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La UE cambia las normas: estos frigoríficos y aires acondicionados dejarán de venderse y muchos hogares canarios se verán afectados a partir de 2026

El objetivo es eliminar los gases fluorados utilizados en sistemas de refrigeración y climatización por su impacto en el calentamiento global

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen / Claudio Centonze/European Commis / DPA - Archivo

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Helena Ros

Helena Ros

La Unión Europea ha aprobado una nueva normativa que busca acabar con determinados sistemas de refrigeración y climatización. El objetivo es eliminar los llamados gases fluorados o hidrofluorocarburos (HFC), utilizados durante años en frigoríficos, congeladores, bombas de calor y aparatos de aire acondicionado, por su elevado impacto sobre el calentamiento global.

Bruselas busca acabar con estos refrigerantes, ya que afectan negativamente al medio ambiente y pretende sustituirlos por alternativas más sostenibles.

Los cambios en 2026

Los primeros cambios llegan en 2026 y es que muchos frigoríficos, aparatos de aire o congeladores que utilicen determinados gases fluorados dejan de comercializarse en el mercado europeo.

Además, la normativa prevé nuevas restricciones para los equipos de climatización durante los próximos años. Entre los gases señalados se encuentra el R-32, uno de los más utilizados en aparatos de aire acondicionado domésticos. Aunque durante años fue considerado una alternativa más eficiente que otros refrigerantes, la Unión Europea considera tiene un impacto elevado en el calentamiento global.

La Unión Europea pretende reducir progresivamente su presencia hasta lograr prácticamente su desaparición antes de 2050, dentro de su estrategia para reducir emisiones y avanzar hasta una economía más sostenible.

¿Qué pasa con los aparatos que ya están instalados en los hogares?

La nueva regulación no obliga a los consumidores a sustituir los equipos ya instalados en sus viviendas. Los frigoríficos y aires acondicionados actuales podrán seguir utilizándose mientras funciones correctamente. Sin embargo, el problema puede surgir cuando el aparato se estropea y haya que repararlo o recargar el gas refrigerante.

Esto se debe a que se dejarán de haber recambios y sustituir determinadas piezas será más complicado y caro. Por ello, quienes se encuentren en esa situación es probable que opten por sustituir el aparato por uno nuevo adaptado a la normativa.

El aire acondicionado: un aliado frente a las altas temperaturas, pero que también conlleva riesgos cuando no existe mantenimiento y control de los sistemas.

El aire acondicionado es uno de los aliados frente a las altas temperaturas / Pixabay

Alternativas

Ante esta nueva normativa de Bruselas, los fabricantes han comenzado a trabajar en tecnologías que tengan un menor impacto ambiental. Entre las alternativas más utilizadas se encuentran refrigerantes naturales como el propano, el dióxido de carbono o el amoníaco.

Se trata de una nueva normativa aprobada por la Unión Europea que irá retirando progresivamente del mercado determinados aparatos que utilizan gases refrigerantes con mayor impacto ambiental. No obliga a cambiar los equipos actuales, pero sí transformará la oferta de frigoríficos, congeladores y aires acondicionados en los próximos años.

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