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El acceso a la vivienda y la precariedad laboral, factores clave de la pobreza en Canarias y motivo de las atenciones en Cáritas

La entidad alerta de la insuficiencia de recursos para cubrir todas las demandas de alimentación, alquiler, suministros y alojamiento de las personas necesitadas

Caya Suárez, José Mazuelos, y Gonzalo Marrero en la lectura de la Memoria Institucional de Caritas 2025

Caya Suárez, José Mazuelos, y Gonzalo Marrero en la lectura de la Memoria Institucional de Caritas 2025 / LP/DLP

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Mikel Venys

Mikel Venys

Las Palmas de Gran Canaria

Cáritas Diocesana de Canarias presentó este martes su Memoria Institucional correspondiente a 2025 en el comedor social de la Institución en Escaleritas. Al acto asistieron el obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos; el director de Cáritas Diocesana de Canarias, Gonzalo Marrero y la secretaria General, Caya Suárez. El acceso a la vivienda y la precariedad laboral son los dos factores clave que enquistan la pobreza en las Islas.

El documento pone de relieve la desconexión entre el crecimiento económico y la realidad social de los sectores más desfavorecidos. Mientras los indicadores macroeconómicos reflejan una aparente mejoría, miles de personas continúan inmersas en situaciones de pobreza crónica y exclusión, sin encontrar respuestas suficientes en un sistema que sigue dejando atrás a quienes más apoyo necesitan.

Cáritas atendió durante 2025 a 21.372 personas y acompañó a 7.633 hogares en la provincia de Las Palmas, lo que supone un incremento del 2% respecto al año anterior. Sin embargo, más allá de las cifras, la entidad quiso poner el foco en una realidad social que, según denunció Gonzalo Marrero, suele quedar oculta tras los buenos datos macroeconómicos. "Los indicadores reflejan una mejora de la economía y un aumento del empleo, pero la situación que encontramos cada día en nuestras acogidas parroquiales, servicios y dispositivos muestra una realidad muy diferente", señaló. Los empleos precarios provocan que los usuarios sigan necesitando recurrir a la ayuda de entidades para subsistir.

Durante la presentación del balance, José Mazuelos puso en alza los crecientes retos que afrontan numerosas familias de las Islas y en la especial vulnerabilidad de la población migrante, que constituye el 54% de las personas acompañadas por Cáritas. En este sentido, subrayó la importancia de seguir visibilizando una realidad marcada por la desigualdad, la exclusión y los riesgos asociados a los movimientos migratorios. Por otro lado, la infancia es uno de los colectivos más afectados por las situaciones de vulnerabilidad social. En este sentido, el informe pone de relieve que el 42% de las familias acompañadas por Cáritas tienen menores a su cargo, lo que evidencia el fuerte impacto que la pobreza y la exclusión ejercen sobre niños y adolescentes.

De la misma manera, las mujeres también representan uno de los principales colectivos en situación de vulnerabilidad social. En 2025, el 61% de las personas atendidas por Cáritas fueron mujeres, muchas de ellas en contextos de especial fragilidad. Dentro de este grupo, la situación más extrema corresponde a las víctimas de trata. Ese mismo año, Cáritas atendió en el Centro Lugo a 655 mujeres en situación de explotación sexual, lo que supone un incremento del 35% respecto al ejercicio anterior, y más del 80% de ellas eran de origen extranjero. Por su parte, Marrero señalaba que "En Canarias la pobreza es estructural, crónica y se hereda". El director de Cáritas Diocesana de Canarias recordó que la pobreza afecta al 40% de los niños, niñas y adolescentes de Canarias, según los datos presentados por la Diputación del Común al Parlamento regional.

"Como anima el santo padre León XIV, que nos visitará en pocos días, tenemos que alzar la mirada y trabajar juntos en comunidad para promover una mayor justicia e igualdad para que no exista la necesidad de emigrar, y menos a través de la ruta Atlántica, que tantas vidas se sigue cobrando", manifestó el obispo Mazuelos.

Vivienda y empleo

Caya Suárez especificó que el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales factores de desigualdad en Canarias. Según explicó, tanto los precios del alquiler como los de la compra de vivienda se sitúan muy por encima de la capacidad económica de una parte importante de la población, una situación que provoca que una de cada tres personas se encuentre en situación de exclusión residencial.

La secretaria general de Cáritas advirtió además del creciente desfase entre el coste de la vivienda y los ingresos de los hogares canarios. En este sentido, recordó que el precio medio de la vivienda se ha incrementado en más de un 75% durante la última década, mientras que los salarios apenas han experimentado una subida inferior al 20% en el mismo periodo.

En la misma línea, Suárez, puso el foco en la precariedad laboral , y aseguro que resulta otro de los grandes factores de exclusión en Canarias. A pesar del crecimiento económico y del aumento de la ocupación, señaló que una parte importante de los nuevos empleos se caracteriza por la inestabilidad y los bajos salarios, lo que impide a muchas familias cubrir sus necesidades básicas."Tener trabajo ya no garantiza unas condiciones de vida dignas", dejó claro. El 21% de las personas atendidas en la fundación dispone de empleo, pero un 8% de ellas no están dadas de alta en la seguridad social.

Recursos limitados

Durante su intervención, la responsable de la entidad comentó que Cáritas acoge, orienta y acompaña a todas las personas que llaman a su puerta, pero reconoció que la organización no dispone de recursos suficientes para responder a todas las necesidades que plantean los hogares atendidos. "No podemos llegar a todas las ayudas en alimentación, no podemos llegar a todas las ayudas en alquiler, suministros de agua y luz", lamentó. Suárez subrayó además que tampoco pueden ofrecer respuesta alojativa a todas las personas sin hogar, una situación que agrava el deterioro de su salud física y mental.

En conjunto, la Memoria de 2025 de Cáritas Diocesana de Canarias refleja una realidad clara: la mejora de los datos económicos no está llegando a quienes más lo necesitan. La vivienda, el empleo precario y la situación de muchas personas migrantes siguen empujando a miles de familias a la exclusión. Desde la entidad insisten en que, con los recursos actuales, no es posible dar respuesta a todo este volumen de necesidades, por lo que reclaman más compromiso y medidas reales para que la recuperación también se note en la vida cotidiana de las personas más vulnerables.

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