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Quevedo no cierra la puerta a formar una familia y quiere dejar de hacer giras pronto: "No me veo haciéndolo toda la vida"

Quevedo se sincera sobre el cansancio de vivir en la carretera y el futuro que imagina lejos del ritmo de las giras.

Hijos de un Volcán, la colaboración entre Los Gofiones y Quevedo

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Adolfo Rodríguez

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Quevedo vuelve a hablar de futuro, pero no desde la grandilocuencia habitual de las estrellas que anuncian etapas, giras o conquistas internacionales. Lo hace desde un lugar mucho más cotidiano: el cansancio acumulado, la necesidad de rutina y la posibilidad de que, antes de lo que muchos imaginan, deje de vivir permanentemente en la carretera. En su paso por el podcast Creativo, de Roberto Mtz, el artista grancanario abordó el parón de 2024, la dificultad de crecer bajo el foco desde los 19 años, la diferencia entre Pedro y Quevedo como mecanismo de protección personal y su plan de dejar las giras relativamente pronto.

La reflexión no implica una retirada de la música, sino un cambio de prioridades. Quevedo no plantea desaparecer ni abandonar la composición, una faceta que en esa misma conversación aparece como una de las pocas pasiones que no le aburren. Lo que empieza a cuestionar es el modelo de vida asociado a los desplazamientos constantes, los cambios de horario y la imposibilidad de mantener una estabilidad real durante demasiado tiempo. La idea conecta con otras declaraciones recientes en las que el cantante ya había reconocido que no se ve “girando toda la vida”.

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Adolfo Rodríguez

En esa misma conversación, Quevedo no se limitó a hablar del cansancio que supone vivir entre conciertos, aeropuertos y cambios de horario. También abrió una reflexión más íntima sobre la conciliación y sobre el tipo de vida que imagina cuando la música deje de exigirle el mismo nivel de exposición. El artista aseguró que seguirá vinculado a la creación, especialmente a la composición, pero deslizó que con el paso de los años podría querer dedicar más espacio a otros proyectos personales: “Quién sabe si formar una familia”, afirmó en el podcast Creativo. La frase encaja con el tono general de su discurso: no habla de abandonar la música, sino de ordenar mejor su vida, rebajar el ritmo de las giras y recuperar una estabilidad que el éxito masivo le ha ido quitando.

El precio de una carrera acelerada

Pedro Luis Domínguez Quevedo no ha cumplido aún los 25 años, pero su carrera ya acumula etapas que para otros artistas ocupan décadas: el estallido internacional, los récords, la exposición extrema, el parón, el regreso y una nueva obra con un peso identitario muy marcado. RTVE recordaba hace unas semanas que, tras la sesión con Bizarrap y éxitos como Cayó la noche, Punto G o Columbia, el artista llegó a una retirada temporal a principios de 2024, después de una subida tan rápida como difícil de asimilar.

En esa trayectoria, el éxito no aparece únicamente como una recompensa, sino también como una tensión. Quevedo ha explicado en varias entrevistas que la fama le ha obligado a ordenar su relación con el personaje público y con su vida privada. En Creativo, el eje de la conversación pasa precisamente por esa frontera entre Pedro y Quevedo, por la madurez forzada de alguien que se hizo adulto ante millones de personas y por una forma de medir el éxito que no dependa solo de las cifras, sino de lo que todavía puede controlar.

La pregunta ya no es si Quevedo puede llenar recintos o mantenerse en las listas, sino cuánto tiempo quiere sostener ese ritmo. En La Revuelta, el artista dejó una frase que resume bien ese dilema: “De repente, a los 35 digo: ya está, quiero estar más tranquilito”. También admitió que echa de menos algo tan sencillo como levantarse sin prisas y repetir días, una rutina que para cualquier persona puede parecer menor, pero que para un músico de gira se convierte casi en un lujo.

Canarias como refugio y como discurso

El momento llega, además, en plena etapa de El Baifo, su tercer disco, publicado en abril de 2026 y presentado como una vuelta explícita a Canarias. El álbum mezcla sonidos urbanos con tradición isleña e incluye colaboraciones con nombres como Elvis Crespo, Tonny Tun Tun, Nueva Línea, Los Gofiones, La Pantera, Lucho RK y Juseph.

Esa mirada hacia la tierra no es solo estética. En la entrevista concedida a La Provincia, Quevedo ya defendía su deseo de tener “una carrera de momentos diversos”, no siempre encajada en la misma fórmula, y repasaba sus inicios en el rap y el freestyle, su etapa de Buenas Noches y la posibilidad de cumplir sueños desde el Archipiélago.

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