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Las salas de espera, el espejo de la huelga médica: «Merecemos ser tratados por un personal que tiene energía»

Pacientes que apoyan la protesta, citas que se mantienen y muchos profesionales ausentes dibujan una jornada sin colapso, pero marcada por la tensión laboral y la resignación en hospitales públicos

María Alfonso Rodríguez

María Alfonso Rodríguez

Las Palmas de Gran Canaria

Las salas de espera del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín fueron esta mañana el termómetro más visible de la huelga médica. En el área de consultas, decenas de pacientes aguardaban su turno con la incertidumbre de saber si serían atendidos o si su cita quedaría aplazada por la protesta. En Urgencias, el ambiente oscilaba por momentos entre la calma y los picos de afluencia, sin incidencias destacables, pero con una percepción compartida por los pacientes de que la huelga se notaba, aunque no en forma de colapso.

En la zona de Urgencias, María del Mar Méndez y Naiara Fernández explicaban que su experiencia había sido positiva pese al contexto. «Me atendieron estupendamente por una placa y bastante rápido, antes de la hora porque en ese momento no había nadie. Sabíamos de la huelga pero no la hemos notado», relataba Méndez, que añadía su respaldo a la protesta: «Personalmente, apoyo la huelga». Además, señalaba que, de momento, su próxima cita seguía programada para pasado mañana, a la espera de posibles avisos si continúan las movilizaciones.

Exterior del área de Urgencias esta mañana en el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín.

Exterior del área de Urgencias esta mañana en el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín. / La Provincia

Comprensión de los pacientes

Ese apoyo se repetía entre quienes acudían a consultas externas. Susa Medina se encontraba acompañada por su hija mientras su marido acudía a una cita médica. «Yo estoy muy de acuerdo con la manifestación, aquí hay unos cardiólogos maravillosos que han tratado a mi marido y comprendo que se manifiesten por sus derechos y deseo que se les haga caso», afirmaba. Medina relataba el historial médico de su marido y destacaba que, pese a la huelga, «le han atendido súper rápido y a la hora a la que tenía su cita programada», tras haber esperado «un mes y pico» para poder acceder a esa consulta.

No todos los pacientes habían tenido la misma experiencia. En las consultas, las esperas se alargaban y la información llegaba, en muchos casos, ya en el propio hospital. Ana María Espino, que acudía con su marido, explicaba que llevaban «como hora y media» esperando. «Estábamos informados de la huelga, en principio parece que nos atienden, pero estamos esperando», relataba. Aun así, defendía el derecho a la protesta: «La huelga nos parece genial, es un poquito molesta para las esperas o si te atienden o no, pero la realidad es que es la única forma que tiene el trabajador de reivindicar sus derechos».

Huelga de médicos a las puertas de la Delegación del Gobierno.

Huelga de médicos a las puertas de la Delegación del Gobierno. / ANDRES CRUZ

Avisos previos

Espino apuntaba además a la posición incómoda del paciente, consciente de que la huelga implica molestias: «Salimos perjudicados, pero entendemos que lo que ellos buscan es que estemos aquí para encontrarnos con el problema». Una percepción similar compartía Ana Goretti, frente a la sala 4 de Neumología, donde había escuchado en varias ocasiones que «la doctora no vino porque está manifestándose». Sin embargo, su suerte era otra: «A mí de momento me atenderán, no sé si con mi doctor u otro que esté cubriendo los mínimos».

La falta de aviso previo fue otro de los elementos más repetidos. Ángela González aseguraba que se enteró de la huelga al llegar al hospital. «Tenía cita para que me pusieran gotas en los ojos y me avisaron aquí de que mi doctora estaba en huelga», explicaba, mientras esperaba saber si sería atendida por otro facultativo. Enrique Fernández, también en consultas, relataba una situación parecida: «Sabía de la huelga pero, como no he recibido ninguna notificación de cambio de fecha, he dado por hecho que me pasarían».

Huelga de médicos a las puertas de la Delegación del Gobierno.

Huelga de médicos a las puertas de la Delegación del Gobierno. / ANDRES CRUZ

Fernández, con sanitarios en su familia, mostraba una de las reflexiones más contundentes del día: «Me parece fenomenal que salgan a la calle y reivindiquen sus derechos». Y añadía una advertencia sobre el impacto del agotamiento: «El cansancio puede jugar malas pasadas y tener muchísimas consecuencias. Ellos merecen poder trabajar con entereza y nosotros ser tratados por un profesional que tiene energía». Una conclusión que resume el clima que se respiraba en el hospital, marcado por la comprensión hacia la protesta, la resignación ante las esperas y la sensación de que el conflicto sanitario se cuela sin quererlo en la vida cotidiana de los pacientes.

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