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El periodista Miguel Moreno se recupera en Gran Canaria junto a su familia tras su liberación en Venezuela

La madre ha pedido respeto y tiempo para la recuperación de su hijo, quien fue detenido en junio de 2025 en aguas venezolanas, donde su barco realizaba tareas de exploración marina

El periodista Miguel Moreno, ayer a su llegada a Gran Canaria

El periodista Miguel Moreno, ayer a su llegada a Gran Canaria / LP/DLP / E.D.

Las Palmas de Gran Canaria

Descanso y calma tras 209 días detenido en Venezuela. El periodista Miguel Moreno Dapena se recupera en Gran Canaria junto a su familia tras llegar en la noche del viernes a la Isla, después de ser liberado el pasado jueves junto a otros cuatro españoles. «Miguel está en casa desde anoche, está bien, pero necesita tranquilidad y poder descansar unos días», manifestó ayer su madre, María Jesús Dapena. Su familia solicita comprensión, después de la experiencia vivida, y ha agradecido todas las muestras de interés, solidaridad y afecto que ha recibido. Asimismo, pide tiempo para que Miguel pueda recuperarse, y asegura que atenderá a todos los medios de comunicación más adelante, cuando sea posible.

Miguel Moreno llegó este viernes a Madrid junto al resto de españoles liberados en Venezuela, y desde allí voló a Gran Canaria, a donde llegó a última hora de la jornada. Junto a Moreno, esta semana recuperaron la libertad los vascos José María Basoa y Andrés Martínez Adasme -ambos acusados de ser agentes españoles-, el valenciano Ernesto Gorbe Cardona y la hispanovenezolana Rocío San Miguel, quien permaneció privada de libertad durante casi dos años. Todos ellos llegaron a Madrid este viernes y desde allí se dirigieron a sus lugares de origen.

El joven canario fue detenido en junio de 2025 cuando Venezuela interceptó el barco de exploración marina para el que trabajaba, dedicado a buscar pecios de buques hundidos durante la II Guerra Mundial, en una zona marítima que ese país reclama como propia, alegando un comportamiento «muy sospechoso» del mismo.

Miguel Moreno Dapena, de 34 años, llevaba tiempo enrolado en el N35, un barco de exploración marina con bandera de Panamá, capitán neerlandés y empresa belga (Seatec), que en el momento de su interceptación se movía en el entorno del Caribe y la costa oriental de Venezuela. Tras doce días sometido a vigilancia y seguimiento, el N35 fue apresado el 13 de junio por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana a 92 millas del delta del Orinoco, al considerar que realizaba «investigaciones científicas» con un comportamiento «muy sospechoso» en la zona económica exclusiva del país, según informó cinco días después el ministro de Defensa, Vladimir Padrino.

El 19 de junio, en su última comunicación con sus padres, Miguel Moreno contó que los oficiales de la Armada venezolana habían sido muy amables con ellos. A partir de ese momento, Moreno Dapena fue recluido en el penal El Rodeo y se perdió la comunicación con él. También fueron apresados sus ocho compañeros de tripulación: el capitán y su mujer, neerlandeses, tres marineros hondureños, un panameño, un indonesio y una tripulante húngara.

Desde ese momento, la familia de Moreno Dapena desarrolló una intensa actividad para intentar liberarlo e incluso recurrió a Naciones Unidas. Como parte de esas gestiones, el pasado 23 de diciembre, el presidente español, Pedro Sánchez, recibió en La Moncloa a familiares de Moreno Dapena y de José María Basoa y Andrés Martínez Adasme, dos bilbaínos cuya detención anunció el Gobierno venezolano el 14 de septiembre de 2024 en medio de una escalada de tensión con España tras la llegada a Madrid del dirigente opositor Edmundo González. Hasta que puso fin a su etapa como periodista, Miguel Moreno Dapena había trabajado en medios como LA PROVINCIA, Expansión y Sport. Previamente, se había formado en el Máster de Periodismo Internacional de la UNED y la agencia Efe, en el año 2015.

Las liberaciones se producen en un contexto de fuerte escalada de la tensión política tras la operación militar lanzada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en Venezuela el pasado 3 de enero, que culminó con las capturas del presidente venezolano, el también líder chavista, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, ambos en manos de la justicia norteamericana acusados por narcotráfico y terrorismo.

Tras estas primeras liberaciones el que fuera candidato presidencial de la oposición a las elecciones de 2024, Edmundo González, denunció ayer que no han sido liberados «ni el 1 por ciento» del total de presos políticos encarcelados en las prisiones de Venezuela a pesar de que ya han pasado 48 horas desde el anuncio de liberaciones por parte de las autoridades. Foro Penal -organización no gubernamental (ONG) venezolana de derechos humanos- estima que ahora mismo hay 808 presos por motivos políticos en las cárceles del país, entre ellos 86 extranjeros (17 con doble nacionalidad hispanovenezolana).

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