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Una supercalima exprés engulle las medianías y costas de Canarias: "Hemos tenido concentraciones muy elevadas durante horas"

La 'ola' de polvo en suspensión sahariano, que ha elevado las temperaturas por encima de los 25 grados y reducido la visibilidad en los aeropuertos, se acabará de disipar este jueves en las Islas

Una mujer lee en un mirador desde el que se puede contemplar la espesa calima sobre Santa Cruz

Una mujer lee en un mirador desde el que se puede contemplar la espesa calima sobre Santa Cruz / Andrés Gutiérrez

Verónica Pavés

Verónica Pavés

La supercalima que está barriendo Canarias terminará su viaje por las Islas a lo largo de este miércoles. Aunque en esta ocasión el impacto del polvo en suspensión ha sido local, exprés y se ha ceñido a las costas y medianías, su presencia en las Islas ha elevado las concentraciones de partículas de un tamaño menor a 10 micras –las que usualmente se asocian a contaminantes naturales como la calima o la sal marina–, por encima de los 1.000 microgramos por metro cúbico durante horas. Una cifra que no solo le concede el título de supercalima, sino que también supera con creces los límites de exposición salubres para la población.

Pese a que el paso de la calima ha estado acotada a una altura máxima de 600 metros, no tanto lo han estado sus efectos. La calima ha elevado el valor máximo de los termómetros, que en algunos puntos del Archipiélago –esencialmente aquellos orientados a la vertiente sur de las Islas– han rozado los 26 grados. Una temperatura lejos de las máximas de 23 y 24 grados más comunes de la época primaveral.

Un hombre otea masca bajo la calima

Un hombre otea Masca, en Tenerife, bajo la calima / Arturo Jiménez

Por otro lado, la intensa capa de polvo, que ha teñido los cielos de color ocre, también ha dejado incidencias en el tráfico aéreo. En concreto, en varias conexiones en los aeropuertos canarios, incluyendo 3 desvíos y 7 cancelaciones, según datos proporcionados por Aena.

Este extraordinario evento, pese a su intensidad, no ha alcanzado las altas concentraciones de polvo en suspensión registradas en el episodio registrado en marzo de 2020, cuando se alcanzaron máximas de 3.000 microgramos por metro cúbico. Tampoco se ha formado de la misma manera.

La entrada de calima vista desde el espacio.

La entrada de calima vista desde el espacio. / Efe

¿Cómo se ha formado?

Durante los episodios de supercalima de 2020, 2021 y 2022, lo que provocaba la entrada de una ingente cantidad de polvo sahariano era la disposición a modo de engranaje de un anticiclón en el norte de África y una borrasca al sur de Canarias.

En este caso, han sido los fuertes vientos del norte –nuestros alisios y harmattan para los africanos– los que han propiciado que se genere una ola o muro de polvo en suspensión de más de 1.300 kilómetros de ancho, que ha barrido el Sáhara y parte de los países del norte de África en forma de tormenta de arena (haboob) y Canarias como un inusual episodio de calima.

"Nos hemos encontrado con una capa de polvo muy definida", explica Sergio Rodríguez, investigador del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC) y responsable del Laboratorio de Calidad del Aire de Canaras. Como explica, el polvo en suspensión se ha entrado a Canarias estratificado y en altura. "Por eso en Lanzarote y Fuerteventura no notaron su presencia durante el pasado lunes, les pasó por encima", resallta el investigador. Este martes ni siquiera ellas han podido escapar a la supercalima.

Apresada en las medianías

Una vez llegada a las islas de mayor relieve, la calima quedó apresada, primero sobre las costas y, progresivamente, hacia las medianías. "A medida que avanza hacia el oeste, esa banda de calima se va haciendo más ancha, pero también menos intensa", revela el investigador.

Pese a esa mínima dispersión, la mayor parte de los municipios del Archipiélagohan registrado concentraciones que cuadruplican los límites salubres, con concentraciones de hasta 300 microgramos por metro cúbico de PM10. En otros tantos, la calima ha llegado a intensificarse tanto que han llegado a registrar concentraciones de más de 1.000 microgramos por metro cúbico durante horas.

Es el caso de la estación de El Río, ubicada en Arico, donde se superaron esos límites durante seis horas, o en Granadilla de Abona, donde también se superó durante al menos cuatro horas consecutivas. "Las zonas del sur de Tenerife y Gran Canaria suelen ser las más perjudicadas", insiste Rodríguez.

Varias personas pasean por el centro de Santa Cruz de Tenerife. En el fondo, el macizo de Anaga completamente emborronado por la calima.

Varias personas pasean por el centro de Santa Cruz de Tenerife. En el fondo, el macizo de Anaga completamente emborronado por la calima. / Andrés Gutiérrez

La calima tiene los días contados

Sin embargo, este episodio tiene los días contados, pues la mayor parte de la calima se concentraba en el "frente" de esta peculiar estructura, y ya ha pasado por las Islas. "Este miércoles aún se registrarán altas concentraciones de polvo en suspensión, pero tenderá a disiparse", explica el investigador. Para el jueves, el alisio volverá a soplar sobre Canarias, disipando todo el polvo en suspensión de un plumazo.

Por su parte, el Laboratorio de Calidad del Aire espera comenzar cuanto antes los trabajos para desmenuzar la composición química del polvo en suspensión que ha llegado a Canarias en este episodio.

"Sabremos la carga de contaminantes de las industrias africanas que ha arrastrado este episodio", explica el investigador, que insiste que, en todo caso, la calima por sí misma puede generar daños en el aparato respiratorio y cardiovascular. "Ambos están conectados, una avería en el sistema respiratorio agrava otras patologías en el corazón", insiste. De ahí las recomendaciones para utilizar mascarilla durante los días de mayor concentración de partículas.

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