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La pobreza infantil rompe con el estereotipo en Canarias: la mayoría de los niños vulnerables vive en hogares con ingresos y más de un progenitor

Tres de cada cuatro menores en riesgo de exclusión social crecen en familias con hasta dos personas con empleo

Reparto de alimentos en Santa Cruz.

Reparto de alimentos en Santa Cruz.

Santa Cruz de Tenerife

Ni menores migrantes ni familias monoparentales sin empleo. La pobreza infantil en Canarias rompe con el estereotipo habitual y afecta, en su mayoría, a niños que viven en hogares con ingresos y más de un progenitor. Además, casi la mitad de los menores que se encuentran en esta situación es de origen local.

Así lo expuso esta mañana la doctora en Política Social Alba Lanau durante la comisión de Pobreza Infantil en el Parlamento de Canarias. La experta dio a conocer datos como que el 69% de los menores en situación de pobreza vive en hogares con dos progenitores, frente al 19% que proviene de familias con un padre o madre soltera, o que el 47% cuenta con nacionalidad española. Aunque lo más llamativo fue, quizás, que la mayoría de estos niños reside en hogares donde sí hay ingresos.

De hecho, tres de cada cuatro niños en situación de pobreza en las Islas proceden de familias con hasta dos personas ocupadas —un 52% con un solo miembro activo y un 23% con dos—. O lo que es lo mismo, hasta dos entradas de dinero. A nivel nacional, esta tendencia es aún más notable, ya que el 80% de los menores en situación de pobreza vive en hogares con hasta tres personas trabajando.

No existe un perfil concreto

Lanau insistió en que, aunque la pobreza no se concentra en un grupo concreto de la población, el estereotipo que asocia la exclusión social a menores migrantes que viven con madres desempleadas es un tópico alejado de la realidad. "No existe un único perfil de pobreza, a veces pensamos que solo afecta a madres solteras o colectivos migrantes y es evidente que estos grupos tienen mayor riesgo de ser vulnerables, pero se trata de una situación exclusiva en ellos", señaló.

Durante su intervención, la doctora también aludió a la "disonancia" que se produce en torno a las cifras de exclusión. "Hay personas que comentan que si la pobreza infantil en España alcanzase datos elevados la gente estaría en las calles", mencionó. Y en este contexto aclaró que la pobreza va más allá la escasez de dinero para la alimentación. "También abarca aquellos obstáculos que nos impiden ser miembros de pleno derecho de la sociedad como, por ejemplo, cuando un niño no puede celebrar su cumpleaños o participar en actividades extraescolares y de ocio", apuntó. Ya que aunque no se trata de necesidades básicas sí son aspectos que intervienen en el desarrollo del menor.

Los umbrales de pobreza

Desde el punto de vista técnico, Lanau hizo referencia a los umbrales que se usan en la Unión Europea — y también en Canarias— para determinar la pobreza. Mientras que las personas que viven en hogares con ingresos inferiores al 60% de la mediana de los ingresos nacionales se encuentran en una situación de pobreza, los que se encuentran por debajo del 40% están en pobreza severa. Y se categoriza como absoluta cuando esa unidad familiar es incapaz de cubrir necesidades básicas como la vivienda o la alimentación. "Estos umbrales son un poco teóricos, pero hay familias que pese a tener ingresos anuales de 20.000 euros y cubrir sus necesidades básicas se encuentran en situación de pobreza porque no pueden permitirse un café fuera de casa o acudir al dentista", ejemplificó.

Según datos del Instituto Canario de Estadística (Istac) — y citados por la experta como referencia—, el 50% de las familias con menores a cargo en las Islas no puede afrontar un imprevisto de 900 euros. Un 14,5% se retrasa en los gastos de la vivienda y el 8% apenas puede permitirse una comida con proteína cada dos días. "Los niños son ya más pobres que otros grupos sociales como, por ejemplo, las personas mayores, que históricamente eran quienes más dificultades presentaban para llegar a fin de mes", detalló. Aunque admitió que esa situación ha mejorado bastante gracias al sistema de pensiones.

En la misma línea, la experta también apuntó que Canarias ha mejorado mucho en términos de pobreza. "Los ratios de pobreza monetaria han bajado bastante en los últimos dos años, es verdad que se encuentran un poco por encima de la media española, pero es una buena noticia", apuntó.

Soluciones

Sin embargo, la situación aún no es la ideal. Para revertir la situación actual, Lanau propuso acortar los periodos de cómputo de las ayudas que se otorgan y compatibilizar las prestaciones con el empleo. "Hemos visto que las familias que están en esta situación son trabajadoras, pero en gran parte se mantienen ocupadas con empleos irregulares, es decir, que entran y salen del mercado laboral constantemente", contó. En este sentido, pidió que cuando uno de los progenitores se queda temporalmente sin trabajo debe poder acceder a la renta. "Y en el momento en que vuelve a incorporarse, esa ayuda debería suspenderse, para que si pierde el empleo dos meses después no asuma el riesgo de quedarse sin ingresos para sus hijos”, añadió.

También solicitó que las ayudas de vivienda y renta ciudadana sean compatibles entre sí. "Es un problema que ya tuvimos en Cataluña, su comunidad de origen, y mucha gente fue penalizada por haber cobrado dos prestaciones que en realidad deberían de ser combinables", indicó. Asimismo, hizo especial hincapié en la necesidad de simplificar los trámites burocráticos para que las familias no "caigan por el camino". "En la medida de lo posible hay que unificar las ayudas para que un hogar no tenga que solicitar ocho prestaciones de diferentes corporaciones", señaló.

Por último, sugirió la puesta en marcha de una evaluación de las políticas de intervención actuales para conocer su eficacia y cuantificar su impacto. "Bastaría con dos elementos clave, una base de datos de antes y después de la intervención y dos grupos que sirvan de comparación", concluyó.

Aldeas infantiles

Durante la comisión también intervino el director territorial de Aldeas Infantiles en Canarias, Juan Vicente González, que advirtió de la situación en la que se encuentran muchos jóvenes cuando cumplen los 18 años y salen del sistema de protección. "Son un grupo invisible y, en realidad, enfrentan una doble vulnerabilidad", señaló.

Y añadió que, en este colectivo, la pobreza no termina "mágicamente" cuando cumplen la mayoría de edad. Para mejorar la situación, González catalogó de necesario que las instituciones consoliden redes de apoyo estables que garanticen vivienda, educación y apoyo emocional.

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