Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Estado del trabajo en el hogar: 87% de empleo irregular y escasa prevención

Canarias constituye una mesa técnica con el Gobierno, patronales y los sindicatos para poner coto a un sector feminizado, invisible y complejo

Una empleada de hogar limpia las ventanas de una terraza.

Una empleada de hogar limpia las ventanas de una terraza. / La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

La realidad del sector de las empleadas del hogar en Canarias apenas ha cambiado e incluso ha empeorado en los últimos años, pese a que desde 2011 se ha modificado la Ley General de la Seguridad Social y se han aprobado dos decretos leyes y dos decretos por parte del Gobierno central específicos para regular este ámbito laboral y mejorar sus condiciones. Sin embargo las estadísticas evidencian que el número de afiliaciones a la Seguridad Social ha ido bajando paulatinamente desde 2020 y, por contra, la economía sumergida sigue siendo la que domina en un sector invisible, feminizado, complejo, con un elevado peso de la población migrante y con escasa prevención de riesgos laborales.

En 2021 los datos derivados de la Tesorería de la Seguridad Social reflejaban que había cerca de 10.000 –9.921– empleadas del hogar afiliadas al sistema especial para empleados de hogar del Régimen General. En esos momentos la Seguridad Social estimaba que alrededor del 75% del sector estaba trabajando en las casas de forma irregular. No obstante, los cálculos del trabajo sumergido son mayores y la estimación es que podría acercarse al 87%. Cuatro años después, a diciembre de 2025, hay 8.882 personas trabajando en labores del hogar dadas de alta en la Seguridad Social, el 93,4% de las mismas son mujeres. Esta caída de más de un millar de empleos regularizados es un síntoma preocupante porque se ponen sobre la mesa dos opciones: o hay menos empleadas de hogar o hay más empleo irregular que no cotiza y todo indica que es más lo segundo que lo primero.

En Canarias acaba de constituirse una mesa técnica de empleadas de hogar en la que se sientan el Gobierno regional, los organizaciones empresariales y los sindicatos más representativos para analizar y abordar la realidad de este sector y poner en marcha las medidas que contemplan las diferentes leyes y decretos. El director del Instituto Canario de Seguridad Laboral (Icasel), Elirerto Galván, pone el énfasis en la necesidad de poner en valor la cultura de la prevención de los riesgos laborales en el ámbito de los trabajos en el hogar. Sin embargo, pese a que cada vez hay más legislación, todavía se está pendiente de que el Ministerio de Trabajo aclare y desarrolle el Real Decreto 893/2024 por el cual el trabajo en el hogar familiar queda plenamente integrado en el sistema de prevención de riesgos laborales, estableciendo por primera vez obligaciones formales para las personas empleadoras y nuevos derechos para las trabajadoras domésticas.

Poco desarrollo

Galván advierte que quedan cuestiones concretas del decreto que no se han desarrollado: «No se ha definido quién se encarga de vigilar que se cumplan las reglas de prevención y salud laboral de estas personas y tampoco está regulado el procedimiento para ofrecer la formación tanto a los empleadores como a las empleadas», explica.

El director del Icasel admite que «estamos en un proceso que es lento» y en el que hay muchos aspectos sin desarrollar y todavía pendientes en el sector. «Aunque haya la posibilidad de contar con empresas externas que controlen los riesgos laborales o el asesoramiento de los graduados sociales, hay que implementar una mayor cultura de la prevención entre los empleadores», indica. En este sentido, una de las principales complejidades del sector es que entra en la esfera privada de los hogares donde no se puede controlar las condiciones de cada uno y las circunstancias en las que realizan su trabajo las empleadas.

La siniestralidad laboral es difícilmente medible en un ámbito donde existe tanta economía sumergida y poca mentalidad sobre la prevención. Los datos que maneja el organismo autonómico son que en 2025 hubieron 37 accidentes de trabajo en el contexto de las empleadas que están dadas de alta en la Seguridad Social. Nueve siniestros se produjeron in itinere, es decir, en el trayecto del domicilio al trabajo o viceversa. Prácticamente todos los accidentes fueron leves, sin embargo Elirerto Galván advierte que podrían ser graves y dada la elevada irregularidad de los empleos no se tendría derecho alguno por no estar dados de alta.

Es un sector feminizado pero también con destacada presencia de mujeres extranjeras, fundamentalmente de origen latinoamericano o asiático, lo que supone una dificultad añadida al no conocerse la situación real de estas empleadas. Asimismo, otro factor que incide en el sector son los casos en los que las trabajadoras del hogar realizan también labores de cuidados de niños, mayores o personas con discapacidad en los hogares. Para Galván «se trata de un trabajo a largo plazo, generar la cultura preventiva tarda tiempo pero había que empezar y es lo que pretendemos con esta mesa técnica».

Una vez constituida la mesa técnica las distintas partes pondrán en común la información que se tiene sobre el sector desde el punto de vista empresarial y sindical. Por lo pronto en la página web del Icasel se ha puesto un manual actualizado de riesgos laborales en el hogar, se han organizado varias jornadas informativas dirigidas especialmente a este sector y se han mantenido reuniones con graduados sociales y otros colectivos profesionales con el fin de ir fomentando la cultura preventiva en el ámbito del trabajo doméstico.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents