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Educación

Más de 60 centros educativos de Canarias afrontan la bajada de ratios sin espacio para nuevas aulas

Canarias reforzará con profesorado de apoyolos colegios e institutos que no puedan reducir el número de alumnos por clase, que se concentran principalmente en el sur de Tenerife, Fuerteventura y Lanzarote

Alumnos del CEIP Fernando II El Santo durante su último día de clase.

Alumnos del CEIP Fernando II El Santo durante su último día de clase. / Arturo Jiménez

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Santa Cruz de Tenerife

Unos 68 centros educativos de Canarias deberán afrontar la bajada de ratios sin espacio para nuevas aulas. El Archipiélago ha dejado claro que quiere hacer los deberes antes que nadie. Y el Ministerio de Educación, a través de un proyecto de ley aún pendiente de tramitación parlamentaria, ha dado algo más de un lustro a las comunidades autónomas para aplicar una reducción histórica del número de alumnos por aula en todas las etapas educativas. Sin embargo, las Islas han fijado su propio calendario y aspiran a culminar el proceso en menos de dos años, para el próximo curso 2027/2028.

El avance tendrá un coste de 92.190.000 euros y obligará a crear un total de 1.184 grupos adicionales. Pero ¿qué ocurre con aquellos centros que no tienen capacidad suficiente para reorganizar espacios o incluso construir nuevas aulas? El reto aparece en esos 68 colegios e institutos de las Islas que tendrán que ceñirse a la normativa con un margen muy limitado de espacio.

¿Dónde se concentra la mayoría de estos centros?

La mayoría de estos centros se concentran en el sur de Tenerife y en determinadas zonas de Fuerteventura y Lanzarote, territorios donde el crecimiento de población de los últimos años ha puesto al límite la capacidad de sus centros educativos. "Como en estos casos es más complejo crear nuevos grupos, se han facilitado recursos adicionales", apunta el viceconsejero de Educación, José Manuel Cabrera. Y es que los criterios de planificación y escolarización previstos para esta reducción contemplan la asignación de horas de apoyo en estos casos excepcionales. Es decir, cuando la falta de aulas impida dividir un grupo y crear una nueva clase para cumplir la ratio, la alternativa será incorporar profesorado de apoyo que trabaje dentro del aula mediante docencia compartida.

No obstante, Cabrera es consciente de que la principal solución pasa por crear nuevos recursos en las zonas más afectadas por la falta de espacio y recuerda que la Consejería de Educación dispone del Plan Estratégico de Infraestructuras Educativas de Canarias 2024-2035. Un documento que prevé, precisamente, la ampliación de centros existentes y la construcción de nuevas instalaciones.

Más de 50 acciones en las zonas afectadas

El objetivo es satisfacer la demanda actual y anticiparse a las futuras necesidades de la comunidad educativa del Archipiélago. En este contexto, el documento recoge diversas actuaciones entre las que figuran una treintena de medidas en la comarca sur de Tenerife –con 19 ampliaciones y diez nuevos recursos–, además de doce en Fuerteventura y diez en Lanzarote.

Aun así, varias comunidades autónomas han criticado que el anteproyecto de ley del Ministerio no vaya acompañado de una ficha financiera. La falta de una dotación económica adicional obligará a las regiones a afrontar con sus propios recursos las medidas necesarias para cumplir con las exigencias estatales.

Alumnado NEE

La docencia compartida es una medida que responde, principalmente, a que el alumnado con necesidades educativas especiales (NEE) computará por partida doble en el cálculo de las ratios máximas de aula. En concreto, se aplicará a alumnado con discapacidad, Trastorno del Espectro Autista (TEA) con adaptación curricular significativa, Trastorno Grave de Conducta y alumnado con trastornos graves de la comunicación o del lenguaje con adaptación curricular.

"Algunas representaciones sindicales piden que esta medida se aplique también al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE)", cuenta Cabrera. Este último grupo es más amplio e incluye a estudiantes que precisan de ayuda adicional para lograr sus objetivos académicos –como menores con dislexia, desventajas socioculturales o incorporación tardía al sistema educativo–. Aunque no necesariamente tienen por qué ser alumnado NEE.

En el Archipiélago hay 10.698 estudiantes NEE y 33.084 NEAE. "Atender esa petición supondría duplicar las aulas y aunque Canarias se encuentra ahora en una situación privilegiada respecto a otras regiones, no consideramos que esta medida trajera las mismas ventajas que con el alumnado NEE", explica. "Primero porque hay centros en lo que esa ratio no implicaría ningún cambio, ya que están muy por debajo de la ratio máxima y, segundo, porque implicaría la creación de numerosas aulas y no sería posible", agrega.

Aumento del profesorado de atención a la diversidad

Pese a ello, afirma que sí están mejorando los recursos personales para que los centros puedan llevar a cabo la docencia compartida y contar más horas de apoyo de profesorado, algo que también beneficia al alumnado NEAE. En este sentido, Canarias ha logrado aumentar significativamente la dotación de profesorado de atención a la diversidad en los últimos cursos.

Mientras que la presencia de pedagogos terapéuticos ha crecido un 21,3%, hasta alcanzar los 2.171 profesionales en la actualidad, el número de docentes de Audición y Lenguaje se ha incrementado un 17,8%, con una plantilla que asciende ya a 411 efectivos. En el caso de los orientadores, el sistema educativo ha pasado de contar con 637 profesionales en 2023 a 804 en la actualidad.

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