Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Canarias registra 17 casos confirmados de acoso escolar en lo que va de curso

El servicio específico ha sido activado en 93 ocasiones desde el inicio del curso, aún sin cerrar, según datos de la Consejería de Educación, que sitúa la mayor incidencia en los primeros cursos de la ESO

Alumnos a la salida del colegio.

Alumnos a la salida del colegio. / LUIS TEJIDO

María Alfonso Rodríguez

María Alfonso Rodríguez

Las Palmas de Gran Canaria

El número de casos de acoso escolar en Canarias mantiene una tendencia descendente en los últimos cursos, según los datos de la Consejería de Educación. Así lo asegura el viceconsejero, José Manuel Cabrera, que subraya que tanto la activación de protocolos como los casos confirmados han ido reduciéndose progresivamente.

En lo que va de curso, aún sin cerrar, el servicio externo de acoso escolar «ha sido activado en 93 ocasiones y se han confirmado 17 casos», explica Cabrera. Una cifra que, previsiblemente, quedará por debajo de la del curso pasado, cuando se registraron 186 activaciones y 34 casos confirmados.

Datos aún provisionales

La evolución refleja una bajada sostenida en los últimos años. En el curso 2023-2024 se activaron 204 protocolos con 29 casos confirmados, mientras que en el 2022-2023 fueron 343 activaciones y 36 casos. «Son datos que van en una tendencia descendente», insiste el viceconsejero de Educación.

El grueso de las intervenciones se concentra en la educación secundaria obligatoria, especialmente en primero y segundo de la ESO, donde se detecta el mayor número de situaciones.

Donde detectan más casos

Más allá de las cifras, el sistema educativo cuenta con un protocolo específico que marca cómo actuar ante cualquier sospecha. La clave, según Cabrera, está en la detección temprana. «La primera de las cuestiones, y que es casi la más importante, es la de la detección», señala.

Cuando se identifica un posible caso, el primer paso es escuchar al alumno afectado. «Se entrevista a ese alumno para que nos cuente si tiene algún problema», explica. Paralelamente, se recaba información del entorno, incluyendo al resto del alumnado, para confirmar indicios sin señalar directamente a nadie.

Cómo se activa el protocolo

Desde ese momento se activan medidas de protección. La intervención debe ser inmediata y se basa en indicadores como el hostigamiento psicológico, amenazas, aislamiento, agresiones físicas o verbales, ciberacoso o daños materiales. El proceso incluye también la comunicación a las familias y el seguimiento continuo. «Se hace un seguimiento de la situación diariamente», añade Cabrera. Si se confirma el acoso, se abre un expediente disciplinario que puede derivar en la expulsión de los responsables.

En paralelo, la Consejería ha reforzado los recursos humanos en los centros. Cabrera destaca que se han incorporado «más de 160 orientadores» y que se sumarán psicólogos a los equipos de orientación. «Entendemos que los recursos se han ido aumentando en los últimos cursos y de ahí que también veamos que se disminuye el número de activaciones», afirma.

Aun así, el principal desafío sigue siendo detectar los casos ocultos. Para ello, se trabaja en la prevención a través de tutorías y en la concienciación del alumnado. «Ante cualquier indicio, tienen que ponerlo en conocimiento para que se actúe», recalca. «El acoso escolar sigue existiendo, hay que detectarlo y pararlo cuanto antes», resume Cabrera, quien insiste en que todos los casos deben investigarse, incluso en un contexto de descenso.

Cautela con las comparaciones

Además, la Consejería trabaja en nuevas herramientas de prevención, como la incorporación de la figura del agente tutor, un policía local especializado en menores que puede intervenir en situaciones complejas, especialmente fuera del entorno escolar. Actualmente, funciona en municipios como Arrecife, La Orotava e Ingenio, con la intención de extenderlo a más territorios.

«Son casos muy complejos, pero nos preocupan mucho», concluye el viceconsejero, que defiende la necesidad de seguir reforzando recursos y mantener la vigilancia para actuar «ante cualquier señal que se produzca en los centros educativos».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents