Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Inés Rodríguez emociona en La Palma con 3.000 escolares signando contra la violencia de género

La comunicadora con parálisis cerebral, colaboradora de El Intermedio, protagoniza un momento histórico junto a Rozalén y su intérprete de lengua de signos en unas jornadas de educación inclusiva.

Inés Rodríguez emociona en La Palma con 3.000 escolares signando contra la violencia de género

Inés Rodríguez emociona en La Palma con 3.000 escolares signando contra la violencia de género

Las Palmas de Gran Canaria

En el marco de unas jornadas sobre educación inclusiva celebradas en La Palma, la comunicadora y activista Inés Rodríguez, colaboradora del programa El Intermedio de laSexta, vivió uno de los momentos más emocionantes de su trayectoria. Frente a más de 3.000 niños y niñas, fue testigo de una escena que muchos califican ya como histórica para la inclusión y la educación emocional en Canarias.

El momento ocurrió durante un concierto de la artista Rozalén, reconocida por su compromiso social y por actuar siempre acompañada de Beatriz Romero, su inseparable intérprete de lengua de signos. Ambas interpretaron en directo La puerta violeta, una canción emblemática sobre la lucha contra la violencia de género. Lo que nadie esperaba era lo que sucedería cuando miles de escolares empezaron a signar la canción de forma simultánea. “¿Tú te das cuenta de lo que es esto?”, exclamaba emocionada Inés Rodríguez, visiblemente conmovida. “3000 niños signando una canción sobre violencia de género. Así es como se educa y lo demás, tontería.”

Un mensaje que trasciende

La escena, espontánea y profundamente simbólica, refleja no solo el impacto que tienen las letras de Rozalén, sino también el resultado de una educación inclusiva real, que promueve el lenguaje de signos como herramienta de comunicación universal, y no solo como recurso adaptativo para personas sordas.

La propia Inés confesó que no pudo contener las lágrimas. “Ha sido muy fuerte. Cuando me quede sola, creo que voy a llorar otra vez”. Su emoción habla por muchos. La educación en valores, la accesibilidad y el respeto por la diversidad se vivieron allí de forma tangible, sin necesidad de discursos teóricos, simplemente a través de la música, el lenguaje de signos y la conexión colectiva.

El acto tuvo lugar en el contexto de unas jornadas centradas en la educación inclusiva en Canarias, donde Inés Rodríguez ofrecía además un taller especializado. Este tipo de espacios son clave para visibilizar buenas prácticas educativas que apuestan por un modelo participativo, donde cada alumno, con o sin discapacidad, forma parte activa del proceso de aprendizaje.

Rozalén y Beatriz Romero: música que educa

La cantante Rozalén lleva años demostrando que la música también puede ser inclusiva. Su decisión de contar con una intérprete de lengua de signos en todos sus conciertos ha roto barreras y ha llevado el lenguaje de signos al centro del escenario. Beatriz Romero no solo traduce, sino que interpreta con el cuerpo y el alma, generando una experiencia artística accesible para todos los públicos.

En La Palma, su actuación se convirtió en un símbolo del poder transformador del arte y la educación cuando van de la mano. La sincronización de 3.000 escolares signando “La puerta violeta” fue una imagen que permanecerá en la memoria de muchos: docentes, familias, y sobre todo, los propios niños y niñas.

Tracking Pixel Contents