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ENTREVISTA

Michel Noher, en Canarias: “El mar no solo es escenario, es el detonante de todo”

Michel Noher forma parte del reparto de ‘A la deriva’, la nueva serie de Atresmedia rodada en Gran Canaria para el Prime Time de Antena 3. Descubre los detalles del drama ambientado en los años 70.

Entrevista al actor Michel Noher, que graba 'A la deriva' en Agaete

La Provincia

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Adolfo Rodríguez

Adolfo Rodríguez

Michel Noher integra el reparto de A la deriva, la nueva serie de Atresmedia rodada en Agaete, Gran Canaria, y llamada a convertirse en uno de los grandes estrenos de la temporada. En esta entrevista a Michel Noher, el actor argentino desvela las claves de su personaje y los retos de una producción grabada en Gran Canaria que promete emocionar al público.

A la deriva es, ante todo, una historia portuaria que arranca con un naufragio. Ese suceso marca el inicio de una trama cargada de emociones, secretos y giros inesperados. La desaparición de varios marineros sacude la aparente tranquilidad de un pequeño pueblo pesquero ficticio, Bastuel. Durante años, sus habitantes dan por muertos a los desaparecidos. Sin embargo, cuando algunos regresan contra todo pronóstico, el impacto es devastador. Su vuelta altera las vidas de quienes habían aprendido a convivir con la ausencia y obliga a todos a replantearse el pasado, el presente y los vínculos que creían cerrados.

Un regreso que lo cambia todo

En ese contexto se mueve Tristán, el personaje al que da vida Michel Noher. Tristán es alguien profundamente ligado al pueblo, aunque su vida lo haya llevado lejos de allí. Creció en Bastuel, pero siendo joven tuvo la oportunidad de marcharse a Argentina, donde terminó de formarse y construir su identidad. Años después, al enterarse de que su mejor amigo —casi un hermano para él— ha desaparecido en el naufragio, decide regresar al pueblo para acompañar y cuidar a la familia con la que él mismo se crió.

Ese regreso, sin embargo, no será sencillo. Tristán se ve envuelto en un conflicto emocional de gran intensidad cuando comienza a enamorarse de la supuesta viuda de su amigo. La relación nace en medio del duelo, la culpa y la lealtad, pero todo se complica cuando descubre que ella no es tan viuda como creía. El regreso inesperado del marido convierte la historia en un auténtico “novelón” concentrado en diez capítulos, donde los sentimientos se enfrentan a la moral y a los viejos lazos de amistad.

Una producción de alto nivel

Para Noher, uno de los aspectos más especiales de A la deriva es el entorno y la dimensión de la producción. El actor reconoce que nunca había trabajado en una historia portuaria de estas características ni con un despliegue técnico semejante. El rodaje en Agaete aporta un realismo innegable, pero también destaca el trabajo realizado en plató en Madrid. Allí se ha empleado tecnología innovadora que permite reproducir imágenes reales de Gran Canaria en pantallas gigantes situadas en los decorados.

Gracias a este sistema, los actores podían mirar “hacia afuera” y ver el mar moviéndose, como si realmente estuvieran frente a la costa. Para Noher, esa posibilidad supone una herramienta fundamental para la interpretación. Considera que poder rodar en los lugares reales o, al menos, reproducirlos con tanta fidelidad, facilita la inmersión en la historia y ayuda a construir personajes más auténticos. Esa combinación entre localización natural y tecnología avanzada eleva el nivel de producción y convierte la experiencia en algo especialmente enriquecedor.

Aprendizajes que deja el mar

En el plano personal, el rodaje también le ha dejado aprendizajes inesperados. Fiel a la idea de que siempre hay algo nuevo que descubrir —incluso a los 90 años—, Noher cuenta que durante esta serie aprendió a hacer una gaza, un tipo de nudo marinero. Bajo la supervisión de Carlos, el “marinero en jefe” del equipo, los actores recibieron formación sobre los nudos y las tareas propias de un barco. Ese detalle, que podría parecer menor, simboliza para él la riqueza de cada proyecto: siempre hay algo que se incorpora para toda la vida.

Ese contacto con el universo marinero no solo aporta veracidad a la ficción, sino que también conecta al elenco con la esencia de la historia. Entender cómo funciona un barco, cómo se atan los cabos o cómo se mueve la tripulación ayuda a dar profundidad a una trama en la que el mar no es solo escenario, sino detonante de todo lo que ocurre.

Entre héroes y villanos

Más allá de A la deriva, Michel Noher se muestra interesado en seguir explorando registros variados. Recientemente tuvo la oportunidad de interpretar a un asesino ladrón en la serie En el barro, cuya segunda temporada ya se ha estrenado. Ese papel oscuro contrasta radicalmente con Tristán, que es un hombre fiel, noble y aferrado a principios muy claros. Pasar de un extremo al otro es, para el actor, uno de los grandes atractivos de su profesión.

Cuando se le pregunta con qué tipo de personaje se siente más cómodo, responde que ambos le resultan desafiantes. Sin embargo, reconoce que los villanos ofrecen un espacio de juego particular: permiten trabajar aspectos que en la vida cotidiana no tienen cabida. Esa libertad interpretativa, esa posibilidad de explorar zonas más sombrías de la condición humana, resulta especialmente estimulante. De hecho, no descarta que su próximo reto ideal sea encarnar a un gran antagonista.

La experiencia canaria

En cuanto a límites, asegura que hasta ahora no se ha encontrado con un personaje que le haya hecho decir “por aquí no paso”. Su actitud parece abierta a experimentar, a asumir riesgos y a seguir ampliando horizontes dentro de la ficción.

La experiencia en Gran Canaria también ha dejado huella en lo personal. Durante el rodaje coincidió con el carnaval de Gáldar, que describe como muy divertido, aunque reconoce que la noche que asistió fue algo fría y ventosa. Bromea con que el clima influye mucho en el ánimo festivo y recuerda su paso por el carnaval de Río de Janeiro, donde el calor ayuda a sumergirse por completo en el ritmo y la celebración.

Sabores y paisajes para el recuerdo

Además de trabajar en Gran Canaria, Noher ha tenido la oportunidad de visitar otras islas como Tenerife y Lanzarote, que también le resultaron muy interesantes. En Gran Canaria guarda un recuerdo especial de su paso por Casa Romántica, donde probó el café local, una experiencia que destaca con entusiasmo.

La gastronomía isleña también lo ha conquistado: menciona la ropa vieja y, especialmente, las papas arrugadas con mojo, que asegura seguir disfrutando a pesar de haberlas comido en abundancia. Los paisajes de las islas, subraya, son un auténtico lujo. El mar, la costa y la atmósfera portuaria no solo sirven como telón de fondo de la serie, sino que se convierten en un personaje más, moldeando la historia y el ánimo de quienes la habitan.

Michel Noher, actor

Michel Noher, actor / Instagram

Sobre ‘A la deriva’

1970. Bastuel es un humilde pueblo pesquero donde naufragó el barco que patroneaba Héctor Parrado y en el que faenaban varios hombres del lugar. No se encontró a ningún miembro de la tripulación y casi todas las familias de la localidad se vieron afectadas por la tragedia: madres que perdieron a sus hijos, niños que perdieron a sus padres y, sobre todo, mujeres que, de un día para otro, se encontraron sin marido y sin poder ser reconocidas como viudas. Un extraño limbo legal. Lucía, esposa de Héctor, Maca, Rosa, Berta y Paloma son alguna de esas mujeres. Todas ellas se unieron en el dolor de la pérdida y encontraron juntas la energía para no rendirse, forjando una sólida amistad.

Ahora, dos años más tarde, la repentina aparición de cinco de los pescadores desaparecidos supone una nueva conmoción. La perplejidad se mezcla con la euforia y “los resucitados” son recibidos como héroes. Pero ese regreso no solo traerá alegría a las mujeres sino también conflictos y secretos que creían enterrados.

Paula Echevarría, Daniel Grao y Michel Noher protagonizan este gran drama ambientado en los años 70 que comienza con el regreso inesperado de unos marineros a los que sus familias daban por fallecidos en un naufragio. Paula Echevarría da vida a Lucía, una mujer que, tras la desaparición de su pareja, logra reconstruir su vida y encontrar el amor en Tristán, interpretado por Michel Noher. Sin embargo, todo cambia con el regreso de Héctor, a quien da vida Daniel Grao, el marido al que creía muerto. Se trata de una producción de Buendía Estudios Canarias junto a Boomerang TV con la participación de Atresmedia.

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