Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Seguridad marítima

La Armada detecta buques rusos en Canarias y el Estrecho

Un patrullero del Ejército mantuvo la vigilancia sobre los barcos de la Federación hasta que abandonaron aguas españolas

La Armada detecta buques rusos en Canarias y el Estrecho

La Armada detecta buques rusos en Canarias y el Estrecho / LP/DLP

La Provincia

La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

La Armada española ha intensificado durante la última semana la vigilancia sobre buques vinculados a la Federación Rusa en áreas marítimas de especial interés estratégico para España, con actuaciones en Canarias, el Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán. Según informó ayer la Armada, el patrullero de altura Vigía relevó al Serviola en las tareas de seguimiento de unidades rusas que navegaban desde el Mediterráneo oriental hacia el Atlántico. De forma paralela, el Buque de Acción Marítima (BAM) Meteoro, con base en Gran Canaria, fue activado para localizar y controlar a otro buque ruso en aguas del Archipiélago, donde realizó un seguimiento continuado a lo largo de más de 360 millas náuticas dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE).

El comandante del BAM Meteoro, el capitán de corbeta Alejandro Fraga Pardo de Guevara, destacó ayer la importancia de la misión. «Es una satisfacción para la dotación contribuir a la disuasión colectiva en el Archipiélago; nuestra labor garantiza la integridad del territorio y previene conflictos mediante una presencia creíble en la mar», enfatizó el capitán.

El seguimiento de unidades extranjeras es una tarea habitual de las Fuerzas Armadas, que operan de manera ininterrumpida para asegurar el control de los espacios estratégicos. Estas actuaciones, realizadas conforme al derecho internacional, refuerzan la vigilancia en áreas sensibles y demuestran la capacidad de la Armada para asegurar que las actividades navales en nuestro entorno se desarrollen sin incidentes, explicaron desde la Armada. Estas misiones, integradas en la estructura del Mando Operativo Marítimo (MOM) y bajo control operativo del Mando de Operaciones (MOPS), garantizan la seguridad marítima y el conocimiento del entorno de forma permanente.

El refuerzo de esta vigilancia en el ámbito de lo militar coincide, en lo comercial, con una preocupación creciente por la actividad de barcos asociados a la llamada Dark Fleet: buques mercantes rusos utilizados para mover hidrocarburos con itinerarios opacos y, en muchos casos, con sistemas de identificación desconectados para dificultar su rastreo. España, en coordinación con la Agencia Europea de Seguridad Marítima, mantiene activado un control por satélite de estos movimientos, especialmente en las aguas próximas a Canarias y al mar de Alborán, donde se vigilan operaciones sospechosas de transbordo y rutas ligadas al intento de eludir sanciones internacionales.

El Gobierno ya había reconocido en sede parlamentaria, a raíz de una pregunta de la diputada nacionalista Cristina Valido antes de iniciarse la guerra en Irán, que los espacios marítimos españoles forman parte de la ruta habitual de buques vinculados a la Federación Rusa, especialmente entre el Báltico y el Mediterráneo oriental. Y dentro de ese eje, Canarias ocupa un lugar especialmente relevante. Su posición geográfica convierte al Archipiélago en enclave de paso, observación y control en un momento en que el flanco sur atlántico gana peso en la seguridad europea.

Pero la inquietud no se limita al terreno geopolítico. En las Islas, el aumento de este tráfico marítimo también reabre la preocupación por el impacto ambiental que pueden suponer buques envejecidos, con deficiencias técnicas o sometidos a escasos controles. El precedente del petrolero ruso Agate, detectado durante varios días al sur de Tenerife en aguas internacionales próximas a la ZEE española, reforzó esa alarma por el riesgo de un eventual vertido en una zona especialmente vulnerable para la biodiversidad, la pesca y el turismo. Pero el mensaje de fondo es claro: el mar que rodea a Canarias es hoy mucho más que una frontera natural o una ruta comercial. Es también un espacio estratégico bajo observación constante, donde cada tránsito cuenta y donde la presencia naval se ha convertido en una herramienta esencial de seguridad, disuasión y prevención.

Buques con pabellones extranjeros se acerquen más al entorno de Canarias porque los puertos africanos los acogen, ya que allí no tienen sanciones ni restricciones como en los puertos europeos.

Tracking Pixel Contents