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Entrevista | Arturo Lezcano Creador del documental ‘El Rey Puma’ sobre el tinerfeño Hans Henningsen

Arturo Lezcano: «Henningsen era uno más en el vestuario de las selecciones que lideraron Pelé y Maradona»

Arturo Lezcano (Ferrol, 1976) es periodista y productor audiovisual. Es el creador del documental ‘El Rey Puma’, de Media Report y Televisión Canaria, que se estrena este martes en el Auditorio de Santa Cruz. Además, su productora, Ailalelo, participa en el proyecto. La película destapa la trayectoria del canario que transformó la historia del fútbol: Hans Henningsen. Lezcano dirigió al equipo que investigó la vida de un hombre con el que guarda algunos paralelismos: ambos ejercieron el periodismo deportivo en Brasil y Argentina

Arturo Lezcano.

Arturo Lezcano. / Rafa Martell

Daniel Millet

Cuando le encargaron la investigación de la historia de Hans Henningsen, ¿la conocía?

No. Eso me hizo planteármelo desde el primer momento como un desafío. Fue muy curioso porque conocía de sobra a mucha gente que se relacionó con Hans Henningsen pero nunca me hablaron de él. Habla mucho del personaje. Esa pátina de invisibilidad me llamó mucho la atención. Algunos de los personajes verdaderamente importantes no salen ni en los pliegues de la historia. Eso fue lo primero que me tocó fuerte para comenzar a indagar.

En internet no hay ni una sola biografía de él.

Nada. No existe. Me comentaron que había sido decisivo en el fichaje de Pelé por la marca Puma. Me puse a investigar y a los dos días tenía piezas de un puzzle que había que montar. Supe que había un Hans Henningsen a quien nadie llamaba así. Por ejemplo, en Brasil lo llamaban “marinheiro sueco” (marinero sueco), cuando no era sueco, sino tinerfeño; en Argentina lo llamaban Hans sin más… Pero estaba todo en una zona de sombra. Tenía que irme a los principales países donde había estado, Brasil y Argentina, y así hice en febrero de 2024. Para mí ha sido un lujo hacer esta investigación y volver a países donde yo mismo había trabajado.

«El documental atrapa a todo el mundo, no solo a los aficionados a los deportes; Hans Henningsen es universal»

Ahí empezaron a encajar las piezas, ¿no?

Allí es donde realmente se le conocía. Hablé con muchísima gente que tiene un papel importante en el fútbol argentino: campeones del mundo, entrenadores, la familia Maradona, el mismo César Luis Menotti… Era todo el trabajo previo para luego grabar las entrevistas y montar el guión. La inmensa mayoría sabía perfectamente quién era, en especial Menotti, que fue muy amigo de él y colaboró mucho con todo el equipo del documental.

El documental tiene un ‘in memoriam’ dedicado precisamente a Menotti, una de las grandes figuras del fútbol argentino.

Lo hicimos porque falleció justo cuando nos estaba ayudando a conocer a Hans, en mayo de 2024. Recuerdo que una vez me dijo que estaba por entrar en el hospital pero que ya quedaríamos para hacer la entrevista y contarme todo lo que sabía de Hans, que era mucho. Íbamos a vernos pronto pero no llegó para contarlo. Tanto él como el resto de personas que contactamos en Argentina y Brasil nos dieron suficiente material para empezar a montar un guión. La memoria muere todos los días. Por eso había que grabar a todas las personas posibles que lo conocieron en busca de testimonios de primera mano.

¿Cuáles eran las piezas más importantes de esta historia?

Primero, era un hombre canario con nombre y apellidos del norte de Europa. En Tenerife pronto contactamos con los Henningsen, un apellido muy vinculado al deporte de la Isla. Su hermano y su sobrina habían destacado, de hecho, en el baloncesto. Hans era hijo de un hombre, Ernest Henningsen, que venía de Alemania, aunque con ese apellido debía ser de raíces danesas. Se instaló en Tenerife pues trabajaba en una empresa de transporte de carbón. ¿Otra pieza? Ya desde joven Hans era un enamorado del deporte. Nadaba en el Club Náutico, jugaba a fútbol…

«El periodista argentino Cherquis Bialo dijo de él que Mbappe y Messi deberían llevar flores a su tumba»

También fue precoz su afición al periodismo deportivo, como explica el documental.

Tenía una semilla dentro de la que brotó la vocación de escribir sobre fútbol. Pero también pronto quiso irse al otro lado del mundo, cosa con la que me sentí siempre muy identificado.

Estaba claro que con ese espíritu, el destino ideal era Brasil.

Pues fíjese que su hermana Marlis nos contó que todo partió de leer mucho la revista National Geographic y tener conocimiento de aquellas figuras intelectuales europeas que se refugiaron en Brasil, como el escritor austríaco Stefan Zweig. Entonces, un buen día, con poco más de 20 años, en el 54, se va a Brasil. Empezó a trabajar allí en cosas que nada tenían que ver con el periodismo y el deporte, como la industria agrícola.

Su llegada al fútbol brasileño, de todos modos, fue fulgurante.

Pronto empezó a frecuentar círculos del periodismo deportivo en un Brasil que ya respiraba mucho fútbol. Había perdido el Mundial del 50 contra Uruguay, en el famoso Maracanazo, pero en el 58 gana su primera Copa del Mundo. Un tal Pelé, con 17 años, lidera a la selección brasileña en aquel Mundial. A pesar de estar más atrasado que las potencias europeas, era un país grande, con una riqueza social y cultural enorme. Y ahí irrumpió Hans, un canario desconocido, que de repente aparece a finales de los 50 en una tertulia de televisión. Y no solo estaba en esas tertulias, sino que aparecía acompañado de grandes periodistas, dramaturgos…

«Hans no habría sido la persona fascinante que fue sin esa infancia en Tenerife en el seno de una familia liberal, formada»

No solo fue deporte. El documental, de hecho, aborda también la faceta social y cultural de un hombre deslumbrante.

Hay que tener en cuenta no solo el propio carácter del personaje, sino el contexto. Río de Janeiro era una ciudad que respiraba entonces bohemia, noche, música, cultura… Estamos hablando de la época en que nació la bossa nova. Era un sitio perfecto para una persona en busca de aventuras como Hans. Tenía un sexto sentido para generar cosas interesantes. A través de ese camino llegó al mundo del fútbol, que no tenía nada que ver con el de hoy.

¿En qué sentido era distinto?

Era una época en la que los futbolistas también frecuentaban esos círculos de la noche con periodistas, artistas... Formaban parte de una misma tribu. Y él encima tenía un don de gentes fuera de lo común.

Hay coincidencias sin las cuales habría sido imposible esta historia. Por ejemplo, la guerra entre Adidas y Puma.

En paralelo, en Alemania está ocurriendo algo que será decisivo. Allí están dos de las marcas más importantes de calzado deportivo, Adidas y Puma, que en realidad tenían una misma matriz: la familia Dassler. Un hermano había montado Adidas y el otro había fundado Puma. En el documental contamos cómo la vida de este isleño afincado en Brasil se cruza con una guerra familiar en la industria del calzado, en el milagro alemán de la posguerra. Los dos hermanos que habían heredado el negocio del padre y se llevaban mal. Adidas se había adelantado en la apuesta por calzar a deportistas destacados ya desde los Juegos Olímpicos de 1936 y cuando el marketing no se había inventado. Puma era literalmente un hermano pequeño que quería abrirse hueco. Ambas marcas habían alcanzado un acuerdo tácito de no disputarse el fichaje de estrellas del fútbol. Pero de repente, en el Mundial del 70, este canario desconocido, que era capaz de convencerte de lo posible y lo imposible, que entraba a los vestuarios de la selección de Brasil, con su bonhomía y su capacidad para ganarse la confianza, llega un día y ficha a Pelé para Puma. Era el mejor jugador del mundo.

«Años después de fichar a Pelé para Puma lo logra con Maradona, que empezó cobrando 100 dólares mensuales»

Entonces ocurre el mítico ‘minuto de oro’ de Pelé en los cuartos de final del Mundial del 70 de México, en el Brasil-Perú.

Ese momento, cuando Pelé, justo antes de comenzar el partido, se agacha para atarse unas botas Puma King, es el culmen de Hans Henningsen y obviamente del documental. Ese instante, esas imágenes de televisión con un primer plano de Pelé atándose las botas Puma, cambia la historia del fútbol. Inventa el marketing deportivo. La idea había sido de Hans.

Aunque sea canario, es una historia universal.

Hans es universal. Y su familia es universal: una parte en Tenerife, otra en Brasil, otra en Alemania… Tanto la rama tinerfeña como la brasileña han sido decisivas para que esta película haya salido adelante. Y fueron decisivas para la gestación del personaje. Hans no habría sido la persona fascinante que fue sin aquella infancia en Tenerife en el seno de una familia liberal, formada, que le dio opción cuando era joven de irse muy lejos.

Si ya ‘O rei’ Pelé habría bastado, luego vino otro de los dioses del fútbol: Maradona.

Antes estuvo César Luis Menotti, el seleccionador de la Argentina del 78 que ganó el Mundial en su propio país. ¿Sabe quién era la mano derecha de Menotti? Hans Henningsen. Entraba al vestuario de aquella selección como uno más. Maradona no fue a aquel histórico Mundial pese a que ya, con solo 17 años, se le consideraba una estrella. Hans lo ficha para Puma un año después. No sabe la emoción que sentí cuando tuve en mis manos el primer contrato de Maradona con Puma. Eran 100 dólares mensuales, que ya era una barbaridad pues no dejaba de ser un juvenil que jugaba en el Argentinos Juniors. Ahí también estaba Hans.

¿Cree que fue premeditado que no dejara apenas rastros en las hemerotecas de una vida fascinante?

No creo que tuviera un afán por estar en el primer plano. No lo necesitaba. En su época no había redes sociales; era todo diferente. De hecho, apenas se conservan vídeos de él, aunque sí muchas fotos. Era aquel señor alto, repeinado para atrás, adusto, que imponía confianza y respeto, y que aparecía con las principales estrellas del fútbol.

«Puma terminó dejándolo de lado pero él volvió a ser en sus últimos años lo que era: periodista»

Luego estaba el ‘Hans personaje’, casi tan fascinante como el ‘Hans amigo de las estrellas’.

En el documental, de hecho, intentamos adentrarnos en la psicología del personaje. Por eso creo que la película atrapa a todo el mundo, no solo a los aficionados al deporte. Puede caer mejor o peor pero los espectadores van a querer conocerlo. Quien mejor lo define es Cherquis Bialo, uno de los grandes periodistas de Argentina que murió hace un mes. Dijo que si él fuera Mbappe, Messi o cualquiera de las estrellas actuales del fútbol, iría a la tumba de Hans y le pondría flores. Todos ellos le deben mucho a Hans Henningsen porque gracias a él ganan lo que ganan con el marketing de su imagen.

Su última época fue muy ingrata. Cuando Puma prescinde de él, se va aislando hasta terminar en el ostracismo.

Ahí vimos en realidad la dignidad que siempre tuvo Hans. En varias cartas les recuerda a los dirigentes de Puma que prescindieron de él lo importante que había sido para la marca. Pero lo dejaron de lado. De todas maneras, Hans Henningsen volvió en sus últimos años a ser lo que era: periodista.

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