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Canarias registra una alta hipertemporalidad: tres de cada diez contratos duraron menos de un mes

Tres de cada diez nuevos contratos en abril en Canarias tuvieron una duración inferior a un mes, pese a la reforma laboral de 2022

Una camarera atiende una mesa en una terraza.

Una camarera atiende una mesa en una terraza. / Europa Press

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Santa Cruz de Tenerife

La hipertemporalidad sigue siendo una constante en el mercado laboral canario. Pasar de un contrato a otro, en periodos casi tan cortos que no existe prácticamente tiempo para la adaptación al nuevo trabajo, antes de que se tenga que empezar a buscar el siguiente es una realidad que atraviesa a muchísimos trabajadores en el Archipiélago. Tanto es así, que tres de cada diez nuevos contratos que se formalizaron el pasado mes de abril en las Islas tuvieron una duración inferior a un mes. O lo que es lo mismo, 16.066 de las 51.023 nuevas relaciones laborales que se suscribieron en el cuarto mes del año duraron menos de treinta días.

La reforma laboral –que entró en vigor en 2022– tenía entre sus principales objetivos reducir la temporalidad del mercado laboral español. Y aunque no se puede negar que ha logrado incrementar el número de contratos indefinidos –reduciendo al mínimo las posibilidades en las que se puede optar por un contrato de duración determinada–, lo cierto es que no ha conseguido acabar con buena parte de la hipertemporalidad que todavía existe en el Archipiélago. De esta manera, la mayoría de las contrataciones que se realizaron en la región en el mes de abril –que no eran contratos indefinidos– estuvieron vinculadas a vacantes en las que el empleado permaneció menos de un mes. Ya que los contratos que no superaron los 30 días supusieron el 56% del total de las contrataciones temporales.

La reforma laboral sí que ha conseguido rebajar el porcentaje que representan los contratos más cortos respecto del total de contrataciones. En abril 2019 –el primer año de normalidad económica antes de que se aprobara la reforma laboral, ya que tanto en 2020 como en 2021 el mercado estuvo sujeto a la parálisis provocada por el covid– el 36% de las contrataciones que se produjeron en el Archipiélago –tanto temporales como indefinidas– fueron de menos de 30 días. Este año el porcentaje se ha reducido hasta el 31%. Pero lo que sí que no ha podido evitar la reforma laboral es que este tipo de hipertemporalidad sea ahora más común entre quienes firman contratos temporales. Si en 2019 las relaciones laborales temporales que duraban menos de un mes representaban un 38% del total, en la actualidad el porcentaje ha escalado hasta suponer más de la mitad.

Reforma laboral

Las razones son claras, mientras antes de la reforma laboral los empleadores tenían más posibilidades para ocupar vacantes de forma temporal, en la actualidad estas posibilidades se ven más limitadas. La ley, impulsada por el Ministerio de Trabajo que comanda Yolanda Díaz, puso fin al antiguo contrato por obra y servicio. Y también restringió los acuerdos de duración determinada a los casos en los que estos estuvieran justificados, por la sustitución de otro trabajador o por necesidades de producción. El no poder recurrir a fórmulas que antes sí estaban disponibles provoca que este tipo de contratos tengan ahora un mayor peso sobre el total.

Aunque los sindicatos interpretan que esta tendencia no tiene por qué ser negativa y argumentan que los antiguos contratos temporales de mayor duración habrían pasado a engrosar a los indefinidos. Con lo que, al reducir el total de los contratos temporales, aquellos de menos duración, que se emplean, precisamente, para cubrir imprevistos de demanda o de producción, habrían ganado en importancia en este segmento.

Y esto, a pesar, de que estos contratos conllevan una penalización para las empresas. Una penalización que fue introducida, precisamente, por la reforma laboral de 2022 para, de nuevo, tratar de desincentivarlas. De manera que las empresas que realicen contrataciones por menos de 30 días, tienen que pagar una cotización adicional de 32,6 euros. Una cantidad que se actualiza con las subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Pero, al menos en Canarias, las contrataciones de menos de un mes de duración no son igual de habituales en todos los tipos de contrataciones no indefinidas. Son bastante mayoritarios en los que se suscriban por necesidades de la producción y en abril representaron 12.886 de los 17.269 que se firmaron. También en los que se formalizan a través de fondos europeos. En el cuarto mes del año se registraron un total de 52 de los que 33 duraron menos de un mes. También son abrumadoramente mayoritarios –representando más de un 90% del total– en los que formalizan los artistas y personal técnico o auxiliares. Pero, quizás por las condiciones mismas del empleo, son nulos en aquellos que están vinculados a políticas activas de empleo, para los contratos de relevo o para los que vienen a cubrir jubilaciones parciales.

La situación a nivel nacional no dista mucho de lo que ocurre en Canarias. El año pasado, uno de cada tres nuevos contratos que se firmaron duró menos de un mes. Siendo un 21% inferior a una semana. En abril de 2026 la situación poco había cambiado. Un 35% respecto del total de nuevas contrataciones del conjunto del país no se extendió más de treinta días, mientras que en un 22% de quienes ocuparon un nuevo puesto lo hicieron durante menos de una semana.

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