Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La lucha de una paciente tras semanas ingresada y con riesgo de ser amputada: «El dolor no cesa y no se sabe si le quitarán parte de la pierna»

El Hospital Insular fijó esta tarde una intervención tras varios aplazamientos que dejaron a la afectada sin previsión quirúrgica

Vista exterior del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria.

Vista exterior del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria. / Andrés Cruz

María Alfonso Rodríguez

María Alfonso Rodríguez

Las Palmas de Gran Canaria

La espera se ha convertido en rutina para la familia de C. Alonso. Desde el 2 de marzo, la paciente permanece ingresada en el Hospital Universitario Insular de Gran Canaria sin, hasta este martes, una fecha clara para una intervención que su entorno califica de urgente, a consecuencia de una patología vascular. Su estado no ha dejado de empeorar durante semanas, hasta el punto de que los médicos han recetado morfina y planteado la posibilidad de la amputación de una pierna.

Tras semanas de incertidumbre, la familia recibió este martes a las 14.00 horas la confirmación de que la paciente será finalmente intervenida el miércoles a las 8.00 de la mañana, después de que este diario preguntase por su situación. «Solo queremos que la operen, el dolor no cesa y no se sabe si le quitarán parte de la pierna», explica la hermana, Heriberta Alonso.

Alonso describe el proceso con cansancio e indignación. «Hemos esperado mucho y no nos decían nada», resume. La paciente sufre un problema grave de circulación que ya había requerido atención semanas antes, cuando fue ingresada con la previsión de realizarle un cateterismo que finalmente no se llevó a cabo. «La mandaron para casa sin hacérselo», recuerda.

Empeoramiento tras la espera

El reingreso llegó poco después, con un cuadro más avanzado. «Tenía muchísimo dolor y se le estaban empezando a poner los dedos muy mal», explica. Desde entonces, la evolución ha sido irregular. En un primer momento, se planteó de nuevo el cateterismo, pero el plan cambió y se optó por un bypass que sí se practicó, aunque no resolvió el problema en la pierna.

«Le hicieron el bypass, pero el pie sigue mal», señala Heriberta Alonso. A partir de ahí, la familia comenzó a reclamar la intervención sobre la extremidad afectada por el problema vascular, donde el deterioro seguía avanzando.

El 9 de abril parecía que la situación iba a cambiar. La paciente estaba preparada para ser operada, pero la intervención no se produjo. «No la operaron porque no había celador para llevarla al quirófano, o eso nos dijeron», denuncia su hermana. Al día siguiente, la familia presentó una reclamación formal ante el centro hospitalario, sin que hasta ahora hayan recibido respuesta. La operación, como ellos sospechaban y reclamaban debe llevarse a cabo y, según les confirmaron los médicos este martes, la han programado para este miércoles.

Una larga espera

La familia denuncia que la falta de información ha sido una constante durante todo el proceso. «No nos informaban de nada. Vas, preguntas, y siempre es lo mismo: esperar», lamenta. Sin fechas ni explicaciones claras, la incertidumbre se prologó hasta la actualidad, mientras el estado de la paciente continuaba deteriorándose.

El dolor es constante y obliga a recurrir a medicación fuerte. «Está con morfina, de esas que aprietas cuando te duele», explica su hermana. El deterioro físico también es evidente. «Tiene todos los dedos mal y el talón también», añade.

Los médicos han trasladado a la paciente la posibilidad de una amputación, aunque, según su familia, no es plenamente consciente del alcance. «Ella cree que le van a quitar los dedos de un pie, pero no sabe que puede ser la pierna», señala Heriberta Alonso.

La situación ha generado una fuerte carga emocional en el entorno familiar. «Cada vez que le cancelaban la operación, para ella era un mundo», cuenta. «Mi madre tiene 87 años y está destrozada», añade. Este miércoles esperan que la operación por fin se lleve a cabo después de semanas de mucha incertidumbre y espera.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents