Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Enfoques

El presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodríguez, evoca la Venezuela que marcó a su padre y forjó su futuro familiar

El dirigente palmero, que nació en la ciudad venezolana de Valencia, confirma que sus tres primos que residen en Venezuela se encuentran a salvo tras los recientes terremotos

Sergio Rodríguez, presidente del Cabildo de La Palma.

Sergio Rodríguez, presidente del Cabildo de La Palma. / Andrés Gutiérrez Taberne

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Esther Medina Álvarez

Esther Medina Álvarez

Las Palmas de Gran Canaria

El padre de Sergio Rodríguez, el presidente del Cabildo de La Palma, emigró a Venezuela con solo 16 años y allí nació él, en Valencia. "Él me dijo que pasó hambre en alguna ocasión, pero luego se estableció y pudo traerse un dinero que invirtió en las plataneras que tuvo y que fueron el sustento de su vida".

Aunque solo vivió allí sus primeros años de vida, Rodríguez conserva algunos recuerdos dispersos de aquella infancia. "Tengo recuerdos muy vagos porque además no he tenido la oportunidad de volver".

Entre esas imágenes aparecen las visitas a la finca de un tío "que tenía una granja, grandes extensiones, y estar paseando por allí a caballo". También mantiene en la memoria excursiones junto a su padre a "los Andes y al lago Maracaibo, aunque muchas cosas también las he reconstruido después viendo fotografías".

La familia tras los terremotos

Su vínculo con Venezuela no se ha roto con el paso del tiempo. Parte de su familia regresó a Canarias cuando la situación del país comenzó a deteriorarse, pero tiene tres primos allí y tras conocerse las consecuencias de los terremotos, pudo confirmar que todos estaban a salvo lejos de las áreas más castigadas.

El país que marcó a su familia

La tragedia la vive con una sensibilidad especial. No solo por haber nacido en Venezuela, sino por la profunda huella que ese país dejó en su familia. "El vínculo no es solamente por nacer, sino por lo que ese país supuso para que mis padres pudieran salir adelante". Recuerda especialmente el afecto con el que su padre hablaba siempre de la tierra que lo acogió durante casi un cuarto de siglo. "Ese cariño nos lo inculcó. La conciencia de arraigo que tengo quizá no sea tanta, pero sí es verdad que eso que nos transmitieron nuestros padres hace que no sea un país cualquiera".

Suscríbete para seguir leyendo

Fuente: El Día - La Opinión de Tenerife

Tracking Pixel Contents