimas superen la dependencia al agresor, aunque no siempre es fácil por la falta de autoestima tras los malos tratos

Manifestación contra la violencia de género en Tenerife.

Manifestación contra la violencia de género en Tenerife. / María Pisaca

Las Palmas de Gran Canaria

Canarias registra su récord histórico de denuncias por violencia machista en 2024, lo que supone en total 11.503 de comunicaciones en los órganos judiciales y una media diaria de 31 denuncias que concentra en las Islas el 6% de las interpuestas a nivel nacional. En este contexto, la inserción en el mercado laboral es un salvavidas para las víctimas, aunque no siempre sencillo por las cicatrices —a veces permanentes— que causan los malos tratos.

El informe anual Violencia de género y empleo, realizado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, refleja que, de las 490 mujeres encuestadas que han sido víctimas de violencia de género, el 47% se encuentran trabajando, mientras que el 53% busca la independencia que les pueda proporcionar un empleo.

Además, el 90% declaran sentirse «más vulnerables y aisladas» en el desempleo, y en el 67,8% de los casos la violencia comenzó cuando se encontraban en paro. «El empleo sigue siendo el recurso por excelencia para que las mujeres recuperen su seguridad, autonomía y capacidad para pedir ayuda, al proporcionarles independencia económica y una red social que refuerza su confianza y proyecto de vida», analiza Begoña Bravo, directora de Inclusión de la fundación.

ona como un recurso salvavidas frente al maltrato, las barreras de acceso al mercado laboral demuestran que el desempleo es un fenómeno que se cronifica con el tiempo. Casi la mitad de las víctimas que buscan trabajo, —el 49%— lleva más de un año intentándolo sin éxito, y el 75% de estas mujeres sufre una doble discriminación en entrevistas laborales, en las que no mencionan su condición de mujer agredida por temor a que los prejuicios perjudiquen su candidatura.

Una de las principales barreras de acceso al mercado laboral es el desconocimiento. El 65,3% de las mujeres ignoran cómo plantear una búsqueda de empleo efectiva. Por otra parte, el 64,2% identifica la baja autoestima como una limitación decisiva para prosperar laboralmente, el 51,7% alude a responsabilidades de cuidado no compartidas y el 46,4% confiesa miedo a ser localizada por la persona agresora en el puesto de trabajo.

Además, las métricas del informe reflejan por edades que las víctimas se concentran en la franja de los 30 a 44 años, que agrupa el 47,7%, un segmento en plena actividad laboral y con responsabilidades familiares que multiplica las dificultades para rearmar un proyecto de vida autónomo. 

Órdenes de protección

A nivel estatal el documento recoge 199.094 denuncias por violencia de género en 2024 —último año completo analizado— y apunta que 34.684 mujeres disponen de órdenes de protección o medidas cautelares, mientras 1.758 menores figuran como víctimas con protección, datos que sitúan la magnitud del problema en Canarias dentro de un contexto nacional más amplio. 

Entre las mujeres que están insertadas en el mercado laboral, el 72% considera que trabajar reduce la probabilidad de recaer en la violencia. La recuperación de la autoestima en el 87,5% de los casos, la estabilidad económica en el 84,2% y la ampliación de la red de apoyo social en el 69,1% suponen algunos de los principales beneficios que aporta la independencia del trabajo. 

Y aunque el trabajo «no constituye una barrera infranqueable frente a la violencia de género», sí puede ayudar a una víctima a depender menos de su maltratador. «Por sí solo no garantiza la erradicación del problema, pero sí actúa como un potente factor de prevención y resiliencia, al fortalecer la autonomía económica, la autoestima y las redes de apoyo que ayudan a las mujeres a mantenerse fuera del círculo de la violencia», apunta Bravo.

El informe subraya la relación entre desempleo y la vulnerabilidad. El 68,4% de las agredidas en situación de paro denuncia la existencia de presiones o amenazas económicas por parte de su agresor. Entre ellas puede estar la retención de dinero, el boicot a la búsqueda de trabajo y amenazas sobre los gastos esenciales de los hijos.

Violencia vicaria

Porque la violencia vicaria es otra forma de violencia de género. El maltratador daña a la mujer con amenazas de herir o matar a sus hijos. Ocho niños y niñas fueron asesinados en España en 2024 a manos de sus padres.

Ese mismo año se registraron 1.758 menores, que pueden ser hijos, o estar en situación de guarda o custodia, o bien conviven bajo medidas cautelares u órdenes de protección. A nivel autonómico, el Ministerio del Interior localizó en el Sistema VioGén hasta este 17 de noviembre, 73 casos activos de violencia de género con menores en situación de vulnerabilidad, de los cuales 68 son de riesgo medio y 5 presentan un riesgo alto.

Aunque Canarias no registró en 2024 la muerte de ninguna mujer a manos de su pareja —sí lo hizo en 2025, rompiendo dos años libre de crímenes machistas—, las Islas fueron la cuarta comunidad autónoma con mayor índice de denuncias, una tasa de 516,1 denuncias por cada 100.000 habitantes, que sigue de cerca los números de la Comunidad Valenciana (521,2), Navarra (562,6) y Baleares (637,6), de acuerdo con los datos estadísticos del Poder Judicial.

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