Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

40.000 familias de Canarias se enfrentan a una revisión al alza de su alquiler

Los inquilinos canarios que firmaron sus contratos en 2021 se encontrarán con un incremento medio de 2.267 euros anuales

Dos mujeres repasan las ofertas de inmuebles en el escaparate de una agencia inmobiliaria.

Dos mujeres repasan las ofertas de inmuebles en el escaparate de una agencia inmobiliaria. / Andrés Cruz

Santa Cruz de Tenerife

Casi 40.000 hogares canarios, que firmaron sus contratos de alquiler en el año 2021, tiemblan ante la revisión de sus rentas. Han pasado cinco años desde que suscribieron los documentos que los convirtieron en inquilinos de su vivienda y ahora, –de acuerdo con los plazos que marcó la modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos en 2019–, llega el momento de renegociar. Finalizados esos cinco años, los propietarios de los inmuebles ya no solo pueden aplicar un incremento en función del Índice de Precios de Consumo (IPC), sino que los contratos pueden darse por concluidos o revisarse, eso sí, en función de las condiciones del mercado. El problema es que, en la actualidad, la situación de la vivienda en Canarias nada tiene que ver con la que existía en 2021, cuando la pandemia paralizó la actividad y contuvo los precios. De manera que esta renegociación de los alquileres puede suponer un incremento de las rentas de hasta 2.267 euros al año. O lo que es lo mismo, casi 200 euros más al mes.

Una cantidad que muchas familias no podrán asumir y tendrán que abandonar la casa que ha sido su hogar en este último lustro. El problema es que en el mercado inmobiliario canario tampoco existen muchas otras alternativas. La vivienda a la venta ha experimentado una subida casi sin precedentes, alejando las casas del bolsillo medio de los canarios. Y el mercado del alquiler tiene una oferta exigua y, al mismo tiempo, a precios desorbitados para muchos canarios.

El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 calcula, además, que los inquilinos canarios serán los terceros de todo el país que se enfrentarán a una mayor subida del precio del alquiler. No es algo extraño si se tiene en cuenta que el Archipiélago ha sido una de las autonomías en las que más ha crecido el coste de los arrendamientos en los últimos años, aupado por la demanda extranjera, la vivienda vacacional y la escasa oferta. Esos 2.267 euros anuales están muy por encima del encarecimiento medio de lo arrendamientos en el conjunto del país, que se sitúa en 1.735 euros. Por delante de los canarios tan solo están los inquilinos de Baleares, que tendrán que hacer frente a un alza de las rentas que puede superar los 4.000 euros al año, y los de la Comunidad Valenciana, con una cifra más cercana a la del Archipiélago, 2.686 euros.

97.000 personas

El Gobierno central calcula que 97.137 personas están afectadas por la renegociación de sus contratos en Canarias. En el conjunto del Estado la cantidad asciende a 1,6 millones. El departamento que dirige el ministro Pablo Bustinduy extrae estos datos del Panel de Hogares (que elaboran el Instituto Nacional de Estadística, la Agencia Tributaria y el Instituto de Estudios Fiscales), en el que se estima el número de contratos de alquiler que se firman cada año. En toda España, más de 600.000. Ante esta situación, Bustinduy ya apremió a principios de mes al PSOE para prorrogar los contratos de alquiler que van a expirar a lo largo de 2026 de forma prioritaria y urgente.

Los datos del precio del alquiler dieron el pasado noviembre una de las pocas alegrías que el mercado inmobiliario ha dado recientemente a los arrendatarios. Canarias fue la única comunidad autónoma en la que bajó el precio medio del alquiler de vivienda en el décimo primer mes del año, si se compara con los datos de octubre. El precio medio del alquiler en España alcanzó en noviembre los 14,08 euros por metro cuadrado, cifra un 1% superior a la del mes anterior y un 18% por encima de la de noviembre de 2024.

Hace no tanto tiempo, vivir de alquiler era tan solo un periodo temporal en la vida de la mayoría de los canarios. En los años de estudio o de juventud era habitual arrendar un piso o una habitación. Pero muchos ciudadanos acababan comprando su vivienda en los años posteriores. Ahora la realidad ha cambiado y vivir de alquiler supone la única alternativa para muchas familias del Archipiélago.

Tensión en el mercado

Lo mismo ocurre en el resto del país. «El mercado del alquiler en España vive una tensión inédita, porque la oferta simplemente no acompaña a la demanda», afirma Ferran Font, director de Estudios de pisos.com. «Para muchos ciudadanos, el alquiler ya no es una etapa temporal, sino la única vía posible ante la imposibilidad de acceder a la compra por falta de ahorro previo o por salarios ajustados, algo especialmente notable entre los más jóvenes, que incluso para alquilar necesitan ayuda familiar», añadió.

De manera que, lo que hace unos años era una opción temporal más asequible que comprar una vivienda, se ha convertido en obligatoria. El problema es que el precio de los alquileres ha crecido tantísimo que ya ni siquiera es más barato que adquirir una casa. Una opción también complicada por la poca estabilidad laboral y la falta de ahorros previos con los que debe contar el comprador. Un contexto inmobiliario en el que el ciudadano se queda sin solución habitacional al no poder comprar ni alquilar.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents