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Educación

Siete policías tutores velan por la seguridad en los centros

Canarias implanta, poco a poco, la figura del agente tutor que busca acompañar a los alumnos a lo largo de toda su etapa formativa

El agente tutor Marcos Val con un grupo de alumnos del CEIP Infanta Elena de La Orotava.

El agente tutor Marcos Val con un grupo de alumnos del CEIP Infanta Elena de La Orotava. / LP/DLP

Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

¡Hay un agente de policía uniformado dentro del centro educativo! Al contrario de lo que podría parecer, los alumnos más pequeños no se muestran temerosos ante esta afirmación, sino que les despierta la curiosidad una visita que ya se está convirtiendo en habitual en algunos municipios de Canarias. La figura del agente tutor comienza a expandirse por el Archipiélago puesto que, en palabras de la Consejería de Educación del Gobierno de Canaria, que ahora trabaja para garantizar su implantación en la mayor parte de los municipios siguiendo el ejemplo de territorios pioneros como Baleares, el agente tutor es una herramienta preventiva de apoyo a la convivencia escolar. El uniforme confiere autoridad y, aunque estos agentes lleguen para repetir las mismas consignas que los profesores cuando entran a las aulas, éstas llegarán más a los jóvenes por el mero hecho de que sea un policía quien las diga.

Aunque el agente de la Policía Local de La Orotava Marcos Val fue el primer agente tutor de Canarias, ahora cuenta con otros compañeros que desempeñan sus mismas funciones en otros rincones del Archipiélago gracias a las formaciones que él mismo imparte desde 2019. Así, son un total de siete repartidos por La Orotava, en Tenerife; Ingenio, en Gran Canaria; y una unidad de cinco agentes en Arrecife, en Lanzarote. Además, existen otros agente que ya han recibido la formación necesaria en otros municipios pero aún no han sido nombrados oficialmente.

Desde 2018

Marcos Val es agente de policía desde 2006 y se formó como agente tutor en 2018 con el objetivo de aprender a ayudar a los jóvenes en edad escolar en casos de acoso escolar u otras incidencias en las que es necesaria la prevención para evitar que los menores cometan delitos y sufran situaciones de riesgo. Pero el apoyo va más allá de los alumnos y Marcos Val trabaja con toda la comunidad educativa. «Comencé a informarme a través de internet y descubrí la existencia de esta figura en particular, que lleva ya 20 años en funcionamiento, en Baleares», relata el policía quien destaca que, «tan solo con la presencia uniformada de un agente en un centro escolar, logramos fomentar la cercanía a los menores, los profesores y las familias y así se solucionan muchos más problemas de que lo que cabría esperar».

De este modo, Baleares es una región pionera en la implantación del agente tutor y en esa comunidad autónoma existe al menos un policía que desempeña estas funciones en cada municipio, porque se considera una prioridad gracias a los buenos resultados obtenidos hasta la fecha. A lo largo de estos años, además, se han creado la Asociación Nacional de Agentes Tutores y la Federación Española de Municipios y Provincias, que han establecido formaciones a nivel nacional para que todos los municipios interesados en implantar esta figura puedan hacerlo. En toda España existen actualmente casi mil agentes tutores.

Trabajo conjunto

Aunque es relevante el trabajo que realizan en las aulas, el agente tutor tiene relación con todos aquellos organismos y personas que trabajan con menores y, además de la protección de los derechos de la infancia, que es su principal función, también fomentan relaciones transversales, «llegando a donde otros no llegan». «Nos coordinamos con los servicios sociales para hacer seguimiento del absentismo escolar y con los orientadores y los centros educativos y ofrecemos tutorías a domicilio», enumera Val quien precisa que el agente tutor «no usurpa funciones de otro profesional, sino que refuerza, complementa, se coordina y colabora con todos los profesionales dedicados al bienestar de la infancia para trabajar de manera multidisciplinar».

Tras más de seis años dentro de las aulas canarias, Val afirma que hace falta formación para que así esta figura se extienda por todo el Archipiélago y se pueda garantizar la detección temprana de casos de acoso escolar. «Así lograríamos reducir las cifras», sentencia el policía, quien añade la necesidad de dar herramientas a los profesores para que también sean capaces de actuar ante estos problemas. En este sentido, advierte que todos los centros educativos deberían contar con una estrategia común para afrontar estos problemas y que se desarrolle a lo largo del tiempo y no solo con charlas puntuales. Aunque estos casos de acoso son los más llamativos, Marcos Val enumera otros aspectos a tener en cuenta como la adicción a las nuevas tecnologías, los indicios de consumo de sustancias estupefacientes o las amistades peligrosas.

Todos los niveles

El agente tutor comienza a trabajar con alumnado de Primaria con la idea de acompañarlo en su trayectoria a través de Secundaria e, incluso, Bachillerato. Los encuentros se adaptan a cada nivel educativo y no solo se centran en dar a conocer los derechos y deberes de los ciudadanos a través de las leyes, sino también en saber acompañar a los menores, los profesores y las familias desde el ámbito psicosocial.

Más allá de ser un mero agente tutor, Marcos Val asegura que se convierten auténticos amigos para los jóvenes. «Es fundamental para los menores contar con este tipo de figuras a las que pueden acudir si tienen algún problema y nos convertimos en compañeros de vida», concluye el agente tutor Marcos Val.

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