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Doctor Faus | Médico, deportista y divulgador de contenidos

'Doctor Faus', médico, deportista y divulgador de contenidos: “La discapacidad me ha regalado empatía, una de las capacidades más bonitas para ejercer la medicina”

El facultativo ha sido campeón de España de natación paralímpica y aboga por una sociedad más inclusiva

El doctor Faus en su consulta.

El doctor Faus en su consulta. / LP/DLP

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Las Palmas de Gran Canaria

Su trayectoria reúne medicina, deporte de alto nivel, divulgación y compromiso social. ¿Cuál es el hilo conductor que une todas estas facetas de su vida?

El hilo conductor de todo ha sido la discapacidad. Esto es lo que me ha llevado a interesarme por la medicina, porque he estado rodeado de médicos toda mi vida. En cuanto al deporte, tengo que decir que me salvó la vida a nivel físico. Si no hubiera sido por él, yo no estaría aquí. Y uniendo esos dos mundos, y queriendo regalarle al mundo lo que a mí me había regalado, creé la ONG Atletas Sin Fronteras.

Usted nació con una displasia bilateral de cadera. ¿Qué desafíos ha tenido que afrontar?

Lidiar con el dolor crónico y, sobre todo, la limitación física, porque tengo una movilidad muy reducida en los miembros inferiores. Ahora bien, la mayor dificultad ha sido el hecho de sentirme menos como persona, algo que ya tengo superado. Cuando alguien convive con algo que le recuerda cada día que hay cosas que hace peor por el simple hecho de tener una discapacidad, corre el riesgo de llegar a creer que es peor. Y eso es una mentira, es justamente lo contrario. De hecho, cuando se logran superar estas limitaciones, se desarrollan mucho mejor otras facetas de la vida. Por eso es importante dar el salto, aunque a veces sea complicado. Esto es lo que me ha llevado a divulgar sobre la inclusión y a crear Atletas Sin Fronteras, ya que hay que enseñar mucho sobre el enorme potencial que hay detrás de la discapacidad y que está muy desaprovechado.

Sin embargo, usted nunca se ha frenado y ha llegado a ser, incluso, campeón de España de natación paralímpica...

Sí, fui campeón de España de natación paralímpica, y aún mantengo dos récords nacionales que no han sido batidos. También fui quinto de Europa en Funchal 2016, séptimo del mundo en Glasgow 2015, he estado muchos años con la Selección Española y fui preseleccionado para los Juegos Paralímpicos de Río 2016.

¿Qué enseñanzas le ha aportado el deporte y cómo han influido en su forma de ejercer la medicina?

La discapacidad me ha regalado una de las capacidades más importantes para ejercer la medicina: la empatía. Y no solo la empatía, sino la capacidad de hablar mirando a los ojos de la otra persona. El dolor no entiende de nada y, como también lo he superado en cierta medida, eso me permite aportar un valor diferencial al paciente.

Como médico, ¿cuáles considera que son los principales retos actuales del sistema sanitario?

Los grandes retos son los que todos conocemos. Tenemos un sistema totalmente colapsado, con largas listas de espera y una medicina de batalla en la que prima el número de pacientes que vemos al día por encima de la calidad humana y asistencial que reciben. Creo que ese es un gran reto que tenemos que superar. Debemos volver a mirar al paciente desde la humanidad. Es evidente que faltan recursos y también muchos derechos para los sanitarios, sobre todo para los médicos, que estamos luchando mucho por ello, pero creo que una parte de la solución al problema la aportará la tecnología, y más en concreto la inteligencia artificial. Si le damos a la máquina las tareas burocráticas, de memoria y automatismo, a nosotros nos quedará la medicina real, la humanística, la de mirar a los ojos al paciente, tener tiempo para hablar con él, conocer su vida, sus problemas y lo que realmente le afecta.

Como facultativo que además divulga contenidos en redes sociales, ¿qué responsabilidad cree que tienen los profesionales sanitarios a la hora de combatir la desinformación?

No sé si llamarlo responsabilidad, porque tampoco quiero imponérsela a ningún sanitario, pero sí hacemos una labor muy importante. Vivimos una época en la que hay más información que nunca y eso es muy positivo, porque está democratizada y llega a cualquiera que tenga un móvil. Sin embargo, también llegan más mentiras que nunca. Por eso ha surgido esa responsabilidad autoimpuesta y esa necesidad de desmentir la desinformación.

También ha sido el primer médico en España que ha participado en una intervención quirúrgica utilizando un exoesqueleto. ¿Qué supuso para usted?

Fue una fantasía. Ni siquiera fue un sueño hecho realidad porque nunca imaginé que pudiera ocurrir. Yo no soy cirujano, soy médico de Atención Primaria y médico deportivo. No obstante, el hecho de poder participar en una cirugía junto a grandes profesionales y comprobar que podía aguantar de pie durante toda la intervención fue increíble. Yo no aguanto más de una hora de pie sin temblar, sin dolor y sin sudar. Recuerdo que fue una abdominoplastia que duró unas cinco horas, y pude aguantarla entera.

"El hecho de poder participar en una cirugía junto a grandes profesionales y comprobar que podía aguantar de pie fue increíble"

Como ha comentado, el deporte ha ocupado un lugar muy importante en su vida y además es médico deportivo. ¿Qué valores adquiridos en la competición le han resultado más útiles en su ejercicio como médico y en su día a día?

Muchísimos. El primero es el compañerismo, el hecho de no ver al rival desde el odio, sino desde la motivación y el entendimiento. Eso me ha dado unos valores increíbles para mi día a día, tanto para la práctica de la medicina y como para la divulgación. También destacaría el compromiso, porque en el deporte, si una persona no se compromete, no va a ser nadie nunca. Si se consigue introducir ese compromiso en la identidad desde pequeño, a través de la práctica deportiva, se adquirirá también en la propia la vida. Por otro lado, se encuentran el sacrificio, la capacidad de trabajo y la de hacer lo que hay que hacer aunque no siempre se tenga ganas.

A través de Atletas Sin Fronteras ha impulsado iniciativas con un claro componente solidario e inclusivo. ¿Cuáles son las que más le enorgullecen?

Atletas Sin Fronteras es en sí el proyecto de mi vida y también el de todos los que fundamos esta asociación. Para mí, el valor más importante es la inclusión, entender de verdad qué significa este concepto, porque todavía no se entiende. Hay que tener en cuenta que la inclusión no consiste solo en ayudar a la persona con discapacidad, también en ver en esa persona un valor y una fuerza para la sociedad. Hemos impulsado muchas iniciativas a través de esta organización, pero una de las que más me gusta son las escuelas de deporte adaptado. Tenemos escuelas de boccia, de natación en Adeje, un club de natación que entrena principalmente en Santa Cruz de Tenerife y otra escuela en La Palma. Eso me encanta porque ofrecemos a las personas con discapacidad un espacio donde practicar deporte adaptado. Es lo que yo hice desde pequeño. También organizamos certámenes literarios y hemos editado cuatro libros en los que las personas con discapacidad pueden contar libremente su propia historia o la de un familiar, siempre con el hilo conductor de la inclusión y la discapacidad.

Su historia es, para muchas personas, un ejemplo de resiliencia. ¿Cree que la sociedad sigue poniendo demasiado el foco en la discapacidad y demasiado poco en las capacidades y el talento de las personas?

Absolutamente. Se ve incluso en las noticias. Siempre prima la mala noticia sobre la buena, y le aseguro que hay muchas más buenas que malas noticias en el mundo. Con la discapacidad pasa exactamente lo mismo. El gran reto es entender qué significa realmente.

¿Alguna vez le han dicho que no podía hacer algo?

Muchísimas veces. A las personas con discapacidad nos lo dicen continuamente. Lo he escuchado en todos los ámbitos de mi vida. Cuando era pequeño, no me dejaban jugar al fútbol ni entrenar con los demás. Fue una de las épocas más grises de mi vida. Además, durante la carrera, varios médicos, mientras estaba rotando, me dijeron que no iba a poder dedicarme a la medicina y que me buscara un trabajo de laboratorio. Así que sí, me lo han dicho muchísimas veces.

"Durante la carrera, varios médicos me dijeron que no iba a poder dedicarme a la medicina y que me buscara un trabajo de laboratorio"

¿Qué proyectos tiene de cara al futuro?

Siempre estoy proyectando cosas. Soy una caja de sorpresas. No sé dónde puedo estar dentro de un año, pero ahora mismo estoy trabajando en muchas cosas. Me estoy doctorando, así que uno de mis grandes objetivos es terminar el doctorado y poder aportar también como profesor universitario. También quiero seguir afrontando retos deportivos. Ya no me dedico a la alta competición en natación, pero sí a realizar travesías de larga distancia. La última que hice fue de 20 kilómetros y me gustaría seguir participando en desafíos cada vez mayores para no perder nunca esa chispa competitiva y deportiva. Además, quiero seguir formándome como médico y ser cada vez mejor.

¿Qué les diría a los jóvenes con discapacidad que desean dedicarse a la medicina, al deporte o a cualquier otra profesión?

Que sigan adelante. Que no crean a quienes les digan que no pueden, porque es mentira. Que caminen, que rueden o que se arrastren, si hace falta, pero que sigan adelante. Si ese es su sueño y es lo que quieren, lo van a disfrutar. Es cierto que la discapacidad nos limita para hacer determinadas cosas, pero eso no quiere decir que no sea posible cumplir un sueño o alcanzar un objetivo.

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