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Azul atlántico

Guillermo Morales: urbanismo, población y vertederos en Gran Canaria

Un curso coordinado por Guillermo Morales aborda la compleja realidad de Canarias en 2040, marcada por la superpoblación y la crisis de infraestructuras

Guillermo Morales Matos

Guillermo Morales Matos / EFE

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Fernando Canellada

Fernando Canellada

Guillermo Morales Matos es un gran académico comprometido con el futuro de Canarias, su urbanismo y volcado en dar la alarma de la sobrecarga demográfica del Archipiélago. Su actividad académica más reciente gira en torno a su convencimiento de que Canarias debe tomar medidas ante el crecimiento poblacional descontrolado.

Esta preocupación la lleva a estar muy cerca de la realidad de las Islas y a promover, como ha sido esta semana, un amplio foro de reflexión sobre lo que será el Archipiélago en 2040.

A este aruquense, hijo de la más granada tradición exportadora de las Islas, lo conocimos en Oviedo hace casi 40 años, como director general en la consejería de Urbanismo y Ordenación del Territorio del Principado de Asturias, en un gobierno socialista presidido por Pedro de Silva Cienfuegos-Jovellanos.

El grancanario había saltado de la Universidad de La Laguna a la de Oviedo para terminar sus estudios de Geografía, donde completó su doctorado en 1980 y logró la cátedra de Análisis Regional en 1988.

El hoy director de la Universidad de Verano de Maspalomas, y catedrático de Análisis Geográfico Regional de la Universidad Carlos III de Madrid tiene muy presente dos de sus éxitos editoriales que hicieron historia: la Geografía de Canarias, obra que entregó en fascículos LA PROVINCIA; y la Geografía de Asturias, que se distribuyó con el mismo formato y similar éxito en La Nueva España en Oviedo.

Morales, persona difícil de encasillar, se le puede considerar como un científico humanista. Inteligente, crítico, curioso, irónico, divertido, está dotado de una gran habilidad manual, como se acaba de comprobar en los cursos de verano de Maspalomas. Este viernes reunió en el Gloria Palace a abogados, arquitectos e ingenieros a debatir sobre las «tendencias territoriales» de Canarias en el horizonte de 2040. Es decir, qué será de Canarias dentro de 14 años que a este ritmo en el cambio de época no la conoce «ni la madre que la parió», como dijo un político de España tras el triunfo de los socialistas en 1982.

Guillermo Morales Matos, el primero a la izquierda.

Guillermo Morales Matos, el primero a la izquierda. / LP/DLP

La capacidad de escuchar a los demás, incluso más que la capacidad hablar, diferencia a los humanos de otros seres vivos. Así ha mostrado su capacidad y análisis Guillermo Morales ante las intervenciones de Marco Aurelio Pérez, alcalde de San Bartolomé de Tirajana Elena Zárate, viceconsejera de Planificación Territorial y Reto Demográfico del Gobierno de Canarias; Lluis Serra, rector de la ULPGC; Mercedes Contreras, presidenta de la Asociación Canarias de Derecho Urbanístico (Acadur); Miguel Ángel Rodríguez, director general de Ordenación de la Consejería de Turismo; José Suay, catedrático y magistrado del TSJC; el ingeniero y consejero del Cabildo Julio Rodríguez; las arquitectas Elsa Guerra y Flora Pescador; el economista Fernando Estany; y el presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo José María Mañaricúa.

Amigo leal, sabio consejero y persona extraordinaria por su capacidad, lucidez y generosidad, aunque la política le ha abandonado, el no ha abandonado la política con su investigación geográfica y demográfica. Inquieto, solidario y con amplitud de miras, Guillermo Morales conoce como pocos la realidad de las Islas.

En su última colaboración escrita en LA PROVINCIA, en esa realidad que conoce muy bien, destacaba el indicador «que más nos sigue preocupando», la densidad poblacional. «Canarias triplica la densidad media de España (302 por 94 habitantes por kilómetro cuadrado en 2021), pero Gran Canaria los más que quintuplica (545 habitantes por kilómetro cuadrado). A los 2,2 millones de residentes canarios hay que sumar los más de 16 millones de turistas anuales de media del trienio prepandémico (años 2017-2019)». Esto que escribía en LA PROVINCIA en 2022 ya ha quedado superado. Ahí quedan los datos.

Guillermo Morales: urbanismo, población y vertederos en Gran Canaria

Guillermo Morales: urbanismo, población y vertederos en Gran Canaria / LP/DLP

Los dos vertederos colmatados y sin capacidad energética

Vamos a uno de tantos. La conversación más fluida entre los participantes en las mesas redondas del curso que coordinaba Guillermo Morales se produjo en el almuerzo en el restaurante Gorbea, el vasco que José María Mañaricúa ha ubicado en la novena planta del Gloria Palace de San Agustín. Un lujo en la mesa y en el panorama del Atlántico y las dunas desde San Agustín.

Hay motivos de alarma. No solo está difícil la tramitación de un plan general urbanístico. Los profesionales que ordenan el territorio temen lo peor con la gestión de los residuos, un problema que la clase política siguen sin resolver ni encarar con liderazgo. A la omnipresente crisis habitacional, a la debatida falta de vivienda, se unen aspectos colaterales, muy relevantes, que complican el desarrollo de las iniciativas residenciales en Gran Canaria. Explicaba el alcalde de San Bartolomé de Tirajana Marco Aurelio Pérez y asentía la arquitecta Flora Pescador, que forma parte del órgano del Cabildo grancanario que examina los estudios de impacto ambiental, que un problema muy preocupante se encuentra en los vertederos de Juan Grande y Salto del Negro, ambos colmatados y con riesgo de colapso. Desde Salto del Negro ya se vierten lixiviados (líquidos que salen de las basuras acumuladas) a la playa de La Laja. Con todo lo que viene, con miles de viviendas en proyecto, nadie abre el debate de la incineración de residuos, se escuchaba en la mesa. «¿Dónde ubicamos una incineradora?», se preguntaba Marco Aurelio Pérez ya curtido con la experiencia de la prisión de Las Palmas II en Juan Grande. La realidad resulta tozuda pese a que algunos se empeñen en ignorarla. La Isla está al límite en energía (¿Hay producción eléctrica para todos los proyectos industriales y de viviendas en marcha?), en tratamiento de residuos y en consumo de agua.

La renuncia del arzobispo de Rabat

Esta semana hemos publicado una noticia que ha provocado una profunda sorpresa entre quienes hemos tratado al arzobispo de Rabat. La renuncia del cardenal salesiano, español de Almería, Cristóbal López Romero, al que hemos podido conocer y entrevistar en su sede marroquí con motivo de la visita del papa Francisco al país vecino en 2019. Acusado de abusos sexuales por cinco mujeres adultas, ha dado un paso a un lado el purpurado al que echamos de menos en la visita del papa León XIV a Canarias, y que sigue defendiendo su inocencia. Cristóbal López es un buen conocedor de la realidad canaria por razones de su responsabilidad entre los salesianos, antes de estar en la capital alauí, y por seguir muy de cerca al fenómeno migratorio con el que está especialmente sensibilizado, como bien conocía el jesuita Bergoglio. Nada es lo que parece en Rabat, así que a la espera de que Roma investigue y se aclare lo ocurrido, sea la presunción de inocencia aún la condición se este sacerdote, de 74 años, que desde el primer momento a dado la cara y se ha apartado de la vida pública.

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