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Wolfredo Wildpret, el guardián de la flora canaria: "Era un científico muy humano"

El científico canario, referente en el estudio de la botánica, ha fallecido a los 93 años tras décadas de contribución al conocimiento y el cuidado medioambiental de las Islas, y un extenso legado que hoy se convierte en uno de los tesoros de la ciencia canaria

Wolfredo Wildpret durante un reconocimiento por su labor en 2022.

Wolfredo Wildpret durante un reconocimiento por su labor en 2022. / Andrés Gutiérrez

Verónica Pavés

Verónica Pavés

Santa Cruz de Tenerife

Canarias se ha despedido de una de las figuras más emblemáticas y relevantes de la ciencia en las Islas: el botánico y «biólogo de corazón» Wolfredo Wildpret de la Torre. Nacido en 1933 en Tenerife, en sus prolijos 93 años de vida logró alzarse como un pionero de la biología, un referente de la ciencia y el guardián de la naturaleza canaria.

Para la mayoría, sin embargo, Wildpret será recordado como el canario que tuvo la visión para entender y divulgar la importancia del cuidado del medioambiente de las Islas mucho antes de que se volviera una regla inapelable de la sociedad. Hoy su pérdida deja un hueco en la ciencia canaria que lo recordará por su inusitado cariño por la flora, su pasión por seguir conociendo lo que le rodeaba, su optimismo, su mirada hacia el futuro y su humanidad.

«Pese a todo lo que logró en vida, era un científico muy humano». Lo recuerda así Matías Fonte, biólogo herreño y ex-decano del Colegio Oficial de Biólogos de Canarias, que no tiene más que palabras de agradecimiento a Wildpret.

Es la faceta que también rememora uno de sus discípulos, el biólogo Marcelino del Arco. «Era una persona afable y tenía un carácter animoso, pues siempre protegía a aquellos que se encontraban bajo su tutela», reseña. Su bondad destaca entre una amalgama de atributos que aún resuena entre quienes le conocían. «Siempre fue muy bueno con todo el mundo, incluso con sus grandes descubrimientos», sentencia Fonte.

Un pionero de la ciencia

Y es que Wildpret fue un pionero. «Para quienes estudiamos Biología fue como el Jacques Cousteau o el Félix Rodríguez de la Fuente canario», sentencia Fonte. No en vano, pese a no ser biólogo de formación –estudio farmacia– la vida del botánico canario fue tan versátil como su contribución a la ciencia.

Desde su convencimiento e interés por el conocimiento, promovió los primeros estudios de Biología de Canarias en la Universidad de La Laguna (ULL) en 1969, ayudó a redactar los planes de conservación de los Espacios Naturales de las Islas, y fue un pionero en la lucha de la conservación en el Archipiélago fundando una de las primeras plataformas ecologistas de Canarias: ATAN. «Siempre lo quise mucho, muchísimo y mientras yo viva, siempre seguirá conmigo», afirma uno de sus grandes amigos, el biólogo tinerfeño Juan José Bacallado, más conocido como Checho, que compartió con él ese entusiasmo por la biología. «Fuimos de las primeras promociones de naturalistas de La Laguna, él en botánica y yo en zoología», destaca.

«Newton decía que solo podemos mirar tan lejos porque estamos a hombros de gigantes, Wildpret era uno de esos gigantes», resume Francisco García, rector de la Universidad de La Laguna (ULL). La comunidad universitaria, en su conjunto, despidió con tristeza a su catedrático, aunque remarcando el orgullo que sienten «por todo el legado que nos deja». Un legado en el que destacan la descripción de cuatro especies, más de 130 unidades de vegetación nueva y la fundación de diversos herbarios, como el de la Universidad de La Laguna.

Un legado para Canarias

Su contribución fue tan relevante dentro de la ciencia canaria –y en la biología en concreto– que no es de extrañar que se alzara como uno de los mayores estudiosos de la flora canaria en el mundo. «Siempre tuvo mucha facilidad para los idiomas, y era una persona muy extrovertida, así que logró divulgar la importancia de la flora canaria no solo dentro, sino también fuera de las Islas», explica su Del Arco.

Wildpret se convirtió en Doctor Honoris Causa en Ciencias Naturales por la Universidad Leibniz de Hannover (Alemania); logró el Premio Canarias en Investigación e Innovación en 2011; y se alzó con el Premio Reinhold Tüxen en 2018 por la Asociación Alemana de Geobotánica.

En su largo recorrido académico puso en marcha más de 50 proyectos de investigación, dirigió más de 40 memorias de licenciatura, entre ellas seis de las universidades alemanas de Hannover y Erlangen, y 20 tesis doctorales y escribió más de 200 artículos científicos, algunos de ellos en las revistas más prestigiosas del mundo.

«Era muy accesible y siempre intentaba dar impulso a las personas que trabajamos con él», rememora Del Arco. Su pasión por la conservación y su rigurosidad a la hora de realizar sus estudios le convirtió en un referente para todos los biólogos que han estado detrás. «Influyó en decenas de generaciones de jóvenes estudiantes de biología», sentencia Fonte. Y no solo biólogos, también farmacéuticos. De hecho, el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Santa Cruz de Tenerife, Carlos Díaz, que se sumó a las condolencias por su fallecimiento y resaltó el «gran amor que sentía por la profesión farmacéutica que también comparte su hija Alicia. A ella y a su familia la acompañamos en el dolor».

Aunque nada de esto lo hubiera podido hacer sin una de sus mayores inspiraciones: su esposa. Victoria Eugenia Martín Osorio, también botánica y profesora de la Universidad de La Laguna, fue su apoyo incondicional tanto personal como profesional, compartió con él los grandes proyectos científicos de su vida y, como pareja, ambos tuvieron la fortuna de descubrir los misterios del mundo y defender a la naturaleza de los abusos de la mano.

Dedicación tras la jubilación

El biólogo de la ULL, Pedro Oromí, lo recuerda especialmente por su «incansable dedicación y lucha por la conservación de la naturaleza» que mantenía incluso estando ya jubilado. Y es que, aunque Wildpret se jubiló como profesor de la ULL en el año 2003, en estos 23 años su mente no ha dejado de trabajar por y para la ciencia.

«Estaba presente en todos los actos culturales y científicos que se celebraban sobre la naturaleza, y en todos acababa ofreciendo unas palabras aleccionadoras y cargadas de provechosa experiencia», resalta Oromí. De hecho, hace apenas cuatro meses, el pasado noviembre, Wildpret presentó junto a Martín Osorio su última obra: Flora y vegetación del Parque Nacional del Teide. Una guía ilustrada que refleja una completa investigación sobre la taxonomía de todas y cada una de las especies vegetales que duermen en el Parque Nacional.

La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, subrayó la importancia de su legado científico y su compromiso con la defensa del patrimonio natural del archipiélago. «Hoy despedimos a Wolfredo Wildpret, uno de los científicos que más ha contribuido a conocer, estudiar y proteger la riqueza natural de Canarias», señaló la presidenta.

Acostumbrado a mirar al futuro como estaba, Wildpret sabía que allí donde ponía la mirada siempre había posibilidades de aprender un poco más del pequeño mundo que nos rodea. Por eso, la ciencia deberá quedarse con una de las enseñanzas que más abanderó en vida: «Canarias es la región con más biodiversidad del mundo, aún queda mucho por hacer».

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