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Opositor de más de 50 años en Canarias: el auge de los aspirantes senior en busca de estabilidad laboral

El número de personas que decide prepararse para ser funcionario en el tramo final de su vida laboral se cuadriplica en los últimos seis años

Unos opositores se buscan en las listas.

Unos opositores se buscan en las listas. / LP/DLP

Santa Cruz de Tenerife

«Trabajaba en una multinacional, de nueve de la mañana a siete de la tarde, tenía 14 jefes, cobraba una porquería y cuando tenía 48 años me dije: no quiero esta vida». Así cuenta Marta Ravira el momento en el que, ya en el último tramo de su vida laboral, decidió volver a hincar los codos y prepararse una oposición. Y no es la única. Los opositores de más de 50 años cada vez son más numerosos en las Islas. Atraídos por la convocatoria de miles de plazas en los últimos años –5.000 solo en los organismos de la comunidad autónoma e instituciones locales– e impulsados por la necesidad de estabilidad laboral son muchos los que han decidido volver a estudiar para convertirse en funcionarios.

Ravina estuvo durante varios años trabajando y estudiando por las noches. «Hasta que aprobé, todos los fines de semana me los pasaba estudiando, me pegaba atracones de temario, renuncias a toda tu vida y estuve tres años encerrada, pero el esfuerzo merece la pena», asegura. Ahora es interina en el Cabildo de Tenerife y asegura que tiene «una vida super tranquila, trabajo de ocho a tres y cobro muchísimo más». Por eso, para ella el sacrificio realizado merece totalmente la pena.

Marta Ravira

Marta Ravira comenzó a opositar a los 48 años. / E.D.

Y ella misma constata que cada vez hay más gente de su generación preparando una oposición. «Lo notas en la academia y cuando vas a los exámenes, diría que casi hay más gente de mi quinta que más jóvenes», certifica.

Y los datos también lo ratifican. El porcentaje de opositores de todo el país que tienen más de 50 años y están preparando las pruebas para acceder a un empleo público se ha casi cuatriplicado desde la pandemia, al pasar de un 5% en 2019 a un 18% en 2025, según el Observatorio del Opositor, elaborado por el portal de preparación de exámenes OpositaTest.

Entre los factores que explican este boom de opositores senior está un mercado laboral que expulsa sistemáticamente a muchos de quienes tienen más de 45 años. Prepararse una oposición es, literalmente, la única salida laboral que encuentran muchos de quienes se han quedado en el paro a esa edad, frente a la amenaza de caer en el saco sin fondo del desempleo estructural.

La necesidad de mayor estabilidad en el empleo y la búsqueda de una mejor conciliación –en un momento de la vida en el que, o bien tienen que atender a sus hijos o hacerse cargo de sus padres dependientes– son otros de los factores que impulsan a muchas personas de esta edad a dar el salto de convertirse en opositor.

Francisco Navarro.

Francisco Navarro de 53 años trabaja como interino. / E.D.

Francisco Navarro tiene 54 años y ahora mismo trabaja como interino en la administración autonómica. Prepara la prueba para convertirse en técnico general de administración en el Gobierno de Canarias. Estudió Derecho y tras pasar varios años viviendo en el extranjero, al volver consideró que las oportunidades que se le abrían eran insuficientes y decidió opositar. Como compagina el estudio con el trabajo –algo que no es nuevo para él, ya que asegura que ha sido así durante toda su vida– «mi tiempo libre es el que dedico a estudiar».

Pero recalca, no es lo mismo prepararse una oposición cuando se ha acabado recientemente la carrera que hacerlo con más de 50. «La vida se complica más y más». En su caso, tiene a su madre y a su padre a su cargo, por lo que no le queda mucho tiempo para estudiar. «Realmente, lo tienen mejor la gente recién salida de la carrera, lo tienen fresco y en x tiempo la pueden sacar, pero en mi caso tengo que encajar muchas cosas para poder sentarme a estudiar», valora.

Carmen Santana tiene también 54 años e, igualmente, trabaja como interina en el Gobierno de Canarias. Considera que, con el paso de los años, «necesitas un trabajo que te permita compaginarlo todo, llevar a tus hijos al colegio y a tus padres al médico». En su caso, ella afirma que se ha presentado a las oposiciones porque tiene una gran vocación de servicio público. «Han subido la edad de jubilación a los 67 años, tienes todavía 12 años o más de vida laboral y a los 65 muchos ya no nos vemos en la empresa privada».

Carmen Santana opositora con 53 años.

Carmen Santana opositora con 53 años. / E.D.

El boom de jubilaciones que se está produciendo también en la administración, debido a una plantilla pública envejecida tras años en los que las convocatorias estuvieron paralizadas, también atrae a los cincuentañeros que creen que el sector privado no les ha proporcionado todo lo que necesitan. Por lo que a más cantidad de plazas, más oportunidades. Pero también existe otro porcentaje de opositores que ya trabajan en las escalas más inferiores de la administración y que, ante la ausencia de convocatorias de promoción interna, deciden prepararse otros exámenes.

Santana coincide en que estudiar y trabajar con más de 50 años se convierte en todo un reto. «Intentar pelear por la plaza e innovar dentro de la administración es imposible», sentencia. «Es que no vives directamente, cuando tienes 25 años tienes más energía, pero **ahorra te borras y los demás tienen una mayor dependencia de ti», explica.

En su caso, que es familia monoparental, se complica todo un poco más. «Intentamos llegar a todo, pidiendo favores». Y señala que en el fondo le ha dado lástima pasar los últimos años laborales de su vida opositando «pero es el sistema el que te empuja a ello».

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