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Selectividad 2026

El gran reto logístico de la PAU Canarias 2026: desde movilizar 900 pupitres a trasladar exámenes en avión

Un total de 10.750 alumnos se examinan del 2 al 5 de junio en 14 puntos del Archipiélago en una PAU marcada por el ajuste al calendario nacional, el aumento de la organización logística y el blindaje tecnológico contra las trampas

Un grupo de alumnos espera para entrar a uno de los exámenes de la Selectividad 2025.

Un grupo de alumnos espera para entrar a uno de los exámenes de la Selectividad 2025. / Arturo Jiménez

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Santa Cruz de Tenerife

Un total de 10.750 jóvenes -5.284 en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y 5.466 en la de La Laguna (ULL)- se enfrentan esta semana, del 2 al 5 de junio, a los exámenes más decisivos de su vida estudiantil: la Selectividad. Este curso tampoco habrá una única prueba de acceso para todo el país, pero sí que se dará un pasito más para que cada vez sea más homogénea. La PAU en el Archipiélago solía celebrarse con un día de retraso -empezaba el miércoles y concluía durante el fin de semana- si se comparaba con el resto de comunidades. Este año, con la intención de ajustarse al ritmo nacional, se han adelantado todas las materias un día, por lo que la convocatoria arrancará este martes por la mañana y cerrará el viernes.

Como ya es habitual, los alumnos de Humanidades, Ciencias Sociales y Artes son los encargados de romper el hielo con una de las asignaturas más temidas: Lengua Castellana y Literatura. Todos ellos, sin importar la sede o la isla, están convocados este martes a las 9:00 horas para el acto de presentación previo a las pruebas. Media hora más tarde, dará comienzo el primer examen. Y, sin apenas tiempo de por medio para respirar o repasar, tendrán que volver a sentarse en los pupitres, esta vez para Lengua Extranjera (Inglés, en la mayoría de casos), otra materia troncal convocada a las 12:00 horas. La jornada cerrará por la tarde con Historia de España o de la Filosofía, previstas para las 16:00 horas.

El miércoles será el alumnado matriculado en Ciencias el que se enfrente a estas tres pruebas. Ya el jueves, todos están llamados a realizar el examen de sus respectivas Matemáticas, un último esfuerzo con el que concluirán la Fase Obligatoria. Tanto esa tarde como el día siguiente estarán dedicados en exclusiva a la Fase Específica, es decir, a materias como Química, Biología o Economía que son voluntarias y que sirven para obtener una calificación mayor. Una vez concluidos todos los exámenes, los aspirantes tendrán que esperar hasta el 12 de julio para consultar las calificaciones provisionales.

¿Cómo se obtiene la nota?

La nota de acceso a la universidad se calcula combinando dos partes: la media que el alumno ha obtenido durante Bachillerato y la calificación de las asignaturas troncales de la prueba de acceso. De la primera parte, la de mayor peso, saldrá el 60% de la nota -por ejemplo, alguien que concluyó los dos cursos con un diez de media tendrá seis puntos- y de la segunda, los cuatro puntos restantes. Después, si el alumno quiere mejorar su nota para entrar en carreras con mucha demanda, como Medicina, puede presentarse a materias voluntarias que, según la ponderación de cada grado y universidad, permiten subir la calificación hasta un máximo de 14 puntos.

Este año, además, la PAU en las Islas está marcada por un importante cambio organizativo: el alumnado estará mucho más repartido que en otras ediciones, pues se han habilitado nuevas sedes para evitar grandes desplazamientos. En concreto, los exámenes se realizarán de manera simultánea en 14 puntos repartidos por todo el Archipiélago. En la provincia occidental se habilitan siete espacios: tres en Tenerife -la sede centralizada de Guajara, la de Adeje para la comarca sur y una nueva en Puerto de la Cruz, para la zona norte-, dos en La Palma -la de Santa Cruz y una que se estrena este año en Los Llanos de Aridane-, una en La Gomera y otra en El Hierro. En el lado oriental, también serán otros siete: cuatro en Gran Canaria -Tafira, Gáldar, Telde y Santa Lucía de Tirajana-, dos en Fuerteventura -la de Puerto del Rosario y una nueva en Tuineje para la zona sur- y una última en la capital lanzaroteña.

Las nuevas sedes, un quebradero de cabeza

El coordinador de las pruebas de acceso en la ULL, Antonio Adelfo, señala que las nuevas sedes han traído consigo varios quebraderos de cabeza. Por ejemplo, para realizar la prueba en la sede norte, ubicada en el Pabellón de La Vera del Puerto de la Cruz, Educación tendrá que pedir prestados casi 900 pupitres de institutos de la zona. “A nivel logístico nos ha complicado bastante, ha sido todo un reto; hay que planear traslados en avión de examinadores y de exámenes porque todo el proceso tiene que estar centralizado, es decir, que en nuestro caso las pruebas tienen que llegar a Guajara para garantizar imparcialidad total en la corrección”, explica.

En la otra provincia, el vicerrector de Estudiantes de la ULPGC, David Sánchez, asegura que también ha sido un año especialmente complicado en lo que respecta a la logística. “En Fuerteventura, la nueva sede responde a una demanda histórica de la zona sur porque los chicos tenían que hacer un trayecto de una hora y media”, destaca.

En ambas universidades, aseguran que los exámenes ya están fotocopiados y “a buen recaudo". En la parte académica, este curso hay menos novedades que el año anterior. El peso de las preguntas competenciales, aquellas que priorizan el razonamiento y dejan un lado la memoria, es cada vez mayor. “Este año pudimos empezar antes con las reuniones de coordinación y el modelo está mucho más claro”, resalta Adelfo.

Más reflexión

El curso pasado, el alumnado canario ya realizó una PAU con criterios similares a los de otras universidades. Entre ellos, se redujo la optatividad en materias como Lengua Castellana y Literatura –donde antes había opción A y B– y se incorporó, de manera obligatoria, un porcentaje de preguntas competenciales que rondaba el 25% del examen.

Este año, en cambio, los ejercicios de este tipo tendrán más peso en la nota final y representarán entorno a un 35% de la prueba. La proporción de estas preguntas será mayor en asignaturas como Historia de España (50-100%), Historia del Arte (80-100%) y Filosofía (70%) y menor en otras como Matemáticas (40%), Inglés o Francés (20-25%). La intención es dejar a un lado la reproducción de conceptos aprendidos de memoria, para avanzar hacia un modelo más reflexivo, en el que se apliquen los conocimientos.

'Escudo anticopiones'

Además de ser una Selectividad más reflexiva, también estará más blindada. En esta edición, como una especie de prueba piloto, se instalarán detectores de frecuencia en sedes aleatorias para descubrir a los alumnos que intenten utilizar pinganillos, gafas, pulseras, relojes u otros dispositivos inteligentes para hacer trampas.

Las universidades de todo el país tienen prohibido el uso de móviles, relojes u otros dispositivos inteligentes, que durante las pruebas deberán estar dentro de las mochilas y apagados o en modo avión. En Canarias, además, no se pueden llevar gorras, bufandas o auriculares; el alumnado deberá mantener las orejas despejadas desde el momento en el que acceden al aula. Tampoco se pueden prestar o intercambiar bolígrafos u otros útiles entre aspirantes.

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