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La nueva norma de los ascensores que puede traer derramas a miles de comunidades

El Real Decreto 355/2024 actualiza las exigencias de seguridad, accesibilidad e inspección de los ascensores en España y obligará a muchas comunidades de propietarios a revisar sus instalaciones.

Una persona en el ascensor.

Una persona en el ascensor.

Las Palmas de Gran Canaria

Los usamos todos los días casi sin darnos cuenta. Subimos, bajamos, pulsamos un botón y seguimos con nuestra rutina. Los ascensores forman parte de la vida cotidiana en viviendas, hospitales, oficinas, centros comerciales y edificios públicos. Solo nos acordamos de ellos cuando se averían, cuando tardan demasiado o cuando aparece una nota en el portal anunciando una revisión.

Sin embargo, detrás de ese gesto tan automático hay un sistema técnico complejo que debe cumplir unas condiciones de seguridad muy concretas. Y ahora, esas condiciones cambian. La entrada en vigor del Real Decreto 355/2024 supone una actualización importante de la normativa que regula los ascensores en España y tendrá consecuencias directas para muchas comunidades de propietarios.

La norma, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), adapta la legislación española a los estándares europeos y busca modernizar un parque de ascensores que, en buena parte, lleva décadas funcionando.

Un país que vive en ascensor

España es uno de los países con más ascensores por habitante del mundo. Según la Federación Empresarial Española de Ascensores (FEEDA), hay más de un millón de ascensores instalados en el país. Muchos de ellos superan ya los 20 años de antigüedad.

Ese dato ayuda a entender por qué esta nueva normativa puede tener tanto impacto. No se trata solo de instalar ascensores nuevos con mejores prestaciones, sino de revisar y adaptar muchos de los que ya están en funcionamiento.

El ascensor de Las Rehoyas vuelve a estar operativo.

El ascensor de Las Rehoyas vuelve a estar operativo. / Ayuntamiento LPGC

Aunque el ascensor es considerado uno de los medios de transporte más seguros, el paso del tiempo también afecta a sus componentes. Puertas, sistemas de frenado, dispositivos de comunicación, nivelación o mecanismos de parada necesitan revisiones y, en algunos casos, mejoras para responder a los estándares actuales.

La Asociación Española de Normalización (UNE) lleva tiempo destacando la importancia de las inspecciones periódicas y de la modernización tecnológica para reducir incidencias. El nuevo decreto va precisamente en esa dirección.

Qué cambia con el Real Decreto 355/2024

El Real Decreto 355/2024 introduce nuevas exigencias técnicas y refuerza otras que ya estaban presentes en la normativa europea, como la Directiva 2014/33/UE. El objetivo es claro: mejorar la seguridad, la accesibilidad y el control de los ascensores existentes.

Entre las principales novedades se encuentran la incorporación de sistemas de comunicación bidireccional en cabina, que permiten contactar con el exterior en caso de emergencia, y la mejora de los dispositivos de nivelación para evitar tropiezos al entrar o salir.

También se exige una mayor precisión en la parada del ascensor, una medida especialmente importante para personas mayores, usuarios con movilidad reducida o quienes utilizan silla de ruedas. Además, la norma impulsa nuevas adaptaciones para mejorar la accesibilidad universal.

En la práctica, esto significa que muchas comunidades deberán revisar si su ascensor cumple con las nuevas condiciones y, si no es así, planificar las obras o sustituciones necesarias.

Inspecciones más exigentes

Uno de los puntos más relevantes del decreto es el refuerzo de las inspecciones periódicas obligatorias. Estas revisiones deberán ser realizadas por organismos de control autorizados y servirán para detectar posibles deficiencias.

Cuando se localicen fallos o elementos que no cumplan la normativa, las comunidades tendrán que corregirlos en el plazo que corresponda. Es decir, la inspección no será solo un trámite: puede convertirse en el punto de partida de una modernización obligatoria.

Imagen del ascensor del centro de salud con el cartel de averiado. | LP / DLP

Imagen del ascensor del centro de salud con el cartel de averiado. / | LP / DLP

Según el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, estas revisiones son esenciales para garantizar la seguridad de los usuarios. Aunque no existen cifras alarmantes, los informes técnicos señalan que buena parte de las incidencias se producen en equipos antiguos que no han sido actualizados.

Derramas en comunidades de vecinos

La parte que más preocupa a muchos propietarios es la económica. Adaptar un ascensor antiguo a las nuevas exigencias puede requerir obras, sustitución de piezas o instalación de nuevos sistemas de seguridad.

En muchos casos, eso se traducirá en una derrama en la comunidad de vecinos. El coste dependerá del estado del ascensor, de su antigüedad, del tipo de edificio y del número de mejoras necesarias.

Las estimaciones del sector recogidas por FEEDA apuntan a que las adaptaciones pueden ir desde unos pocos miles de euros hasta cantidades más elevadas cuando sea necesaria una modernización integral.

Instalación de ascensores para vecinos de La Paterna

La Provincia

Aun así, las empresas especializadas insisten en que estas actuaciones no deben verse únicamente como un gasto. Mejorar el ascensor también incrementa la seguridad, reduce averías, evita problemas legales y puede aumentar el valor del inmueble.

Seguridad o coste: el debate entre vecinos

La nueva normativa abre un debate habitual en muchas comunidades: cuánto cuesta adaptarse y qué ocurre si no se hace. Los expertos del sector coinciden en que la inversión es especialmente necesaria en edificios antiguos, donde los ascensores pueden funcionar correctamente, pero no cumplir ya con los estándares actuales.

La seguridad en ascensores no solo protege a quienes los utilizan a diario. También evita responsabilidades para las comunidades de propietarios. En caso de accidente, no cumplir con la normativa vigente puede derivar en sanciones o incluso en problemas judiciales.

Además, la modernización también está vinculada a la eficiencia energética y a la sostenibilidad. Organismos como la European Lift Association (ELA) defienden que renovar los ascensores ayuda a mejorar su rendimiento y a reducir consumos.

Más accesibilidad para todos

Otro de los grandes objetivos del Real Decreto 355/2024 es avanzar en la accesibilidad. Un ascensor no debe ser solo seguro, sino también fácil de utilizar para cualquier persona.

Por eso, la norma contempla mejoras relacionadas con la señalización, la precisión de parada, los botones accesibles y la comunicación en caso de emergencia. Son medidas pensadas especialmente para personas con discapacidad, personas mayores o usuarios con movilidad reducida.

Estas exigencias están alineadas con la legislación española sobre accesibilidad, como la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad, y responden a una realidad evidente: en muchos edificios, el ascensor es la diferencia entre poder salir de casa con normalidad o depender de otras personas.

La aplicación del decreto será progresiva. No todas las comunidades tendrán que hacer las adaptaciones de manera inmediata, pero sí deberán estar atentas a los plazos y a los resultados de las inspecciones.

En este proceso tendrán un papel clave los administradores de fincas y las empresas de mantenimiento. Ellos deberán informar a los vecinos, explicar qué mejoras son obligatorias y coordinar los trabajos necesarios.

Lo recomendable es no esperar al último momento. Revisar el estado del ascensor con tiempo permite planificar mejor los gastos, comparar presupuestos y evitar decisiones precipitadas.

Qué pueden hacer las comunidades

Ante la entrada en vigor de la nueva normativa, las comunidades de propietarios deberían empezar por solicitar una revisión técnica del ascensor. Ese informe permitirá saber en qué estado se encuentra la instalación y qué actuaciones pueden ser necesarias.

También conviene pedir varios presupuestos, valorar las prioridades y planificar posibles derramas con antelación. No todas las mejoras tendrán el mismo nivel de urgencia, pero las relacionadas con la seguridad deberán ocupar siempre el primer lugar.

El asesoramiento profesional será clave para evitar costes innecesarios y para distinguir entre lo obligatorio, lo recomendable y lo que puede aplazarse.

La nueva normativa puede generar inquietud, sobre todo por el impacto económico que tendrá en muchas comunidades. Sin embargo, el objetivo de fondo es claro: garantizar que los ascensores sean más seguros, más accesibles y más eficientes.

El Real Decreto 355/2024 marca un cambio importante en la regulación del sector en España. Para muchos edificios supondrá revisar una instalación que lleva años funcionando sin grandes cambios. Para los vecinos, puede significar una derrama. Pero también una mejora en seguridad, comodidad y calidad de vida.

Porque el ascensor, aunque muchas veces pase desapercibido, es mucho más que una máquina del portal. Es una pieza básica de la movilidad diaria. Y cuando funciona bien, segura y sin barreras, mejora la vida de todos.

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