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Aviso de la DGT: multas de hasta 200 euros por esta práctica tan común entre los conductores canarios

Los agentes de tráfico avisan a los conductores de las sanciones a las que se enfrentan si realizan esta maniobra

Estos son las sanciones a las que se exponen los conductores

Estos son las sanciones a las que se exponen los conductores

Helena Ros

Helena Ros

La Dirección de Tráfico (DGT) tiene como objetivo mantener la seguridad vial y reducir la siniestralidad en las carreteras. Para ello, se encarga de vigilar que los conductores cumplan con la normativa establecida y sanciona a quienes no lo hacen.

Una de las prácticas más comunes entre los conductores es el `icing´, una maniobra que cada vez resulta más cara a los conductores canarios y del resto de España.

¿Qué es el `icing´? Una práctica cada vez más común entre los conductores

El `icing´ consiste en el aparcamiento de vehículos de gasolina o diesel en puntos de recargas de coche eléctricos de manera intencionada, impidiendo así que puedan cargar sus baterías. El nombre de esta práctica proviene de ICE (Internal Combustion Engine), motores de combustión interna.

Estas plazas están reservadas para coches eléctricos o híbridos, y no están pensadas únicamente para aparcar, sino para permitir que estos automóviles puedan recargar su batería. Bloquear estos accesos impide el acceso a quienes realmente lo necesitan y dificulta la movilidad de ese tipo de coches.

Qué dice la normativa

La DGT recuerda que estas plazas están reguladas por la señal R-308, la cual prohíbe el estacionamiento de vehículos en zonas reservadas. Además. el símbolo del enchufe, tanto en pavimento como en los postes de recarga, indica que se trata de espacios exclusivos.

Señal R-308

Señal R-308 / DGT

España no es el único país que sanciona esta conducta. En países como Noruega, Alemania o Países Bajos, el `icing´ también conlleva sanciones elevadas e incluso la retirada del vehículo.

Sanciones

Realizar esta acción, puede resultar caro a muchos conductores. Aparcar un coche de gasolina o diesel en una plaza de recarga puede acarrear multas de entre 100 y 200 euros. Sin embargo, no son los únicos vehículos que están expuestos a sanciones por realizar esta práctica común. Los vehículos eléctricos que bloquean el cargador sin utilizarlos pueden ser sancionados con hasta 200 euros.

Además, con el artículo 105 de la Ley sobre Tráfico, las autoridades pueden ordenar la retirada del vehículo a través de una grúa y su traslado al depósito municipal, algo que incrementa significativamente la multa.

La DGT recuerda que se debe respetar la normativa establecida, ya que no hacerlo dificulta la normativa y la adaptación de la movilidad eléctrica.

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