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Crecen las empresas que descartan contratar por los costes laborales en Canarias

El alza de las cotizaciones y de los salarios, unido a la baja productividad, condiciona la capacidad de crecimiento sobre todo de los pequeños negocios

Un camarero sirve a un cliente en una mesa.

Un camarero sirve a un cliente en una mesa. / José Pérez Curbelo

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Santa Cruz de Tenerife

Una cafetería con dos empleados. El negocio va bastante bien. Hay un flujo de clientes más o menos constante y cabría la posibilidad de aumentar el número de mesas o ampliar el horario de apertura. Pero para ello, es necesario contratar a más personal. Su dueño se pone a hacer número para comprobar si compensa. Y tras realizar los cálculos pertinentes desiste de la idea porque la inversión en costes laborales para realizar ese aumento de su plantilla no le sale a cuenta. Cada vez más empresarios se ven en esa tesitura en Canarias. Y aunque este desajuste entre lo que querría hacer el empleador y la realidad no es una situación mayoritaria, lo cierto es que la tasa de empresarios que argumenta no tener vacantes en su negocio por el coste de las contrataciones se está incrementando y ha alcanzado los niveles más elevados desde antes de la pandemia.

La Encuesta de Costes Laborales pregunta cada trimestre a las empresas cuántas vacantes tienen. Pero si la respuesta es que ninguna, ahonda en los motivos para que no exista demanda de nuevos trabajadores. La inmensa mayoría de ellas –un 87,6%– asegura que la razón es que no necesita más. Pero, un 6,8% de las encuestadas afirma que son los elevados costes de las contrataciones lo que está detrás de que no tengan ninguna oferta de trabajo. No se trata del porcentaje más alto de la serie histórica, pero sí uno de los más elevados. Y el dato parece ir en aumento. En el Archipiélago está, además, por encima de la media nacional –que se situó en el 5,3% en el cuatro trimestre de 2025, el último dato disponible y el más alto desde 2013 para el conjunto del Estado– y es el tercero más alto de todas las comunidades autónomas.

Las dificultades que tienen las empresas para aumentar la contratación está de actualidad. Pero las recetas que tienen unos y otros para intentar abordar este problema son diametralmente opuestas. Mientras para unos –sindicatos y administraciones– el problema son los bajos salarios que ahuyentan a los candidatos, para las patronales el incremento de los costes laborales –tanto de las cotizaciones como de los salarios y otros conceptos– son la raíz de que muchas empresas no puedan incrementar sus plantillas.

Ralentización de las contrataciones

«Cuando los costes laborales crecen muy por encima de la productividad o de la capacidad real de las empresas para repercutir esos incrementos, muchas decisiones de contratación se ralentizan, especialmente en pequeñas empresas y autónomos», comenta el presidente de la Confederación Provincial de Empresarios de Santa Cruz de Tenerife (CEOE-Tenerife), Pedro Alfonso.

El representante de la patronal tinerfeña insiste en que se está detectando «no un rechazo al empleo, sino una creciente prudencia empresarial. Hay compañías que están posponiendo ampliaciones de plantilla, ajustando inversiones o limitando nuevas contrataciones ante un escenario de elevada incertidumbre y aumento constante de costes».

En el mismo sentido se manifiesta el secretario general de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE), José Cristóbal García, quien argumenta que en un escenario de ralentización económica no se puede trasladar al precio final de los bienes o servicios que presta la empresa esos costes laborales extra. «En una economía creciente trasladarlos a los precios es más sencillo, pero cuando la economía no crece no tienes capacidad de hacerlo y seguir siendo competitivo», expone. Lo que se acaba traduciendo en una renuncia a la contratación.

Incremento de costes

Pero, ¿se han incrementado tanto los costes laborales para las empresas del Archipiélago en los últimos años? Lo cierto es que los datos que arroja la encuesta recogida por el Instituto Nacional de Estadística (INE), apuntan que sí ha sido así. Desde el año antes del estallido de la pandemia, el coste total que un empleador debe invertir mensualmente para tener a un trabajador en plantilla –que aglutina tanto el salario como las cotizaciones– ha aumentado , de media, un 21,4% en Canarias. Disponer de un empleado cuesta a las empresas 2.805 euros al mes, frente a los 2.309 del último trimestre de 2019.

Aunque, no todas las variables de los costes laborales han subido en la misma medida. No se habla solo, por tanto, del aumento salarial, un incremento del que Pedro Alfonso señala que la patronal «entiende dentro del contexto inflacionario y como protección del poder adquisitivo», sino del incremento acumulado de todos los costes asociados al empleo, entre los que enumera las cotizaciones, las cargas regulatorias, la reducción de jornada en algunos sectores o el absentismo.

Pero si se analizan los datos de la Encuesta de Costes Laborales puede comprobarse cómo salarios y cotizaciones no se han incrementado de la misma forma en estos años. Mientras que los sueldos que perciben de forma directa los trabajadores han aumentado un 21,4% desde el cuarto trimestre de 2019 , las cotizaciones obligatorias –es decir aquellas cantidades que se ingresan a la Seguridad Social para hacer frente a las jubilaciones, la sanidad o el desempleo– lo han hecho un 25%.

El incremento salarial ha venido espoleado, en gran medida, por el avance del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que se ha elevado un 35% desde 2019. Mientras el de las cotizaciones responde, no solo a ese incremento de los salarios, sino también a la puesta en marcha de mecanismos como el de Equidad Intergeneracional, para reducir el déficit del sistema de pensiones.

«Los costes laborales son todo, no es solo lo que el trabajador se lleva al bolsillo, para pagar un SMI de 1.221 euros la empresa tiene un coste de 1.900 euros», explica el secretario general de la CCE.

Más productividad

Sin embargo, para el economista y director de Consultoría en Corporación 5, José Miguel González, la principal variable que reduce la contratación no son los costes salariales, sino la productividad. «La principal variable para contratar más es que tengas más cartera de pedidos, el coste condiciona, pero ahí aparece el concepto de productividad», explica. Y puntualiza que el margen de beneficio entre lo que tiene que invertir la empresa para contratar a un trabajador y lo que este acaba produciendo debería ser, como mínimo, de un euro más. «No se contrata a nadie si cuesta un euro menos de lo que me va a devolver», insiste. Por eso, apunta que el problema es más de productividad que de costes salariales, porque si la actividad generada fuera capaz de producir un rendimiento que compensase esos costes salariales no existiría el problema.

Aunque sí reconoce que los sucesivos incrementos del SMI en aquellas profesiones de menor valor añadido y cualificación puede convertirse en una barrera, pero valora que si una empresa necesita personal «lo va a contratar». Y añade que otro de los principales frenos a la contratación que tiene mayor peso que los costes laborales es la incertidumbre. «Si no se si voy a poder sostener la cartera de pedidos no me lanzo», señala.

Desde la patronal también se apunta que en los últimos años se ha legislado de espaldas a las empresas. «¿Cómo puede encajar una pyme, que son la mayoría en el Archipiélago, estas continuas subidas? Se está legislando sin pensar en aquellos que crean el empleo», valora José Cristóbal García.

Por su parte, el presidente de CEOE-Tenerife recordó que «desde el ámbito empresarial venimos reclamando que cualquier medida laboral tenga en cuenta la realidad económica de las empresas y las singularidades territoriales de Canarias. No se puede legislar igual para todos los territorios ni para todas las estructuras empresariales».

La brecha salarial canaria prosigue su escalada

Canarias persiste entre las regiones con los peores salarios de España. El Archipiélago registró en 2024 –el último dato difundido esta semana por la Encuesta Anual de Estructura Salarial– un sueldo bruto medio anual de 25.120 euros por trabajador. Una cifra que solo está por detrás de lo que ingresan los trabajadores de Extremadura. El dato canario, quedó 4.420 euros por debajo de la media nacional, que alcanzó ese mismo año los 29.540 euros. Pero, lejos de reducirse, la brecha entre los salarios canarios y la media del país no para de aumentar. Solo entre 2023 y 2024 la diferencia entre lo que cobran de media los trabajadores isleños y los del conjunto del país avanzó más de 200 euros mensuales.

La fuerte presencia del sector de la hostelería en la economía canaria marca de nuevo la estructura salarial de la región, ya que se trata de una de las actividades con remuneraciones más bajas, con un salario medio anual de 17.653 euros en 2024, pese a haber aumentado respecto al año anterior.n

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