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Canarias encabeza el limbo de la dependencia en España a pesar de lograr un descenso récord en sus listas de espera

La administración regional agiliza los plazos de ayuda en casi cuatro meses y destina el 63% de sus presupuestos a políticas básicas, si bien la inversión por residente continúa en el vagón de cola nacional

Una mujer mayor camina acompañada de su cuidadora en Gran Canaria.

Una mujer mayor camina acompañada de su cuidadora en Gran Canaria. / Andrés Cruz

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La Provincia

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Las Palmas de Gran Canaria

Canarias ha cerrado el primer semestre de 2026 consolidándose como la comunidad autónoma con el mayor "limbo de la dependencia" del país, término que define a aquellas personas que, a pesar de tener reconocido oficialmente su derecho a una prestación, todavía no la perciben. Sin embargo, de forma paralela, la región se ha situado como el territorio que más ha conseguido incrementar el número de beneficiarios con prestación efectiva, registrando un repunte del 27% gracias a una notable mejora en la agilidad de los procesos administrativos.

Esta dualidad sitúa a las Islas ante un escenario complejo. Por un lado, el 19% de los ciudadanos con derecho a ayuda se encuentran a la espera de recibirla, lo que supone que 15.802 personas engrosan las listas de espera de la dependencia. Esta cifra convierte a Canarias en la segunda comunidad con mayor porcentaje de personas aguardando por el servicio al que tienen derecho, un 18,3 % del total, frente a un incremento generalizado de solicitantes en todo el Estado.

Por otro lado, la gestión ha mostrado signos de una aceleración sin precedentes: el tiempo de tramitación de los expedientes se ha reducido en 116 días y, en términos absolutos, el Archipiélago lidera la disminución de la lista de espera en España, con 6.221 personas menos aguardando en comparación con el periodo anterior. Esta reducción del 28,2% en las Islas contrasta drásticamente con la media nacional, donde la lista de espera apenas disminuyó un 1,1%.

Un esfuerzo presupuestario histórico

El respaldo financiero a este cambio de tendencia se refleja en las cuentas públicas de la última media década. El gasto por habitante y año en políticas sociales (que engloba Sanidad, Educación y Servicios Sociales) ha experimentado un crecimiento del 23,9% entre 2020 y 2025, pasando de 2.789,2 euros a 3.455,6 euros por cada residente.

Este incremento supone una inversión de 666,3 euros más por ciudadano en apenas cinco años, una tendencia de crecimiento que Canarias ha compartido con la práctica totalidad de las comunidades españolas. En total, el pasado año el Archipiélago dedicó 7.803,4 millones de euros a estas áreas fundamentales, lo que representa 1.747 millones de euros más que al inicio de la década, un aumento del 28,8 % en términos globales.

Seis de cada diez euros para lo social

La importancia de estas partidas ha ganado un peso decisivo en el presupuesto autonómico, donde ya representan el 63,2% del total de las cuentas públicas. Esto significa que seis de cada diez euros que gestiona la administración canaria se destinan a la protección de la ciudadanía, un porcentaje que ha escalado 15,5 puntos desde el año 2020.

El desglose por áreas revela que la sanidad sigue siendo el pilar principal, con un incremento presupuestario del 24,75% hasta alcanzar los 4.581 millones de euros, seguida de la educación, que creció un 28,28% hasta situarse en 2.436 millones. Por su parte, los servicios sociales, aunque han sufrido un ligero descenso en el último ejercicio, acumulan una subida del 61,93% respecto a los fondos que se destinaban en 2020.

Lejos de la media nacional

A pesar de este despliegue de recursos, Canarias todavía no logra abandonar los últimos puestos en cuanto a inversión social por habitante si se compara con el resto de España. Según los presupuestos iniciales de 2026, Canarias destina 376 euros por persona a servicios sociales y promoción social, una cifra que se mantiene significativamente alejada de los 457 euros de la media estatal. Solo Baleares presenta registros inferiores, mientras que comunidades como Navarra doblan la inversión canaria al destinar 893 euros por habitante.

El Archipiélago, que logró acercarse al promedio nacional en 2024, sufrió un retroceso en 2025 del que ahora intenta recuperarse. No obstante, los expertos advierten de que las cifras de 2026 deben analizarse con cautela, ya que los presupuestos iniciales suelen sufrir variaciones importantes a lo largo del ejercicio conforme se ejecutan las partidas.

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