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Canarias: los hogares contienen el gasto y guardan más dinero por la amenaza de una nueva escalada inflacionista

Las familias canarias incrementaron sus depósitos bancarios en 726 millones de euros durante el primer trimestre del año, impulsadas por la incertidumbre económica

Una cajera pasa una compra en el supermercado.

Una cajera pasa una compra en el supermercado. / Carsten W. Lauritsen

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Santa Cruz de Tenerife

Activado el modo ahorro. Las familias canarias parecen haber dejado de pisar el acelerador del consumo y han comenzado a guardar dinero por lo que pudiera pasar. En el primer trimestre del año, las cantidades depositadas en los bancos por los hogares y las familias del Archipiélago alcanzó los 41.424 millones de euros. Una cifra que, sin llegar a ser récord, sí que se acerca a los niveles de ahorro al que llegaron los isleños en el año posterior al fin de la pandemia, cuando las restricciones sanitarias, el miedo y la prudencia amarraron el bolsillo como pocas veces se había visto antes. En el arranque del año, el conflicto en Oriente Medio y la amenaza de una nueva escalada de la inflación que podría ser aún más importante que la se produjo en 2022 y 2023 han abocado a las familias a ser previsoras para poder hacer frente a un posible nuevo periodo de vacas flacas.

Entre apenas un trimestre y otro –el último de 2025 y el primero de 2026– los canarios depositaron en sus entidades bancarias 726 millones de euros. Un comportamiento que no solo se está produciendo en el Archipiélago, sino que la misma tendencia existe también en el conjunto del país, donde los depósitos bancarios aumentaron en 10.853 millones más en tres meses.

Pero, ¿qué es lo que está empujando a las familias canarias a guardar? La incertidumbre. Si en los años de la pandemia las restricciones de movilidad y la prohibición o limitación de multitud de actividades de ocio provocó que el nivel de gasto descendiese porque, sencillamente, no podía realizarse, ahora el comportamiento es diferente. Aunque en aquel momento el componente del miedo y la incertidumbre jugó también un papel fundamental, ahora es el más determinante. La crisis inflacionista anterior –que se produjo en 2022 y 2023 por el aumento de la demanda tras la parálisis del covid– cogió a los hogares canarios con las cuentas engrosadas de todo ese dinero que no pudieron gastar durante la época de la emergencia sanitaria. Unos fondos que, en muchas ocasiones, ayudaron a compensar el incremento de los gastos básicos y a que la escalada de la luz o de la compra se notase algo menos en el bolsillo.

Fantasma de la inflación

Ahora, el fantasma de la inflación vuelve a tocar a la puerta. Y aunque en los últimos meses la amenaza se haya disipado un poco por las negociaciones entre Estados Unidos (EEUU) e Irán, tras el estallido del conflicto en febrero de este año los peores augurios daban por segura una escalada inflacionista que podía alcanzar cotas nunca vistas. ¿Por qué? Por la paralización del flujo de combustibles en uno de los puntos del globo más importantes para su comercialización: el estrecho de Ormuz. Una parálisis que se dejó sentir de manera casi inmediata en el bolsillo de los consumidores canarios en forma del precio de la gasolina y el diésel. En apenas unas semanas de guerra el litro de combustible subió 15 céntimos en el Archipiélago. Y con el abrupto incremento de los carburantes llegó el temor a que se trasladase a todo lo demás, porque buena parte del coste de producir otro tipo de productos depende directamente de lo que cuesta la energía.

Y ante el temor de que la crisis inflacionista volviese a golpear sus economías sin tener un colchón financiero al que agarrarse, muchas familias canarias han comenzado a contener su nivel de gasto para guardar ese poco o mucho que sobra en sus cuentas. Principalmente, se prescinde de esas pequeñas cosas que suelen ser lo más superfluo en una economía familiar. Las comidas fuera de casa, algunas actividades de ocio o un recorte en el gasto de las vacaciones. Todo para que a final de mes quede algo en la cuenta que se pueda destinar al ahorro.

Sin embargo, ese fondo cada vez es más difícil de tener. El coste de la vida en el Archipiélago se ha vuelto prohibitivo para muchas familias y para la mayoría de los hogares es necesarios destinar más del 70% de sus ingresos a los gastos más básicos. De esta manera, la hipoteca o el alquiler, las facturas de los suministros o llenar la despensa se comen cada vez más una parte mayor del presupuesto familiar.

Dificultad para ahorrar

El motivo es el incremento del coste de vida de los últimos años, que aunque ha venido aparejado en muchos casos de un aumento del nivel de ingresos, este último no ha sido suficiente para compensarlo. Con lo que cada vez tienen que destinar un mayor porcentaje de sus salarios a cubrir las necesidades básicas. Dificultando apartar a principio o final de mes una cantidad para hacerse con su propio fondo de seguridad financiero.

Aun así, las familias y empresas canarias, de acuerdo con los datos que publica el Banco de España, están haciendo un esfuerzo para ahorrar este año, que se ha notado en el primer trimestre. Habrá que esperar para ver si la tendencia continúa en los siguientes meses o si, por el contrario, la mitigación de la escalada del conflicto ha disipado también la contención financiera de los canarios.

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