¿Por qué llegan langostas africanas a Canarias?: las plagas históricas en las Islas
La llegada de ejemplares al Archipiélago, vinculado a la calima, es un fenómeno documentado desde el siglo XVI, con episodios que afectaron a la agricultura y la economía insular

La Provincia
La presencia de langostas africanas estos días en Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife coincidiendo con episodios de calima no es un hecho aislado. Se trata de un fenómeno documentado desde hace siglos en Canarias y vinculado a la proximidad geográfica con el continente africano. Aunque en la mayoría de los casos su impacto es limitado, existen antecedentes históricos en los que estas plagas afectaron de forma significativa a la agricultura y a la economía insular.
El reciente episodio de viento y polvo en suspensión ha vuelto a dejar imágenes poco habituales en distintos puntos de Lanzarote (Famara, municipio de Teguise) y Tenerife.
El consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Lanzarote, Samuel Martín, ha asegurado este miércoles que el enjambre en la zona de Caleta de Famara se ha dispersado y no parece peligroso para los viñedos y cultivos de la isla. No obstante, se mantendrá la vigilancia durante 48 horas.
La calima, clave en la llegada de langostas
Canarias se encuentra a escasos kilómetros del continente africano, donde en áreas desérticas se localizan importantes zonas de cría de langostas. Cuando se producen temporales de viento del este acompañados de calima —polvo en suspensión procedente del desierto—, estos insectos pueden ser desplazados cientos de kilómetros gracias a su gran capacidad migratoria.
La especie más conocida en las islas es la langosta del desierto o berberisca (Schistocerca gregaria), considerada una de las plagas agrícolas más destructivas del mundo por su capacidad para formar enjambres masivos, según la FAO.
Además de la langosta peregrina, existen otras especies potencialmente dañinas, como la langosta migratoria (Locusta migratoria) o la langosta marroquí (Dociostaurus maroccanus), esta última presente en algunas zonas de la Península Ibérica.
Más de 80 plagas desde el siglo XVI
Las crónicas históricas reflejan que el Archipiélago ha sufrido al menos 85 episodios de plagas de langosta desde el siglo XVI, según datos recogidos por la Asociación de Geógrafos Españoles.
Entre los años más relevantes figuran 1659, 1811 —en un contexto de crisis interna en España—, 1908, 1954 y 1958. Este último es considerado uno de los episodios más graves por la abundante documentación existente y por su repercusión en el tejido productivo.
En 1954, por ejemplo, se vieron afectadas unas 10.100 hectáreas de suelo agrario en Canarias. Las pérdidas económicas ascendieron a alrededor de 700.000 euros de la época, una cifra significativa para el contexto económico insular de entonces. En 1958, el impacto alcanzó tanto al sector exportador agrícola como al consumo local.

ED
Más recientemente, en 2004, la llegada masiva de langostas tuvo repercusión mediática y afectó principalmente a la imagen turística del Archipiélago, aunque sin consecuencias estructurales graves.
El episodio de 2022 y los avisos en capitales
En diciembre de 2022 se registró otra llegada de langostas coincidiendo con una intrusión de polvo sahariano. En aquella ocasión, se notificó su presencia en las capitales de Tenerife y Gran Canaria. En Santa Cruz de Tenerife fueron vistas en calles céntricas, mientras que en Las Palmas de Gran Canaria aparecieron en zonas de la parte alta de la ciudad una vez comenzó a disiparse la nube de polvo.
Este tipo de episodios genera inquietud ciudadana, aunque las autoridades recuerdan que la mayoría de los insectos llegan debilitados tras el trayecto y no suelen formar enjambres organizados como en sus áreas de origen.
Impacto agrícola y control en Canarias
A diferencia de lo que ocurre en países africanos, donde las plagas pueden devastar cosechas enteras, en Canarias el impacto suele ser limitado y puntual. En las islas existe una especie autóctona conocida como “cimarrón”, “cigarra del país” o “langostillo”, cuya población se mantiene bajo control mediante tratamientos fitosanitarios preventivos.
Gracias a estas medidas de control y a la vigilancia permanente, las llegadas esporádicas de langostas africanas no suelen traducirse en daños generalizados en los cultivos.
Un fenómeno periódico ligado al clima
La llegada de langostas africanas a Canarias responde, por tanto, a una combinación de factores geográficos y meteorológicos. La cercanía al continente y los episodios de calima actúan como vehículo de transporte natural para estos insectos, que pueden recorrer grandes distancias impulsados por el viento.
Aunque históricamente algunas plagas han tenido consecuencias económicas relevantes, en la actualidad el seguimiento técnico y los protocolos preventivos reducen considerablemente el riesgo. Aun así, cada nuevo episodio recuerda la estrecha relación del Archipiélago con el continente africano y la influencia directa de los fenómenos atmosféricos en su realidad ambiental y agrícola.
- La Aemet avisa de un cambio de tiempo en Canarias mañana domingo: bajan las temperaturas y se retira la calima
- ¿Qué eran las luces que se pasearon por el cielo de Canarias esta noche?
- Los camellos ‘Martín’ y 'Federico' se convierten en protagonistas del eclipse solar en Canarias
- Alerta vaca y pollo: el mercado canario se queda en tres semanas sin el 50% de la carne que importa
- El mejor lugar para ver el eclipse en Canarias puede cambiar: la Aemet avisa de un factor clave
- La Aemet avisa de otro repunte del calor en Canarias para mañana miércoles
- La sorprendente escena que se repite cada día en un muelle de La Gomera
- Dara Sánchez, responsable de sostenibilidad de Hiperdino: «El 90% del desperdicio sucede en los hogares»
