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Primer día de PAU en Canarias: «Estamos nerviosos pero preparados»

Más de 5.000 aspirantes comenzaron este martes las pruebas de acceso tras meses de estudio. La convocatoria moviliza a universidades, centros educativos y cientos de profesionales para garantizar el correcto desarrollo de una cita clave para el futuro académico de los jóvenes

Primer día de la PAU 2026 en la ULPGC

José Pérez Curbelo

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María Alfonso Rodríguez

María Alfonso Rodríguez

Las Palmas de Gran Canaria

Los nervios de última hora convivieron este martes con los repasos acelerados a las puertas de las aulas del edificio de Arquitectura, en el campus de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). Miles de estudiantes canarios comenzaron una de las semanas más importantes de su etapa académica con el inicio de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), una cita que vuelve a marcar la transición entre el Bachillerato y los estudios superiores.

A los exámenes se presentaron 5.284 estudiantes en las sedes de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. De ellos, 4.593 se matricularon en la fase general y 691 acudieron únicamente a la fase específica para mejorar su calificación. Del total, el 59,2% son mujeres y el 40,8% hombres. Las cifras son muy similares a las de la pasada convocatoria y reflejan la estabilidad en el número de jóvenes que aspiran a acceder a la universidad.

Mientras los estudiantes ocupaban sus asientos, detrás de la convocatoria funcionaba una compleja maquinaria organizativa que lleva meses preparándose. El vicerrector de Estudiantes de la ULPGC, David Sánchez, explicó que el trabajo comienza prácticamente desde septiembre del curso anterior.

Momento previo al primer examen de la PAU 2026.

Momento previo al primer examen de la PAU 2026. / José Pérez Curbelo / t

Meses de organización

A medida que se acerca la fecha de las pruebas, la organización se intensifica. Distribuir a miles de alumnos entre aulas y sedes, coordinar tribunales y garantizar que todos los exámenes lleguen a tiempo requiere una planificación minuciosa. Según detalló el vicerrector, para esta edición «se han hecho prácticamente 100.000 fotocopias» y unas 2.000 copias de exámenes para asegurar el correcto desarrollo de la convocatoria.

La convocatoria se desarrolla en siete sedes repartidas entre las tres islas orientales. La mayor concentración de alumnado se encuentra en Las Palmas de Gran Canaria, con 2.240 estudiantes, seguida de Lanzarote, con 757, y la sede del sur de Gran Canaria, con 697. Este año, además, 202 alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo realizan las pruebas con medidas de adaptación y acompañamiento.

Una de las principales novedades de este año ha sido la incorporación de una nueva sede en el sur de Fuerteventura. La medida responde a una petición trasladada durante años por estudiantes y familias de la zona. «Históricamente, ha sido una demanda de los estudiantes y de las familias», recordó Sánchez, quien explicó que muchos jóvenes debían desplazarse durante más de una hora hasta Puerto del Rosario para realizar las pruebas.

La distribución por ramas de conocimiento también refleja el peso de las distintas modalidades de Bachillerato. Del total de matriculados, 2.354 corresponden a Ciencias y Tecnología, 1.925 a Humanidades y Ciencias Sociales y 236 a Artes. A ellos se suman 688 estudiantes procedentes de Formación Profesional y 81 de Bachillerato General.

La evolución tecnológica también ha obligado a reforzar las medidas de control. La irrupción de la inteligencia artificial y la aparición de dispositivos cada vez más pequeños y sofisticados han llevado a la organización a extremar la vigilancia. «La inteligencia artificial es una herramienta más, está ahí, hay que usarla y hay que usarla bien», afirmó el vicerrector. Los teléfonos móviles, relojes inteligentes, auriculares y cualquier otro aparato electrónico continúan prohibidos dentro de las aulas y, de forma puntual, se utilizarán detectores de radiofrecuencia para prevenir posibles intentos de fraude.

La voz de los estudiantes

Mientras tanto, en los centros de examen, los verdaderos protagonistas intentaban mantener la calma. Christopher Muñoz reconocía antes de entrar que afrontaba la PAU sin nervios excesivos. «No voy con mucha presión, voy bastante tranquilo después de estos meses estudiando», explicaba. Tras un curso de preparación y una última semana dedicada a repasar contenidos, aseguraba sentirse relativamente confiado. El inglés es la materia que mejor lleva; las matemáticas, en cambio, siguen siendo su principal preocupación.

Una situación parecida vivía Selene Ojeda. Su objetivo es estudiar Derecho y admitía que la preparación había sido exigente. «Ha sido muy dura», resumía al recordar los meses previos a los exámenes. Historia de España, confesaba, ha sido la asignatura que más esfuerzo le ha requerido durante el curso. Cuando todo termine tiene claro cuál será el plan. «Irme de fiesta, sin duda», respondía entre risas.

Selene Ojeda, estudiante que hoy se presentaba a la primera jornada de la PAU 2026.

Selene Ojeda, estudiante que hoy se presentaba a la primera jornada de la PAU 2026. / José Pérez Curbelo

Entre los grupos que aguardaban el inicio de las pruebas también estaban Irene Ponce, Nicolás Rodríguez y Claudia Miranda. Los tres compartían nervios y expectativas de futuro. Irene quiere estudiar Criminología en Galicia; Nicolás aspira a cursar Derecho antes de opositar a la Policía; y Claudia sueña con estudiar Criminología en Granada.

«Estamos nerviosos pero preparados», aseguraba Irene antes de entrar al aula, quien además compartía que «si llego a la nota, me gustaría poder estudiar Criminilogía en Galicia». Nicolás, por su parte, reconocía haber concentrado buena parte del estudio en los últimos días. «Este fin de semana», respondía cuando se le preguntaba cuánto tiempo llevaba preparándose específicamente para la PAU. Claudia admitía que algunas materias se le habían hecho especialmente cuesta arriba. «Hay que entender a los autores y eso es bastante complicado», explicaba sobre Filosofía.

Irene Ponce, estudiante que hoy se enfrentaba a la primera jornada de la PAU 2026.

Irene Ponce, estudiante que hoy se enfrentaba a la primera jornada de la PAU 2026. / José Pérez Curbelo

Jornadas decisivas

La jornada también fue seguida de cerca por el rector de la ULPGC, Lluís Serra, que destacó el significado especial de estas fechas para la institución. «Estamos contentos de recibir a nuestros futuros estudiantes», afirmó. El rector recordó que la universidad vive estos días un momento singular, en el que coinciden quienes están a punto de graduarse con quienes aspiran a comenzar su formación superior.

Serra destacó además que la participación se mantiene en niveles similares a los del pasado curso, una circunstancia que permite a la universidad prever una incorporación estable de nuevos estudiantes durante el próximo año académico.

También subrayó la elevada demanda que siguen registrando determinadas titulaciones. Medicina continúa siendo una de las carreras más solicitadas, con cerca de 3.000 preinscripciones para 150 plazas. También destacan grados como Biotecnología e Ingeniería Biomédica. A ellas se suma Psicología, una de las novedades de la oferta académica de la ULPGC. «Psicología tiene ya más de 240 preinscripciones para 80 plazas», indicó.

El rector de la ULPGC, Lluís Serra, inaugura la PAU 2026 con unas palabras de tranquilidad para los estudiantes.

El rector de la ULPGC, Lluís Serra, inaugura la PAU 2026 con unas palabras de tranquilidad para los estudiantes. / José Pérez Curbelo

Los resultados provisionales de esta convocatoria se publicarán el próximo 12 de junio, mientras que las calificaciones definitivas, una vez resueltas las revisiones, se conocerán el 19 de junio.

Tras unas palabras de serenidad para los estudiantes, Serra inauguró la primera jornada de la PAU 2026. Con los primeros exámenes ya completados, los estudiantes afrontan ahora varios días decisivos antes de conocer unas calificaciones que marcarán su acceso a la universidad. De momento, el primer paso ya está dado y, aunque los nervios continúan presentes, también lo está la ilusión de quienes empiezan a mirar hacia la siguiente etapa de sus vidas.

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