Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Consecuencias políticas de la crisis del hantavirus

El presidente de Canarias avisa a Pedro Sánchez y al ministro Torres: "La afrenta y las mentiras no las olvidaré"

Fernando Clavijo acusa al Gobierno de España de engañar de forma deliberada y dinamitar la lealtad institucional en plena crisis humanitaria

Clavijo acusa al Gobierno de ocultar información y Moncloa lo niega

Agencia ATLAS

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Salvador Lachica

Salvador Lachica

Santa Cruz de Tenerife

La crisis sanitaria del MV Hondius no es solo un operativo internacional de emergencia, también se convirtió desde hace una semana en un conflicto institucional entre los gobiernos de España y Canarias y, desde este martes, escaló hasta agrietar las relaciones políticas entre CC y el PSOE, pese a que unos y otros se necesitan tanto en la aritmética en el Congreso como para sacar adelante asuntos vitales para el Archipiélago que están en plenas negociaciones.

Las palabras en el Parlamento del presidente Fernando Clavijo –que también es el líder de CC–, con un claro "disgusto personal" incluido, dirigidas de forma directa al ministro y expresidente Ángel Víctor Torres –a la sazón máximo dirigente de los socialistas canarios–no dejan lugar a dudas de la gran grieta abierta en los cimientos de los puentes de entendimiento entre las dos formaciones: "Es sorprendente que una persona que ha representado a Canarias, que ha sido presidente de esta tierra y con la que he mantenido una actitud responsable y constructiva, tanto desde la presidencia como desde la oposición, especialmente durante la pandemia, haya ocultado una información. Esa afrenta no la olvidaré".

Clavijo, que fue aplaudido por la bancada nacionalista al entrar al hemiciclo –no así por sus socios del PP–, puso desde el primer momento las cartas sobre la mesa al acusar al Gobierno que preside Pedro Sánchez de ocultar al Ejecutivo regional información sanitaria relevante sobre los pasajeros del buque antes de su llegada a Granadilla y, en especial, sobre un ciudadano de Estados Unidos que había dado positivo en el test que se realizó en Cabo Verde y que fue aislado y evacuado al margen del resto de los pasajeros.

El presidente Pedro Sánchez durante la rueda de prensa en Moncloa.

El presidente Pedro Sánchez durante la rueda de prensa en Moncloa. / Chema Moya / Efe

Sánchez evita confrontar con Clavijo

No obstante, el aumento de los decibelios dialécticos de Clavijo contrasta con el hecho de que Sánchez evitó convertir al jefe del Ejecutivo canario en adversario directo y optó, en la rueda de prensa celebrada en Moncloa junto al director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Gebreyesus, preservar el canal institucional con Canarias.

Preguntado dos veces sobre si volverá a hablar con Clavijo del malestar expresado por el jefe del Ejecutivo regional en el Parlamento, Sánchez mantuvo el tono conciliador: "Estamos encantados de seguir hablando, conversar y dialogar con una institución tan importante como el Gobierno de Canarias".

Una actitud que contrasta con la dureza que sí exhibió el presidente respecto a la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, a la que acusó en esa misma rueda de prensa, a preguntas de los periodistas, de ser "profesional en crear problemas y en confrontar, no solamente en nuestro país, sino como hemos visto durante estos días también fuera de nuestro país, en este caso en México".

El inquilino de Moncloa evita, por dos veces, confrontar con el jefe del Ejecutivo del Archipiélago

Frente a Ayuso, confrontación abierta; frente a Clavijo, distancia calculada y lenguaje institucional, pues deja en manos de los ministros de Política Territorial y de Sanidad las respuestas más contundentes a Clavijo, que en paralelo a la comparecencia de Sánchez insistió en la Cámara regional que asistía a "un día triste para Canarias y para la democracia" porque "se ocultaron datos de forma deliberada" por parte de los ministerios implicados y no llegaron por los cauces de coordinación institucional, sino que se conocieron después por declaraciones públicas de responsables sanitarios estatales.

"Gracias al trabajo de los medios de comunicación hemos sabido que nos han mentido porque el Estado sabía que viajaba gente contagiada en el crucero y sabemos que las reservas del Gobierno de Canarias porque se podía complicar el operativo eran verdad, porque se complicó y tuvieron que atracar en el muelle", agregó.

"No ha sido gracias a la transparencia a la que estaba obligado dentro del sistema operativo y de actuación ante la emergencia como nos hemos enterado", insistió.

Los ministrs Fernando Grande-marlaska (i), Mónica García y Ángel Vítor Torres.

Los ministrs Fernando Grande-marlaska (i), Mónica García y Ángel Vítor Torres. / Chema Moya / Efe

Teoría "conspiranoide absolutamente absurda"

En ese escenario, Torres –que había sido interpelado de forma directa por Clavijo– rebatió las acusaciones presidenciales y pidió a su sucesor en la Presidencia de Canarias que se calmara y abandonara una teoría "conspiranoide" y "absolutamente absurda".

"Yo no he ocultado absolutamente nada, la ministra de Sanidad ha sido clara: teníamos un caso en Cabo Verde de un ciudadano estadounidense al que se le hizo la prueba, que sale positivo no concluyente; se le hace una segunda y sale negativo", recalcó. Además, recordó que la decisión fue adoptada por la OMS.

El ministro sostuvo que Clavijo debe admitir que se equivocó y disculparse ante la ciudadanía canaria: "Hay que ser un poquito más humilde y pedir perdón".

El ministro y líder de los socialistas canarios se defiende: "Yo no he ocultado absolutamente nada"

También rechazó que se cuestione su compromiso personal con Canarias: "No puedo aceptar que nadie me diga que yo no defiendo mi tierra. Lo he hecho siempre, lo haré hasta el final, pero lo que no puedo hacer que se conviva con la mentira".

Y, para concluir, subrayó que durante la pasada semana se mantuvieron diversas reuniones con las máximas autoridades sanitarias del Estado y de Canarias, además de 18 llamadas entre él mismo con el propio presidente Clavijo.

Por su parte, la titular de Sanidad, Mónica García, advirtió en el Senado, a preguntas de los senadores del PP, CC y ASG, que "no vamos a olvidar a quienes han intentado boicotear la operación", en clara referencia al presidente Clavijo.

Cristina Valido y Pedro Sánchez, en las negociaciones para la investidura tras las elecciones generales de 2023.

Cristina Valido y Pedro Sánchez, en las negociaciones para la investidura tras las elecciones generales de 2023. / Efe

Condenados a entenderse

Pese a la evidente tensión entre ambos gobiernos, lo cierto es que están condenados a entenderse. Sánchez porque, en la complicada aritmética parlamentaria en el Congreso, necesita amarrar el voto de la nacionalista Cristina Valido y el Archipiélago necesita encauzar hasta diez asuntos importantes para las Islas en este año que resta para concluir la legislatura.

La propia valido ya avisó hace semanas que CC se está replanteando el apoyo a Sánchez en el Congreso por los incumplimientos de Moncloa a Canarias en asuntos vitales para las Islas, y amagó con seguir la misma senda que Junts -que rompió con Sánchez y complica que el Ejecutivo pueda sacar adelante leyes y decretos- y el PNV, que ya amagó con abandonar al inquilino de Moncloa por no respetar los pactos y las relaciones institucionales con Euskadi.

En ese infernal escenario en el Congreso, el denominado ‘decreto Canarias’, la financiación autonómica, la quita de la deuda, la regla de gasto, los convenios pendientes, los fondos europeos, el Régimen Económico y Fiscal (REF), la cogestión aeroportuaria y los traspasos de competencias son elementos que, para sacarlos adelante, el Ejecutivo de Clavijo necesita tener una buena sintonía con Moncloa lejos de la crispación.

El 'decreto Canarias'

El verdadero eje está en el real decreto ley con el que el Gobierno regional pretende blindar compromisos económicos que, a su juicio, han quedado en el aire por la prórroga presupuestaria. El Ejecutivo autonómico sostiene que esas partidas están amparadas por el Estatuto de Autonomía y que son imprescindibles para sostener servicios públicos e inversiones estratégicas.

El texto que defiende Canarias incluye actuaciones para La Palma, una inversión de 204 millones de euros anuales hasta 2030 para el convenio de carreteras, 20 millones al año para obras hidráulicas y 105 millones anuales para vivienda protegida. Son cifras que explican por qué el decreto se ha convertido en una pieza política de primer orden. Para el Gobierno canario, no se trata solo de una reivindicación presupuestaria, sino de una vía para compensar la ausencia de nuevas cuentas estatales.

Madrid, sin embargo, rebaja el alcance de esa pretensión. El ministro Torres ha insistido en que los compromisos vigentes son los recogidos en la denominada agenda canaria, pactada en el marco de la investidura de Sánchez con CC hace ya 29 meses. Desde esa óptica, buena parte del contenido que Canarias quiere incorporar al decreto no formaría parte del acuerdo político original. El Ejecutivo regional discrepa y recuerda que el real decreto habría sido abordado con el propio presidente Sánchez durante su reunión con Clavijo en Lanzarote el pasado agosto.

El presidente Fernando Clavijo, de espaldas, durante la reunión con los portavoces del Parlamento para negociar el contenido del 'decreto Canarias'

El presidente Fernando Clavijo, de espaldas, durante la reunión con los portavoces del Parlamento para negociar el contenido del 'decreto Canarias' / Acfi Press

Financiación autonómica y quita de la deuda

El segundo gran frente es la financiación autonómica. El Gobierno regional sostiene que el Archipiélago sigue recibiendo menos recursos de los que le corresponderían por población y por los sobrecostes derivados de la insularidad y la condición de región ultraperiférica. Según sus cálculos, Canarias percibe en torno a 180 euros menos por habitante que la media estatal. Hacienda ha planteado una mejora de recursos que incluiría 611 millones adicionales por el sistema ordinario y unos 500 millones más a través del Fondo de Financiación Interterritorial. Pero el Ejecutivo canario considera que esa fórmula no corrige el desequilibrio: el fondo interterritorial sirve para infraestructuras, no para pagar médicos, docentes o servicios esenciales.

La quita de deuda autonómica es otro terreno de fricción. La medida, pactada por el Gobierno central con Junts, prevé para Canarias una condonación de alrededor de 2.800 millones de euros. La cifra, lejos de ser asumida como una victoria, es vista por el Ejecutivo regional como insuficiente y desequilibrada. Canarias entiende que el criterio de reparto penaliza precisamente a las comunidades que han mantenido menor endeudamiento y que, por tanto, han hecho un mayor esfuerzo de disciplina fiscal.

Flexibilizar la regla de gasto

A ello se suma la regla de gasto, una vieja reivindicación de las Islas. El Gobierno autonómico sostiene que esta norma limita su capacidad para utilizar recursos propios incluso cuando dispone de superávit. El argumento es conocido, pero políticamente sigue teniendo fuerza: Canarias afirma que no pide gastar más por irresponsabilidad, sino poder destinar sus propios fondos a servicios esenciales y a inversiones que considera urgentes.

Tras el bloque financiero aparece el capítulo competencial. El Ejecutivo canario reclama mayor capacidad de gestión sobre instrumentos del REF, especialmente la Reserva de Inversiones para Canarias y la Deducción por Inversiones. También permanece pendiente la comisión mixta de transferencias para abordar estos asuntos y otros expedientes, como la participación en la gestión aeroportuaria. El Estatuto contempla fórmulas de intervención autonómica en los aeropuertos, pero el Estado mantiene el control centralizado del sistema.

Este punto tiene una lectura política añadida. En Canarias se observa con recelo la agilidad con la que, según el Gobierno regional, se han tramitado determinados traspasos a Cataluña por su peso parlamentario en la estabilidad del Ejecutivo central.

El presidente Fernando Clavijo (i) y el portavoz socialista, Sebastián Franquis, en el patio del Parlamento en una anterior sesión plenaria.

El presidente Fernando Clavijo (i) y el portavoz socialista, Sebastián Franquis, en el patio del Parlamento en una anterior sesión plenaria. / Álex Rosa

Fondos europeos NextGen

Los fondos europeos completan el mapa de tensiones. Canarias ha solicitado ampliar el plazo de ejecución de proyectos energéticos financiados con fondos Next Generation, que concluye el 31 de agosto. El riesgo, según el Ejecutivo autonómico, es perder unos 200 millones de euros destinados a instalar alrededor de 100 megavatios de potencia renovable. La petición no es menor: afecta a la transición energética, a la dependencia exterior y a la capacidad de las Islas para cumplir objetivos climáticos en un territorio con limitaciones estructurales.

Canarias encara una pugna política de largo alcance con el Estado en la que se cruzan financiación, fiscalidad, competencias, inversiones, fondos europeos y equilibrios parlamentarios mientras Moncloa recalcula prioridades, mayorías y tiempos.

Por ese motivo, la intervención de Clavijo de este martes en el Parlamento sonó como un aldabonazo. Pese a los intentos del presidente Sánchez de no confrontar y mantener la institucionalidad con Canarias, el debate, preludio al que este miércoles se celebrará de nuevo en la Cámara regional con la participación de todas las fuerzas políticas, dejó claro que para Clavijo la confianza institucional está muy dañada: "Canarias pedía respeto, sinceridad, lealtad y dignidad pero recibió del Gobierno de España mentiras y ocultación".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents