Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sebastián Zapata: «En Fiscalía y los juzgados no hay medios suficientes contra el narcotráfico»

Cada vez se produce más cocaína, aumentan los cargamentos y las organizaciones criminales intentan ampliar la clientela de los consumidores. Pero, a nivel nacional y local, los recursos del Ministerio Público, órganos judiciales y los policías no dan abasto para luchar contra los grupos que distribuyen estupefacientes. Mientras tanto, los narcos poseen unos sistemas tecnológicos más sofisticados y aprenden de sus errores.

Sebastián Zapata, fiscal Antidroga de Santa Cruz de Tenerife.

Sebastián Zapata, fiscal Antidroga de Santa Cruz de Tenerife. / María Pisaca Gámez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Santa Cruz de Tenerife

¿Qué reflejan las grandes incautaciones de droga del último año?

Según el Informe Mundial sobre Drogas 2026 elaborado por Naciones Unidas, 316 millones de personas las consumieron en el 2023 en todo el mundo. La adquisición sube a un ritmo mayor que el del crecimiento de la población. La demanda es cada vez más elevada y también ha aumentado la oferta. Estos grandes cargamentos dan una idea de la capacidad e impunidad con la que los grandes, y no tan grandes, narcotraficantes se mueven, asumiendo un mínimo riesgo, ante la impotencia que sufrimos por la avalancha constante de incautaciones de importantes cantidades de cocaína. Se constata el uso frecuente de la vía marítima por el Atlántico en embarcaciones nodrizas de todo tipo, que en aguas internacionales reparten la droga a otros barcos, casi siempre lanchas rápidas que operan a 100 millas mar adentro y son abastecidas de gasolina en alta mar.

¿Este fenómeno va a más o ha tocado techo?

La producción de cocaína creció en el 2024, multiplicándose por más de cuatro en los últimos diez años hasta alcanzar las más de 4.000 toneladas en estado puro, gracias al aumento de la superficie cultivada de hoja de coca. En 18 años, del 2005 al 2023, las hectáreas de plantación pasaron de 50.000 a 550.000. El crimen organizado busca maximizar beneficios y ampliar la clientela más allá de Europa Occidental y Central, América del Norte y Oceanía. Las pruebas de esta expansión continua pueden verse en África y Asia, con una subida de los decomisos. La producción de cocaína en Europa se concentra, sobre todo, en Países Bajos. Y otros cinco estados de la UE informaron del cierre de centros de procesamiento en el 2024.

¿Cooperan diversos grupos de narcos de varios países para importar decenas de toneladas?

Es muy difícil conocer a fondo el funcionamiento de una organización internacional de este tipo. En enero de este año la Policía Nacional intervino cerca de diez toneladas de cocaína en el carguero United S. que fueron descargadas en Santa Cruz de Tenerife. Entonces se confirmó que la organización de los fardos en el buque iba por grupos identificados por logos distintos. Creemos que eso significa que pertenecen a diferentes organizaciones que colaboran y comparten riesgos. Eso se ha visto en otras aprehensiones.

¿Tanto ha crecido el consumo en Europa?

En el 2024, la cocaína incautada en la UE disminuyó a 330 toneladas, frente a las 419 del 2023. Pero se intervinieron más alijos, lo que sugiere un cambio en las rutas y métodos de tráfico. España y Francia notificaron las mayores cantidades incautadas hace dos años, con 124 toneladas intervenidas en España y 53,5 en Francia. Mientras, las cantidades requisadas disminuyeron mucho en Bélgica (64%), Alemania (45%) y Países Bajos (36%). Eso refleja en parte la intensificación de las operaciones policiales y aduaneras en los grandes puertos.

¿Ha crecido el papel estratégico de Canarias en las rutas de la cocaína hacia la Unión Europea?

No creo que Canarias sea un punto crucial del tráfico de cocaína. Eso no quiere decir que no tenga su importancia estratégica. Sí nos consta que por sus puertos pasan barcos cargados y contenedores. Como islas en la ruta desde Sudamérica pueden tener una utilidad determinada, pero las capturas de esas embarcaciones se hacen a muchas millas de nuestras costas. Cada interceptación en alta mar supone un coste altísimo en personal y medios materiales. A veces, hay éxito y otras, no, como en un abordaje que terminó con el hundimiento del barco tras prenderle fuego y con la muerte del principal encargado de la droga, de origen ucraniano. Para veleros que cruzan el Atlántico rumbo a Brasil o el Caribe puede ser punto de estiba y reparación durante meses hasta la temporada apta para el viaje. Canarias también sirve para el almacenaje provisional y el posterior traslado de la droga a Europa.

¿Cómo ha cambiado la forma de operar de las organizaciones?

Los traficantes utilizan otros métodos para eludir la detección, y se registran más informes sobre el uso indebido de puertos más pequeños, traslados en el mar mediante diversos tipos de barcos, semisumergibles tripulados y no tripulados, drones y complejas formas de ocultación física y química.

¿Hay riesgo de que Canarias sufra una situación como la actual en las costas andaluzas?

Andalucía tiene muchos kilómetros de costa para desembarcar drogas y está muy cerca de Marruecos, líder mundial de producción de resina de hachís y sus derivados. En Canarias, si bien existe una extensa franja litoral y la proximidad a África, no tiene las características idóneas para parecerse a Andalucía. Pero sí hay una altísima frecuencia de alijos en lanchas neumáticas.

¿Y cómo evolucionan las organizaciones lideradas por canarios?

En Canarias contamos con los llamados históricos, dedicados durante años a la actividad. Y luego están los emergentes o de oportunidad, que aprovechan un momento o contacto para introducirse en el negocio. No he percibido un cambio profundo en el funcionamiento, salvo en aquellos que usan nuevas tecnologías, como plataformas de móviles que transmiten información encriptada, como Skycc o EncroChat. Por ejemplo, entre islas se envía la sustancia en vehículos caleteados (con habitáculos ocultos). Muchos pueden estar geolocalizados por dispositivos de seguimiento. Por eso, algunos grupos ya tienen encargados de detectar tales balizas. También se han hallado inhibidores de frecuencia para evitar la localización de llamadas y ubicación de teléfonos. Otras bandas optan por la reunión presencial para negociar. Y se da una clara división de tareas: el jefe, los que sólo recogen el dinero, quienes transportan la droga o los que vigilan los escondites de la mercancía, entre otras.

¿La Fiscalía debe tener más recursos y personal para estos casos?

Sea cual sea la dimensión de la Fiscalía y los juzgados, siempre es insuficiente para enfrentar la pandemia que se inició a mitad del siglo XX. En la Memoria de la Fiscalía Antidroga de la Audiencia Nacional del 2025 se plantea profundizar en la especialización ante la cada vez mayor complejidad de los casos. Incluso la Fiscalía Especial Antidroga tiene un despliegue territorial incompleto y es la especialidad peor dotada, con 31 delegados. Las secciones de instrucción y la Sala de lo Penal están sobrecargadas, por lo que la investigación se alarga durante años. El resultado es la ineficacia, enjuiciar hechos de una década anterior y la automática reducción de las penas por la atenuante de dilaciones indebidas. Eso produce frustración. Algunos juzgados muestran reticencias a investigar a estos grupos criminales, pues las causas son largas, con muchos implicados y con medidas de seguimiento especiales que requieren de un fuerte control por el juez o el fiscal. Ahora hay un fiscal en La Palma, dos en Arona, y tres para el resto de la provincia. El número es insuficiente, lo que implica sobrecarga de trabajo, estrés y desaliento. Y también faltan recursos en los cuerpos de seguridad, tanto en equipos informáticos avanzados como en agentes. Se dan retrasos en el volcado de dispositivos (teléfonos, ordenadores, dispositivos de almacenamiento de datos), que son fuentes imprescindibles para el conocimiento de los hechos y la prueba en juicio oral de los delitos imputados.

¿Cuántas toneladas de cocaína se han intervenido en Canarias en tres años en operaciones dirigidas por la Audiencia Nacional?

En dos operaciones se intervinieron casi cinco toneladas, con diez detenidos en total.

¿Y qué cantidades se han incautado gracias a investigaciones de agentes que trabajan en Canarias?

El EDOA de la Guardia Civil se incautó de 24 kilos de cocaína, 347 de marihuana, 3.969 de hachís y 1.293 gramos de heroína. La UDYCO (Unidad de Drogas y Crimen Organizado) de la Policía Nacional (a veces en cooperación con otros cuerpos) intervino 625 kilos de cocaína; 427 de hachís y 1.778 de metanfetamina del cártel mexicano de Sinaloa. En el 2024, la Unidad Operativa de Vigilancia Aduanera requisó 4.900 kilos de cocaína, 653 gramos de heroína, 7,5 kilos de hachís, 36 kilos de marihuana, así como 500 plantas de marihuana y 28 gramos de éxtasis. Y detuvo a 75 personas. Merece especial atención la circulación de cocaína en navieras internacionales que hacen escala en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. En una de ellas, que parte de Europa y llega hasta Sudamérica para después regresar al continente europeo, en el periodo comprendido entre el 2021 y el 2025 se han incautado en el puerto de la capital tinerfeña un total de 5.500 kilos de cocaína, amén de las incautaciones de las que se tienen noticias en otros puertos de origen o destino. La droga suele venir escondida en maquinaria pesada, bodegas y cientos de habitáculos. Después están las embarcaciones particulares. Como muestra, en la operación Teno fueron hallados 906 kilos de hachís; en la operación Litoral, en la playa de La Rajita (Vallehermoso) se detectó un barco con una tonelada de la citada droga, mientras que en la operación Gancho, en marzo del 2025, naufragó en Abades (Arico), una lancha neumática con 2.000 kilos de cocaína.

¿Cree que en los últimos años se ha idealizado la vida y las acciones de los narcos?

No soy seguidor de las series ni los programas especializados que tratan la vida de los grandes narcotraficantes. Por tanto, no puedo dar una opinión basada en mi experiencia, pero sí se aprecia en general un ensalzamiento, quizá encubierto o no deliberado, de la figura de aquellos capos mexicanos o colombianos cuyas vidas se han destacado frente al poder de países tan importantes como Estados Unidos, México, Colombia o Venezuela. Quizá la serie más impactante es la que se refiere a Joaquín Guzmán, El Chapo, donde se narra sus orígenes en 1990 en el cártel de Guadalajara, la fuga de la prisión de máxima seguridad de Puente Grande, la consolidación como líder del cártel de Sinaloa, así como su captura y su fuga por el túnel, entre otras cosas. Es evidente que siempre se añade a lo que es real una base de ficción, que suele ser el elemento que más impacta en la opinión pública.

¿Cuántas personas fueron detenidas y entraron en prisión por tráfico de drogas en las Islas?

Tenemos datos fiables de aquellas personas que ha sido detenidas y sometidas a la medida cautelar de prisión durante el 2025. Pero no podemos establecer una estadística real de los arrestados, porque muchos de ellos, aunque pasan a disposición judicial, no entran en la cárcel de forma preventiva, ya que o bien tienen arraigo en la provincia o bien el delito imputado no tiene la gravedad necesaria y suficiente. Sin embargo, sí podemos contabilizar los apresados que estuvieron encarcelados el año pasado, así como los que siguen desde el 2023 o el 2024. En lo que se refiere a los que entraron en prisión en el 2025 suman 55 presos, mientras que los que permanecen en la cárcel de años anteriores ascienden a 14 delincuentes. Con esta estadística obtenida del control trimestral que se lleva a cabo en la Fiscalía podemos deducir, sin duda, que el delito de tráfico de drogas es el que más presos (por desgracia) acumula y algunos de larga duración, por su procedencia del extranjero o por la extrema gravedad de los hechos cometidos. Como ejemplo, basta citar una causa con una decena de acusados que estuvieron más de dos años en prisión provisional y hubo que prorrogar la misma hasta el juicio, en abril del 2026. Estaban acusados de traficar con 883 kilos de cocaína base (es decir, pura al 100%) y que fue localizada en Barranco Hondo (Candelaria). Este delegado ha llegado a solicitar y obtener en una misma causa más de cincuenta prisiones.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents