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María Rosa Suárez, directora de la Agencia Canaria de Calidad Universitaria y Evaluación Educativa: "La Formación Profesional es un salvavidas para reengancharse a los estudios"

La institución dependiente de la Consejería de Educación, única en España en abarcar todos los niveles educativos, se centra en generar datos sobre las políticas y estrategias desarrolladas en la educación para ser tratados y utilizados en la toma de decisiones, tanto a nivel de Gobierno como en el día a día de los centros

María Rosa Suárez responde una pregunta durante la entrevista.

María Rosa Suárez responde una pregunta durante la entrevista. / LP/DLP

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Daniel Valle

Daniel Valle

Las Palmas de Gran Canaria

¿Qué papel tiene la Agencia de Calidad Universitaria y Evaluación Educativa?

Generamos datos que permitan a los centros y las instituciones públicas obtener información de cómo están funcionando las políticas y estrategias aplicadas para que puedan tomar decisiones informadas, tanto a nivel de Gobierno como en el día a día operativo de los centros educativos.

Es la única en España que llega a todos los niveles educativos, ¿verdad?

Exactamente. Lo que nos diferencia es que en Canarias vamos más allá de la educación universitaria, que es en lo que se centran el resto de Comunidades Autónomas. Aquí la evaluación es completa y nos permite adquirir y acceder a muchísimos más datos para tener una visión panorámica del conjunto del sistema educativo. A la hora de afrontar un problema, podemos ver su trazabilidad para actuar desde la raíz.

¿Cuál es la problemática más preocupante con la que se han encontrado?

Creo que, ya no sólo en Canarias, sino también en otras Comunidades Autónomas, es el tema del abandono escolar. Es una problemática general sobre las que estamos tomando medidas, pero es difícil de abordar, debido a que es una cuestión multicausal. También hay otras cuestiones, como los niveles de competencia matemática y lingüística, que analizamos desde la agencia para proponer mejoras al respecto.

¿Y cuál es la otra cara de la moneda, los indicadores más positivos?

Uno de los indicadores más importantes de Canarias está relacionado con la calidad docente. Creo que es algo que hay que poner en valor: el informe Talis, la mayor encuesta internacional sobre las condiciones laborales y de aprendizaje enfocado al ámbito del profesorado, nos da una imagen de nuestros profesionales muy buena. También destacaría la participación de las familias, tanto en los centros como en la educación de sus hijos.

Retomando el asunto del abandono escolar, Canarias tiene el segundo mayor porcentaje a nivel nacional. ¿Qué está fallando?

Hay que hacer un estudio profundo al respecto. Hemos iniciado un análisis con una doctora de la Universidad de La Laguna para conocer en profundidad la realidad. A día de hoy, es bastante difícil determinar la causa. Algo que sí hemos observado es que, fundamentalmente entre las edades comprendidas entre los 18 y 24 años, cuando incrementa la demanda laboral en sectores como el de los servicios, en el que las empresas no exigen una profesionalización, aumenta el abandono escolar. Puede ser esa una de las causas, pero hay que analizar el resto. Espero que consigamos tener el informe a mediados de verano para poder hablar con un mayor criterio de la realidad canaria.

¿La apuesta de la Consejería de Educación por la Formación Profesional sigue esa línea de buscar profesionalizar las empresas?

Es un factor clave, y la colaboración entre los sectores público y privado es fundamental en ese aspecto. Con la llegada de la Formación Profesional (FP) dual, en la que el alumno alterna su formación teórica en el centro educativo con la práctica laboral, el estudiante pasa muchísimo más tiempo en la empresa. A diferencia de la FP anterior, en la que pasaba uno o dos meses, ahora se forma a la par en dos ámbitos: el académico y el profesional. Esto genera un doble beneficio. Por un lado, el alumno puede conocer si la elección que ha hecho en cuánto su formación es la adecuada, y por el otro, a la empresa le permite saber si esa persona tiene el perfil que necesita contratar y le forma en esa dirección, aumentando la empleabilidad. Esta modalidad tiene una vinculación directa con el tejido empresarial que nos va a permitir mejorar nuestros datos.

¿Se sigue concibiendo la FP como una segunda opción respecto a Bachillerato?

Creo que la concepción ha cambiado bastante. La gente empieza a valorar muchísimo más la Formación Profesional. Es una manera muy interesante de llegar a determinadas carreras con un bagaje práctico previo que, en la universidad, no se produce al mismo nivel. Combina perfectamente la parte más práctica de la FP con la teórica del ámbito universitario. Son muchas las personas que terminan su Formación Profesional y saltan a una carrera.

En la actualidad, parece más un recorrido que elegir una u otra, como se hacía antes.

Exacto. Se debe dejar de concebir la Formación Profesional como el espacio al que acuden los que no quieren estudiar demasiado. Puede ser, incluso, el salvavidas de mucha gente que, en un determinado momento, quiso abandonar su formación. Cada vez es más frecuente el perfil de estudiante que se reengancha a los estudios con un ciclo básico, pasa al medio, luego al superior, y así hasta terminar accediendo a la universidad. Lo más importante, al final, es que se formen, y la FP es un camino que tiene, además, una inserción más rápida que la universitaria.

La falta de orientación es una de las cuestiones por las que se queja el alumnado.

Es un factor sobre el que estamos trabajando en la agencia. Elaboramos unas encuestas iniciales para los centros al inicio del curso para ver quiénes están cursando su primera, segunda o tercera opción. Trabajamos esa información y la remitimos, no sólo a la Consejería de Educación, sino a los orientadores, para que puedan plantear en cada centro actuaciones para mejorar su trabajo. También buscamos reforzar la orientación desde edades más tempranas, para que tengan las cosas más claras cuando tengan que seleccionar sus estudios, porque muchos entran en una formación porque les han dicho que funcionan bien, no por vocación. Eso nos permitirá reducir el abandono escolar.

Y en lo que respecta al ámbito universitario, ¿qué arrojan los datos respecto a la calidad de las instituciones del Archipiélago?

Que son de mucho nivel. En la agencia, por ejemplo, realizamos la verificación de los títulos de nueva implantación con el objetivo de garantizar su calidad y los derechos del alumnado. Cuando una universidad decide implementar un título, debe obtener una verificación del Ministerio de Educación. La agencia lleva ese proceso: garantizamos que no solamente cumplan la normativa, sino que cumplan los requisitos de calidad establecidos por los Criterios y Directrices para la Garantía de Calidad en el Espacio Europeo de Educación Superior (ESG). En ese sentido, hay que dar tranquilidad al ciudadano: tanto las universidades públicas como las privadas cumplen todos los estándares de calidad, porque nosotros nos encargamos de hacer esa verificación y llevar ese control.

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