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Los radares que ya vigilan Gran Canaria y Tenerife y empiezan a sancionar tras el periodo de aviso

La DGT concentra en las dos islas capitalinas los tres nuevos controles activados en Canarias: dos radares en las carreteras GC-20 y GC-23 y uno en la TF-1 y

Los nuevos radares de la DGT empiezan a multar este 1 de abril

Los nuevos radares de la DGT empiezan a multar este 1 de abril / DGT

Las Palmas de Gran Canaria

El fin del periodo de gracia de los nuevos controles de velocidad sitúa a Gran Canaria y Tenerife en el centro del refuerzo de vigilancia desplegado por la DGT en Canarias. Dentro del paquete de 33 nuevos radares activados por Tráfico en once comunidades autónomas, el Archipiélago suma tres nuevos puntos de control, de los que dos están en Gran Canaria y uno en Tenerife. El organismo estatal enmarca esta actuación dentro de su plan para ampliar la red de vigilancia de la velocidad en carreteras convencionales y vías de alta ocupación.

Durante el primer mes de funcionamiento, la política de la DGT fue informativa. Los conductores captados por encima del límite no eran denunciados de forma inmediata, sino que recibían una carta en la que se les advertía de la infracción cometida. Ese margen inicial, diseñado como fase de adaptación, ya ha quedado atrás y da paso a la fase sancionadora, de modo que superar la velocidad permitida en estos nuevos dispositivos ya conlleva la correspondiente multa.

Dónde están los nuevos radares en Gran Canaria y Tenerife

La tabla oficial publicada por la DGT concreta con precisión los tres puntos que afectan a las dos islas capitalinas. En Gran Canaria, el nuevo despliegue incluye un radar fijo en la GC-20, a la altura del punto kilométrico 2+700, y un radar de tramo en la GC-23, entre los puntos kilométricos 1+480 y 4+030. En Tenerife, el nuevo control se localiza en la TF-1, en el punto kilométrico 76+940, también como radar fijo.

¿Sabes dónde están los nuevos radares de la DGT?

¿Sabes dónde están los nuevos radares de la DGT? / La Provincia

Ese reparto convierte a Gran Canaria en la isla con mayor número de nuevos controles dentro de este lote concreto, al concentrar dos de los tres dispositivos canarios. Tenerife, por su parte, incorpora un nuevo radar en la TF-1, una de las arterias esenciales de la movilidad insular. Con ello, la DGT pone el foco sobre tres carreteras de uso intensivo para miles de conductores en el día a día.

Dos en Gran Canaria, uno en Tenerife

La distribución no es un detalle menor. De los 33 radares que la DGT activó en esta tanda, solo tres corresponden a Canarias, y todos ellos se concentran en las dos islas capitalinas. El dato deja claro que el refuerzo en el Archipiélago no se ha repartido de forma homogénea, sino que se ha dirigido hacia Gran Canaria y Tenerife, donde la presión circulatoria y la necesidad de vigilancia tienen un peso evidente dentro de la red viaria estatal.

En el caso de la GC-23, además, no se trata de un radar convencional. Al ser un radar de tramo, el control no se limita a medir la velocidad en un punto exacto, sino que calcula la velocidad media del vehículo a lo largo del recorrido supervisado. Ese tipo de sistema busca evitar los frenazos puntuales antes del cinemómetro y obliga al conductor a mantener una circulación constante dentro de los límites durante todo el trayecto controlado.

Un plan nacional que también pasa por Canarias

La activación de estos tres dispositivos en Gran Canaria y Tenerife forma parte de un plan mucho más amplio. La DGT ha explicado que estos radares están integrados en su programa de instalación de 122 nuevos puntos de control de velocidad previstos inicialmente para 2025. De ese total, ya había 106 puntos en servicio cuando se anunció esta nueva tanda, mientras que el resto se irá completando a lo largo de 2026.

Radares de tramo de la DGT: qué son y cómo multa la DGT con ellos

DGT

Dentro de ese mismo despliegue, 20 de los 33 nuevos controles son radares fijos y 13 son radares de tramo. Canarias aparece en la relación oficial junto a otros territorios como Andalucía, Madrid, Castilla y León, Galicia, Murcia o la Comunidad Valenciana. Sin embargo, en el caso insular el interés informativo se centra especialmente en estas tres nuevas ubicaciones porque afectan a dos de las islas con mayor densidad de tráfico del Archipiélago y a vías muy utilizadas por residentes y trabajadores.

La propia DGT subraya, además, que estos puntos de control no son ocultos. Como es habitual, están señalizados en la carretera, figuran en la web oficial del organismo y sus coordenadas se ponen a disposición de los operadores para que puedan incorporarlas a los navegadores. Es decir, el objetivo declarado no es sorprender al conductor, sino favorecer un cambio de comportamiento al volante y reducir el exceso de velocidad en los tramos más vigilados.

Qué cambia ahora para los conductores de las islas

El cambio principal es sencillo de entender: se termina la fase pedagógica y comienza la fase sancionadora. Hasta ahora, quien sobrepasaba el límite en alguno de estos nuevos dispositivos podía recibir una comunicación informativa. Desde este nuevo escenario, el conductor captado por encima de la velocidad permitida pasará a recibir una denuncia con el importe correspondiente según la infracción cometida.

Para los automovilistas de Gran Canaria y Tenerife, esto supone prestar todavía más atención en tres corredores muy concretos: la GC-20, la GC-23 y la TF-1. En el caso grancanario, el refuerzo es doble, con un radar fijo y un radar de tramo. En Tenerife, el nuevo control se concentra en la TF-1, una autopista clave en la movilidad de la isla. La consecuencia práctica es clara: la velocidad deja de tener margen de tolerancia informativa en estos puntos y entra de lleno en el terreno de la sanción.

La velocidad sigue detrás de muchos siniestros mortales

La insistencia de la DGT en ampliar la red de radares se apoya en datos que el propio organismo considera concluyentes. Tráfico recuerda que la velocidad no solo aumenta el riesgo de verse implicado en un siniestro, sino que también reduce el tiempo de reacción del conductor y agrava las lesiones cuando el accidente llega a producirse. La tesis de fondo es que circular más rápido de lo debido no solo multiplica la posibilidad del impacto, sino también su severidad.

El organismo añade que, desde la llegada en 2005 del primer gran plan de radares fijos en España, estos dispositivos, junto con otras medidas, han contribuido a una reducción del 75% en el número de víctimas mortales. Aun así, la velocidad inadecuada continúa muy presente en la siniestralidad: en 2024 estuvo asociada como factor concurrente en el 24% de los siniestros mortales en carretera, con 307 siniestros mortales en los que este elemento apareció vinculado al accidente.

Esos datos explican por qué la DGT mantiene una estrategia de expansión del control automatizado. El mensaje institucional no ha cambiado: los radares no se presentan como una herramienta recaudatoria, sino como una medida de seguridad vial orientada a rebajar tanto el número de fallecidos como el de heridos graves. En ese marco se inscribe también el refuerzo en Gran Canaria y Tenerife, donde el nuevo mapa de vigilancia ya obliga a levantar el pie del acelerador en tres puntos muy concretos.

Gran Canaria y Tenerife arrancan una nueva etapa de control

Con este nuevo escenario, abril arranca con una vigilancia más estricta en las dos islas capitalinas. Gran Canaria suma un nuevo radar fijo en la GC-20 y un radar de tramo en la GC-23, mientras Tenerife incorpora otro radar fijo en la TF-1. Son, por ahora, los tres puntos canarios incluidos en esta última tanda nacional de la DGT, pero su impacto informativo y práctico es notable porque afectan a vías muy transitadas y a desplazamientos cotidianos de miles de conductores.

La conclusión para el conductor isleño es directa: donde hasta hace poco había una carta de advertencia, ahora habrá sanción. Y donde algunos podían seguir viendo un simple anuncio preventivo, la DGT ya coloca un mensaje mucho más claro. En Gran Canaria y Tenerife, los nuevos radares ya forman parte del paisaje de la carretera, pero también del nuevo mapa real de las multas por exceso de velocidad.

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