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Los jóvenes canarios disfrutan la ciencia… pero no quieren ser científicos

Un estudio revela que, aunque el alumnado de secundaria en Canarias valora positivamente sus clases de ciencia, la mayoría no se imagina trabajando en este campo.

Clase practica de biología en un laboratorio

Clase practica de biología en un laboratorio / LP/DLP

Diego R. Moreno

Diego R. Moreno

Las Palmas de Gran Canaria

¿Qué ocurre cuando a los estudiantes les gusta la ciencia, pero no sueñan con ser científicos? Esa es la pregunta que plantea un reciente estudio realizado por la Universidad de La Laguna, que analiza las actitudes de 599 estudiantes de secundaria de toda Canarias hacia las asignaturas científicas y su posible relación con las decisiones de futuro.

Los resultados son tan reveladores como inquietantes: aunque la mayoría disfruta de sus clases de ciencia, casi ninguno se ve trabajando en ese ámbito en el futuro.

Según los investigadores Luis Miguel Rivera Gavidia y Juan José Marrero Galván, del Departamento de Didácticas Específicas de la ULL, los estudiantes consideran que las clases científicas valen la pena y son útiles, pero no les provocan un entusiasmo real. No hay una conexión emocional ni vocacional que los impulse a querer dedicarse a ello profesionalmente.

Esta falta de motivación profunda podría explicar por qué las carreras científicas no figuran entre las opciones más populares al finalizar la etapa obligatoria.

Ciencia sin futuro profesional: un desconcierto silencioso

El estudio, publicado en la revista Wiley, también señala un dato alarmante: la mayoría de los estudiantes no se imagina trabajando en el mundo científico. Esta falta de proyección profesional va acompañada de un desconocimiento generalizado sobre qué hace realmente un científico y cómo se genera el conocimiento que transforma el mundo.

Lejos de ser una excepción, esta tendencia coincide con datos internacionales que muestran una caída del interés por las profesiones STEM entre jóvenes, incluso en países con fuertes inversiones en ciencia.

Las chicas dan un paso al frente en ciencia

Frente a este panorama, las alumnas ofrecen una nota positiva: el estudio revela que son ellas quienes muestran mayor interés en estudiar carreras científicas. Este cambio contrasta con décadas en las que las mujeres estaban infrarrepresentadas en estos campos, y puede ser síntoma de una transformación cultural en marcha.

El reto ahora es convertir ese interés en vocaciones reales, impulsando referentes femeninos, programas específicos y una enseñanza más conectada con la realidad del mundo científico.

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