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Los autónomos canarios respiran aliviados tras el retraso del control telemático de las facturas

El programa Verifactu será obligatoria a partir del 1 de julio de 2027 en lugar del 1 de enero de este año como estaba previsto

Un grupo de autónomos en las movilizaciones del pasado 30 de noviembre en la capital grancanaria.

Un grupo de autónomos en las movilizaciones del pasado 30 de noviembre en la capital grancanaria. / Andrés Cruz

Irene Mederos

Irene Mederos

Las Palmas de Gran Canaria

La Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) de Canarias celebra la ampliación, hasta 2027, del calendario de implementación del nuevo sistema de facturación digital Verifactu, es decir, la obligación de utilizar herramientas telemáticas que permitan enviar sus facturas a Hacienda. La organización solicitaba el retraso de la puesta en marcha de la medida desde el mes de octubre y ahora reciben con positividad la decisión. “Es un alivio para los autónomos en un momento en el que cada día tenemos más trabas y más cargas administrativas", apunta Elliot Martín, secretario general de ATA en las Islas.

La entrada en vigor del Verifactu estaba prevista para el 1 de enero de 2026, en el caso de los obligados tributarios contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades, mientras que para las demás empresas y autónomos que utilizaran sistemas informáticos de facturación, el plazo era el 1 de julio de 2026. Para estas fechas las compañías tenían la obligación de contar con estos nuevos softwares que permiten compartir de forma inmediata sus facturas. Sin embargo, el Consejo de Ministros aprobó este martes un real decreto-ley que modifica el calendario de aplicación y aplaza en un año el inicio de la puesta en marcha de los requisitos a cumplir por los sistemas informáticos de facturación de pymes y autónomos.

Elliot Martín explica que los autónomos hoy “pueden respirar tranquilos”. La falta de preparación y la cercanía a una cuenta atrás para el uso mandatorio de la herramienta –previsto para el inicio de 2026– estaba generando “mucho malestar en los autónomos” que, no obstante, “ya pueden iniciar el año sin esa carga administrativa adicional”, subraya el secretario general de ATA.

La decisión se produce pocos días después de que las Islas congregaran a miles de autónomos en la manifestación del 30 de noviembre que se replicó en todo el país para reclamar mejores condiciones de trabajo para este colectivo conformado, en su mayoría, por pequeños empresarios. La Plataforma por la Dignidad de los Autónomos fue la encargada de convocar las protestas y publicó un manifiesto respaldado por varias asociaciones de autónomos. En él se detallan las 11 exigencias por las que salieron a la calle, entre las que se incluyen: el ajuste proporcional de las cuotas de autónomos a los ingresos reales mensuales, la exención del IVA hasta 85.000 euros, la simplificación de la burocracia y la eliminación del lenguaje incomprensible, así como la libertad de pago en efectivo y una competencia justa en medios de cobro. 

El sector se enfrenta ahora a una nueva era fiscal tras la aprobación del Real Decreto 254/2025, publicado el 2 de abril de 2025 en el BOE, por el que se activaba un cambio estructural en el modo en que los profesionales deben emitir sus facturas. Esta normativa introduce el sistema Verifactu, que será obligatorio para todos los contribuyentes en los próximos años, y cuya puesta en marcha hoy se prorroga.

¿Cuándo será obligatorio Verifactu?

Aunque el uso de Verifactu aún es voluntario, la Agencia Tributaria ya permite emplearlo de forma anticipada desde el 23 de abril de 2025. El nuevo calendario establece dos fechas clave: las empresas sujetas al Impuesto de Sociedades deberán implementarlo desde el 1 de enero de 2027, mientras que autónomos y otros profesionales tendrán como fecha límite el 1 de julio de 2027. Esta medida, que forma parte de la Ley Antifraude (Ley 11/2021), busca combatir la economía sumergida y garantizar la transparencia en la facturación.

¿Qué es Verifactu y para qué sirve?

Esta nueva normativa exige que todos los sistemas informáticos de facturación generen un registro digital inalterable de cada factura emitida. Este registro debe contener medidas de seguridad como una huella digital, el enlace al registro anterior y, si el software está certificado, la remisión automática de los datos a Hacienda. Además, cada factura deberá incluir un código QR que enlaza con la sede electrónica de la Agencia Tributaria, permitiendo a cualquier receptor verificar en tiempo real si la factura ha sido comunicada.

Programas de facturación

Los autónomos podrán optar por dos tipos de programas de facturación: los certificados con conexión directa a Hacienda (Verifactu) y los no Verifactu, que simplemente almacenan los datos y permiten su entrega posterior. Sin embargo, Hacienda quiere que, progresivamente, todos los sistemas estén conectados en tiempo real, eliminando así cualquier posibilidad de manipulación o pérdida de información. En caso de incumplimiento, las sanciones pueden ser severas: desde 50.000 euros por utilizar software no certificado, hasta 150.000 euros por la venta de programas fraudulentos.

¿Qué pasa si no utilizo Verifactu?

No cumplir con estas nuevas obligaciones conlleva riesgos fiscales y legales considerables. Además de las sanciones económicas, la no emisión de facturas electrónicas válidas puede suponer la pérdida del derecho a deducir el IVA, posibles denuncias penales por fraude fiscal y hasta la paralización de la actividad profesional. También se corre el riesgo de quedar fuera del mercado, ya que muchos clientes y proveedores exigirán comprobantes digitales para sus propias declaraciones.

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