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El 40% de las viviendas en Canarias se venden en menos de un mes

La escasez de oferta de viviendas en el Archipiélago acelera el proceso de compra y obliga a los compradores a tomar decisiones más rápidas

Una mujer pasea por delante de una agencia inmobiliaria en Canarias.

Una mujer pasea por delante de una agencia inmobiliaria en Canarias. / José Pérez Curbelo

Irene Mederos

Irene Mederos

Las Palmas de Gran Canaria

El tiempo que se dedica a elegir un sofá nuevo puede ser mayor que el que se tarda en comprar una vivienda. Y no es una exageración. La escasez de casas en oferta ha acelerado el mercado inmobiliario no solo en cuanto a la subida de precios, sino en el proceso de compra. Es tal la avalancha de demandantes de vivienda que desde el sector aseguran que en cuestión de 24 horas pueden surgir hasta 10 posibles compradores para un mismo anuncio. En este sentido, el último informe del portal inmobiliario de Idealista, desvela que el 16% de las casas en venta en Canarias se adquirieron cuando no llevaban ni una semana en el mercado, mientras que el 24% lo hicieron en menos de un mes. Esto significa que en 30 días se vende el 40% de la oferta disponible.

«Es un horror. Un proceso que debería ser bonito e importante se convierte en una pesadilla», explica Sara Álvarez. La joven lleva desde hace poco más de un año en busca de su nuevo hogar, pero sin éxito. Ha visitado cerca de 20 inmuebles con la esperanza de que alguno de ellos cumpla con una lista de requisitos que, a medida que pasa el tiempo, se va reduciendo: «Antes era más exigente, buscaba que tuviera garaje, ascensor… pero ahora me conformo con que cumpla con criterios más básicos».

Como otros muchos compradores, Álvarez debe ser rápida a la hora de elegir una casa, de hecho, «no he visitado una más de dos veces porque la han comprado antes de que me diera tiempo», subraya. No es de extrañar, según otro estudio de Idealista, el año pasado se vendió una casa cada 44 segundos en algún punto del país, un dato que varía según la región pero que deja clara la fuerte demanda del mercado inmobiliario.

"Un proceso que debería ser bonito e importante se convierte en una pesadilla"

Por este motivo, compradores como la joven canaria han desarrollado una especie de filosofía del desánimo: «Cada vez que te gusta algo lo primero que te preguntas es, ¿cuántas personas más estarán interesadas en este mismo inmueble?». Según el agente inmobiliario de la empresa Ziegel, Pablo Picasarri, pueden haber una media de 5 a 10 compradores por lo que el proceso de adquisición no acostumbra a prolongarse más de un mes. De acuerdo con los datos de Idealista un 32% de los hogares que se vendieron a través de este portal durante el primer trimestre de 2025 llevaba entre uno y tres meses en el mercado y el 25% llevaba entre tres meses y un año. En cambio, lo menos habitual es que el proceso se demore más de un año: el porcentaje fue de tan solo un 6%.

Aunque el informe solo tiene en cuenta las casas que se anuncian en su web, lo cierto es que hay tantos isleños buscando una propiedad que «ni siquiera hace falta publicarla», advierte Pablo Picasarri. Hay tantos compradores que a los profesionales del sector les basta con su propia cartera de clientes para encontrar a un nuevo propietario.

Nuevos formatos de anuncio

Además, el uso cada vez más común de plataformas como Instagram o Facebook, permiten presentar la vivienda en vídeos cortos, una herramienta muy útil para llegar a más potenciales interesados. En el caso de Álvarez, muchas de las casas que visitó las encontró, precisamente, a través de las redes sociales. Por esa vía contactaba con el agente, resolvía sus dudas y concertaba una visita en los siguientes días.

Una muestra de la eficacia de este formato es lo que le ocurrió a Pablo Picasarri en diciembre con una vivienda en Siete Palmas, en la capital grancanaria. Solo con un vídeo publicado en redes sociales se generó, en cuestión de 24 horas, una lista de más de 20 personas interesadas en visitarla. A partir de ahí se hizo una criba y, en una sola tarde, se realizaron diez visitas, de las que surgieron cinco ofertas, dos de ellas incluso por encima del precio de venta.

Pues bien, en ocasiones la compra de una vivienda se ha convertido en una carrera al mejor postor. Como detalla el agente inmobiliario, la angustia por lograr la casa de sus sueños –junto a un poder adquisitivo que lo permite– ha llevado a algunos ciudadanos a ofrecer más dinero por una casa con tal de asegurar su compra frente a una amplia lista de competidores.

Visitas colectivas para acelerar el proceso

Eso sí, esa velocidad para la adquisición no ha borrado el componente humano del proceso. Frente a la presión del mercado, algunos profesionales reivindican la visita individualizada como una parte esencial de la compra. La razón es simple: «Adquirir una vivienda no es una decisión cualquiera, sino una de las más importantes en la vida de muchas personas», agrega Picasarri. Por eso, aunque las visitas colectivas o fórmulas similares podrían ahorrar tiempo, el profesional inmobiliario no es partidario de aplicarlas. Considera que el comprador ya soporta suficiente tensión al saber que compite con otras muchas personas, y que merece «al menos media hora» para entrar, observar, y decidir con calma.

En este sentido Sara Álvarez también hace hincapié en la importancia de poder visitar la vivienda de forma individual o junto a su pareja, con quien pretende comprarla: «De esa manera siento que compito contra menos gente y, por lo tanto, menos presión». De hecho, la única visita que realizó en grupo ni siquiera llegó a terminarla. El agobio, la falta de personalización y la imposibilidad de tomarse su tiempo para reflexionar sobre una inversión tan importante la llevaron a marcharse antes de finalizarla.

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