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Benjamín Franklin, un polímata ilustrado

El más científico de los padres de la Constitución de Estados Unidos era un ser humano singular, con una capacidad genial para aplicar un conjunto de valores y un método racional a cada desafío que enfrentaba

Ilustración hacia 1752 con la figura de Benjamín Franklin en el experimento con una cometa.

Ilustración hacia 1752 con la figura de Benjamín Franklin en el experimento con una cometa. / La Provincia

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fernando hernández guarcha

«¡Cuán exacto y regular es todo en el mundo natural! ¡Cuán sabiamente se halla todo diseñado! No podemos encontrar en él el menor defecto. Los que han estudiado la creación, en sus manifestaciones animal y vegetal, han demostrado que nada puede ser más armonioso y bello». (Benjamín Franklin, ‘Dissertation’, Papers, I, 62.)

Benjamin Franklin (1706, Boston; 1790, Filadelfia) intervino de una manera muy destacada en el proceso de la independencia de los EEUU, cuyo 250 aniversario celebramos el sábado 4 de julio, y en la redacción de su Constitución, siendo ademas un ser humano singular cuya genialidad residía en su capacidad para aplicar un conjunto coherente de valores y un método racional a cada desafío con el que se enfrentó. Su vida se desarrolla entre la América colonial y el movimiento intelectual europeo de la Ilustración. Creía firmemente en el poder de la razón para comprender y, más importante aún, mejorar la condición humana. El genio de Franklin residía en su inquebrantable pragmatismo, un enfoque que aplicó a cada aspecto de su existencia. Su capacidad para sobresalir en campos muy dispares era el resultado de la observación metódica y la aplicación de la razón a los problemas cotidianos, ya fueran sociales, políticos o tecnológicos. En este artículo nos centraremos en su papel como científico y como tecnólogo con importantes aportaciones al progreso en el conocimiento de la electricidad.

Hacia 1750 nuestro protagonista había consolidado una muy buena posición económica trabajando fundamentalmente como impresor, decidiendo dedicar el resto de su vida a actividades sociales, políticas y científicas que fueran de interés para todos, abordando la investigación con el método científico basado en la razón, tal como lo habían hecho pensadores como Isaac Newton. Su principal motor era la pura curiosidad, y solo después buscaba una aplicación práctica para sus descubrimientos. A diferencia de muchos teóricos, Franklin se interesaba por la «ciencia útil», aquella que podía mejorar la calidad de vida de las personas.

A diferencia de otros teóricos, centraba su interés en la «ciencia útil» que sirviera para mejorar la calidad de vida de las personas, y en su último acto público firmó la petición para abolir la esclavitud

En 1752, llevó a cabo su famoso experimento de la cometa. Voló, en un día de tormenta, una cometa de seda con una punta metálica y una llave atada a un hilo de cáñamo, el cual se convirtió en un conductor al mojarse por la lluvia. Al tocar la llave, observó una chispa, lo que demostró su hipótesis de que las nubes están cargadas de electricidad y que los rayos son una forma de descarga eléctrica. Este experimento, si bien peligroso, no solo revolucionó la física de la época, sino que también capturó la imaginación del público, catapultando a Franklin a la fama internacional y cimentando su imagen como un héroe científico.

Tenemos que situarnos en una época en la que el fenómeno eléctrico solo era estudiado desde la perspectiva de la electricidad estática, siendo la botella de Leiden, un artilugio que podía almacenar gran cantidad de electricidad, ideada por Musschenbroek hacia 1745, casi el único instrumento de laboratorio utilizado en esas investigaciones.

El experimento de Franklin le llevó al diseño del pararrayos, que funciona atrayendo el rayo y conduciendo la descarga eléctrica de forma segura a tierra a través de una varilla metálica y un cable conductor. Fueron sobre todo estos experimentos en electricidad, los que le dieron su mayor fama. Cabe recordar que términos como batería, carga, descarga, conductor, positivo, negativo (aplicados a la electricidad), etc., fueron acuñados por él. También causaron sensación en la época sus trabajos relacionados con los fenómenos meteorológicos: así pasó con su trabajo sobre las auroras boreales (publicado en Francia en 1799) o su Carta sobre las tormentas, de 1750. Y, en otro ámbito, Sobre la teoría de la Tierra, de 1782.

Con el vuelo de una cometa en un día de tormenta logró demostrar que las nubes están cargadas de electricidad y que los rayos son una forma de descarga eléctrica

Todos estos avances fueron comunicados por Franklin a la Royal Society de Londres, entonces la entidad más prestigiosa en el mundo de la Ciencia, siendo aceptados al principio con cierta desconfianza, pero posteriormente acogidos con mucho interés lo que propició el ingreso de Benjamin Franklin como socio de la misma. Sus trabajos científicos fueron difundidos por toda Europa traducidos al francés, alemán e italiano alcanzando un relevante estatus de científico progresista.

Un aspecto crucial de su legado es que Franklin se negó a patentar sus inventos, creyendo que los descubrimientos debían ser un bien común para beneficiar a la humanidad. Esta decisión altruista le valió una reputación de integridad que se convirtió en su mayor activo político y diplomático, demostrando cómo la ciencia podía ser una fuerza moral.

Siempre se negaría a patentar sus inventos ya que entendía que debían ser un bien común para beneficiar a la humanidad

Su vida es un testimonio de cómo la biografía, la política, la ciencia y la tecnología pueden converger en la búsqueda de un objetivo común: la mejora de la condición humana. Su legado, basado en la educación (él fue un perfecto autodidacta), el compromiso cívico y la innovación pragmática, sigue siendo un modelo relevante para los desafíos de la sociedad moderna, demostrando que la razón y la acción pueden ser fuerzas para el cambio y el progreso duradero. Su último acto público fue firmar una petición para la abolición de la esclavitud.

N. del A.: La lectura de su Autobiografia,se puede conseguir gratuitamente en la Red. Muy aconsejable.

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