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Formación vial

La falta de personal pone en jaque el carnet de conducir en Canarias

La escasez de docentes de autoescuelas y examinadores de la Dirección General de Tráfico dispara las listas de espera para las pruebas de conducción en las Islas, con demoras de hasta dos meses

El profesor de autoescuela Arturo Fuentefría junto a una alumna en prácticas.

El profesor de autoescuela Arturo Fuentefría junto a una alumna en prácticas. / Andrés Gutiérrez

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Santa Cruz de Tenerife

Sacarse el carnet de conducir se ha convertido en una misión casi imposible en Canarias. La falta de docentes y examinadores ha llevado a las autoescuelas de las Islas al colapso, hasta el punto de no poder satisfacer la demanda creciente de los últimos años. Las listas de espera para acceder a las prácticas se han disparado y la escasez de personal de la Dirección General de Tráfico (DGT) ralentiza aún más un proceso que antes podía resolverse en cuestión de semanas.

Samuel Díaz, por ejemplo, es un joven de 19 años que lleva pendiente desde principio de este mes para que le den una nueva fecha de examen. "Me dicen que mínimo un mes, pero porque yo ya me he examinado antes, si no sería bastante más", cuenta. Durante ese periodo, le gustaría hacer alguna que otra práctica para ir más confiado, pero los tiempos de demora son similares. "Por lo menos los que ya nos hemos examinado tenemos algo de prioridad, pero lo habitual es coger fecha para las prácticas con dos meses de antelación", destaca. De hecho, la primera vez que acudió a su autoescuela con la ilusión de estrenarse en carretera se llevó, en su lugar, una decepción. "Yo empecé en enero y como muy tarde quería estar al mes siguiente practicando con el coche, pero me dijeron que las listas de febrero se habían cerrado desde diciembre", recuerda. Así que tuvo que esperar hasta marzo.

Un problema que se traduce en cifras reales

En una situación similar se encuentra Nuhazer Díaz, otro joven de 23 años. "Solo para las prácticas me han dicho que tengo que esperar mes y medio, las pedí a mitad de finales de abril y hasta mitad de junio nada", comenta. Lo mismo le ocurrió con prueba teórica. "Cuando pedí cita para el tipo test se demoró un mes", agrega. En su autoescuela, como en la mayoría de los centros de conducción del Archipiélago, son conscientes de la situación. "Hasta ellos fueron los que me dijeron que era mejor coger todas las prácticas juntas, porque si no tendría que esperar mes y medio entre sesión y sesión", recalca.

Se trata de una situación estresante, tanto para alumnos como para docentes. Los primeros deben asumir un importante esfuerzo económico y, además, reorganizar su rutina diaria para aceptar de inmediato las fechas que les ofrecen para las prácticas. De lo contrario, la espera puede prolongarse todavía más. Y los segundos trabajan al límite, con agendas saturadas y una presión constante para intentar dar respuesta a una demanda que no deja de crecer. "Es un problema gravísimo que tenemos en el sector y que deriva de la falta de personal", cuenta el director de Autoescuela VIP en Tenerife, Fernando Fumero. Según cuenta, la escasez de docentes condiciona la realización de las prácticas del alumnado, mientras que el reducido número de examinadores limita las plazas disponibles cada mes.

La DGT propone realizar exámenes los fines de semana para aliviar el colapso actual

En el caso de Fumero, las dos sucursales de su autoescuela —en Santa Cruz y La Laguna— registran alrededor de 150 alumnos pendientes de prácticas y solo ocho docentes. Según explica, los alumnos demandan una media de tres prácticas semanales, lo que supondría unas 450 clases a la semana. Sin embargo, con ocho profesores impartiendo ocho prácticas diarias durante cinco días, la capacidad real ronda las 320 semanales, muy por debajo de la recomendación. "Son cifras aproximadas, pero yo creo que aun con el doble de vehículos y de personal seguiríamos teniendo alumnos suficientes para cubrir el trabajo", revela.

Problemática en otras islas

Lo mismo opina Isma Díaz, de Autoescuelas Eco, en Gran Canaria. "Estamos dando prácticas para alrededor de un mes, y cuando la disponibilidad del alumnado se reduce a las tardes también hay más demanda", indica. Asimismo, insisten en que con la llegada del verano, los alumnos aprovechan las vacaciones para sacarse el carnet y aumenta el número de interesados. En este contexto, la situación con los exámenes también empeora en el periodo estival. "No es algo que afecte exclusivamente al práctico, para el teórico, por ejemplo, estamos dando para principios de julio", añade. Aunque es cierto que las fechas de este tipo de pruebas varían más y dependiendo de los cupos de la DGT se pueden adelantar.

Por otro lado, Díaz apunta que la falta de personal no es un problema sencillo de solucionar. "Es muy difícil encontrar docentes capacitados, no todo el mundo vale para este sector y es importante tener paciencia y ser empático", explica. Una realidad que, lejos de ser puntual, se ha extendido por todo el Archipiélago y ha puesto en jaque a las autoescuelas canarias. Pero, ¿qué hay detrás del colapso de este sector?

¿Por qué ocurre esta situación?

"El volumen de profesores que hay es insuficiente para reponer la bajas, en su mayoría por jubilación y por migración a otros puestos de trabajo", explica Fumero. Él lleva dos décadas ejerciendo esta profesión. "Cuando yo empecé era muy complicado que un profesor de autoescuela cambiara de centro, porque la gran mayoría estaba saturada de personal y las plazas necesarias estaban cubiertas", detalla. En este sentido, la plantilla se mantenía estable a lo largo del tiempo. "Hoy, el profesor que no está ejerciendo o incluso pretende cambiar de autoescuela es porque no quiere", agrega. Pues todas las empresas del sector necesitan personal.

En realidad, es algo que ocurre en todo el territorio nacional. Y para Arturo Fuentefría, de Autoescuela Fuentefría en Santa Cruz de Tenerife, no se trata de un problema nuevo. "Lleva ocurriendo años, lo que ahora es cuando ha recibido más atención", cuenta. Coincide con Fumero en que la falta de persona es el foco principal del problema. "Se ha juntado todo, ha aumentado la demanda en los últimos años, pero no ha ido a la par con los profesores y examinadores", detalla. A su juicio, no es que la gente no esté interesada en ser profesor de autoescuela, sino que se trata de una profesión que no se da a conocer. "En muchos casos es un trabajo que se hereda y nunca se hace promoción de los cursos formativos para convertirse en docente", subraya.

Vías para ser profesor de autoescuela

En los últimos años la situación ha mejorado. Por ejemplo, Fumero presta asesoramiento gratuito a cualquier interesado en meterse en el sector. "Nosotros estamos intentando aportar nuestro granito de arena asistiendo a quienes quieren obtener la titulación de profesor de autoescuela, por cualquiera de las vías disponibles", confiesa. Actualmente existen tres. La más tradicional es obtener el título de Técnico de Formación Vial a través de las convocatorias anuales de la DGT, un proceso que suele prolongarse cerca de dos años entre exámenes y trámites.

El volumen de profesores es insuficiente para reponer las bajas por jubilación

La segunda opción es cursar el ciclo de Formación Profesional de Técnico Superior en Movilidad Segura y Sostenible, implantado desde hace dos años en Canarias, que además de habilitar para dar clases permite acceder a otros puestos relacionados con la seguridad vial. "Con esta vía se ha abierto un poco más la profesión y se está promoviendo más que hace algunos años", confiesa Fuentefría. De hecho, la primera promoción finalizará sus estudios este mes de junio.

Y por último, desde octubre del año pasado existe una modalidad acelerada a través de centros autorizados que permite obtener en solo seis meses el título de Técnico en Formación Vial, enfocado exclusivamente en ejercer como profesor de autoescuela. "Es la vía más inmediata para quienes estén realmente interesados en trabajar en esto", detalla Fumero. Es un título homologado que habilita para ejercer y que se ha sido impulsado por la propia administración para desatascar la falta de personal.

Diálogo entre la DGT y los centros formativos

"Por ese lado vemos que la situación mejora, pero los examinadores continúan con los mismos números", se queja Fuentefría. Para él, la situación del sector en Canarias se asemeja a un cuello de botella. "Con más profesores podremos dar más clases a los alumnos, pero seguirán sin poder examinarse", añade. Por su parte, el director de Autoescuelas VIP reconoce que en los últimos años la DGT ha ampliado la plantilla de examinadores en la jefatura provincial. "Pero sigue siendo insuficiente", cuenta.

En este sentido, el diálogo entre autoescuelas y la DGT continúa abierto para buscar soluciones que permitan reducir el atasco en los exámenes de conducir. "Nos hemos reunido recientemente y nos proponen realizar exámenes algunos sábados al mes para aliviar la situación, que hasta ahora solo se hacían de lunes a viernes en horario de mañana", menciona Fumero. Asimismo, les han comunicado que en casos puntuales podría reforzarse la plantilla de examinadores en Tenerife y Gran Canaria.

Canarias dispone de 35 examinadores para todas las islas, 14 en Tenerife y 21 en Gran Canaria

En total, Tráfico dispone de 35 examinadores en Canarias —14 en la provincia de Santa Cruz de Tenerife y 21 en Gran Canaria—. "Es una cantidad muy pequeña para el volumen de trabajo que tenemos y luego entre las bajas y las vacaciones, en Tenerife al menos no llegan ni a diez profesionales operativos", relata Fumero. Él, por ejemplo, por disponer de dos sucursales, suele tener entre 35 y 40 plazas de exámenes cada dos semanas o al mes.

Un sistema que no ayuda

Además de estos factores, Fuentefría advierte que el nuevo sistema de funcionamiento de la DGT también influye en los retrasos. El sistema CAPA se basa en repartir las plazas de examen práctico entre las autoescuelas según el número de alumnos aptos que tiene cada una, con incentivos para quienes obtengan más porcentaje de aprobados. El objetivo es ajustar la capacidad de examen disponible en cada jefatura provincial y optimizar el uso de los examinadores mediante un cálculo actualizado periódicamente. Sin embargo, en la práctica no es así de eficiente. "Limita mucho el número de exámenes y si por ejemplo tienes 10 alumnos listos para examinarse y tráfico solo tiene hueco para tres, pues solo irán esos", detalla.

A esta realidad se suman, a su vez, dos agravantes más. "Hay determinados días al mes que los examinadores se trasladan a islas no capitalinas, ya que también pertenecen a la jefatura provincial de la DGT y la población pendiente de examen no está solo en Tenerife y Gran Canaria", explica Fumero. Por otro lado, recuerda que los examinadores son los mismos para cualquier permiso de conducción. "Tanto de camión como de coche, moto o guagua", añade.

Gestión administrativa de la situación

Las autoescuelas son claras con sus estudiantes. "Incluso antes de comentarles los precios ya les suelto toda la retahíla de las esperas, para que el alumno sea consciente desde el minuto uno que esto no es ni cuando ellos quieran ni cuando nosotros queramos, sino cuando tráfico decida", sentencia Fuentefría. "El alumno quiere sacarse el carnet de conducir en el menor tiempo posible, siempre que sus capacidades se lo permitan, pero llegan a la autoescuela y se encuentran con unos tiempos de espera insostenibles", suma Fumero. En algunos casos, los estudiantes deben esperar hasta dos meses por una práctica. "Van cogiendo los huecos que hay disponible y cuando ya están preparados deben esperar entre dos y tres meses para el examen", añade.

La escasa promoción de la profesión dificulta la formación de nuevos docentes

Diana Muñoz es secretaria de la Autoescuela Nueva Iris y describe la situación como un despropósito. "Los alumnos llegan con ansias, que es normal porque todos hemos estado en esa situación, pero es un cúmulo de factores que imposibilitan agilizar los procesos", detalla. En su centro solo hay dos docentes, y cada uno cuenta con una media de 40 alumnos. "Los profesores también se quedan hasta la diez de la noche haciendo prácticas para intentar ayudar a los estudiantes, y aun así estamos dando fechas para agosto", indica. La gestión de este "caos" tampoco es una tarea sencilla. "Intentamos tenerlo todo organizado, para que tengas las prácticas y el examen lo más cerca posible, pero cuesta bastante", concluye. Y mientras las administraciones y las autoescuelas tratan de buscar soluciones para aliviar el colapso, la realidad es que obtener el carnet de conducir en Canarias se ha convertido en un proceso de largas esperas, incertidumbre y saturación de un sistema que, por ahora, sigue sin dar abasto.

Claves para entender la situacion del sector

El proceso para obtener el carnet de conducir en Canarias atraviesa una situación crítica. La falta de profesores de autoescuela y examinadores de la Dirección General de Tráfico (DGT) ha provocado largas listas de espera, tanto para prácticas como para exámenes.

Sin embargo, los profesores recuerdan que no se trata de una situación nueva, sino de una problemática que arrastra el sector desde hace mucho tiempo.

En ocasiones, los alumnos deben esperar hasta dos meses para acceder a clases y nuevas convocatorias de examen, algo que les genera estrés y les obliga a realizar mayores esfuerzos económicos de entrada. Además de dificultar su rutina diaria para compatibilizar horarios.

Las autoescuelas son conscientes de la problemática y trabajan al límite de su capacidad. Aunque la demanda de alumnos ha aumentado en los últimos años, el número de docentes y examinadores sigue siendo el mismo. Las vacantes, derivadas de jubilaciones y cambios de empleo en el sector, no logran cubrirse.

El problema afecta al resto del territorio nacional, pero Canarias, en concreto, cuenta con una escasa plantilla de examinadores. Además, los docentes advierten que el sistema de reparto de plazas de examen de la DGT limita aún más las convocatorias disponibles

Para aliviar la situación, se han creado nuevas vías de formación de profesores y la administración estudia medidas como la realización de exámenes en sábado o refuerzos temporales. Aun así, el sistema continúa saturado y lejos de poder cubrir la demanda actual.

De hecho, los docentes recuerdan que si bien es cierto que el número de profesores crecerá en los próximos años, ya que se ha hecho un esfuerzo por promocionar la formación, de nada servirá si no se amplían las plazas de los examinadores.

A esto se suma el aumento de la demanda durante determinadas épocas del año, como verano. Durante el periodo estival muchos jóvenes aprovechan las vacaciones para intentar sacarse el carnet, lo que satura más el sistema y aumenta la demora.

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Fuente: El Día - La Opinión de Tenerife

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